Riquete el del copete – Perrault


 Érase una vez una reina que tuvo un hijo, tan feo y contrahecho, que dudó largo tiempo sobre si tenía forma humana. Un hada que se encontraba junto a ella en el momento del nacimiento, aseguró que él no dejaría nunca de ser grato a los demás, porque tendría mucho ingenio y agudeza, añadiendo, que él mismo podría, en virtud de un don que acababa de otorgarle, conceder tanto ingenio como el suyo a aquella de quien se enamorase  fea

Todo esto consoló un poco a la pobre reina, que estaba muy afligida al haber puesto en el mundo a tan feo monigote. Pero lo cierto es que el niño, apenas comenzó a hablar empezó a decir mil cosas amables, mostrando en todos sus actos un no sé qué de encantador que resultaba muy atractivo. Había olvidado decir que este príncipe vino al mundo con un pequeño copete de cabellos sobre la cabeza, por lo que fue llamado Riquete el del Copete, pues Riquete era su nombre.

Al cabo de siete u ocho años, la reina de un país vecino dio a luz dos hijas. La primera que vino al mundo era más bella que el día y la reina se puso muy contenta, pues fue para ella la más gran alegría que nunca tuviera. La misma hada que había asistido al nacimiento del pequeño Riquete el del Copete, estuvo presente y para moderar el gozo de la reina, le dijo que esta princesita carecería de inteligencia, siendo tan estúpida como hermosa.

Tan desagradable nueva mortificó mucho a la reina, pero unos instantes después, tuvo una pena aún más grande, pues la segunda hija que le nació era extremadamente fea.

–No os aflijáis, Señora- le dijo el hada-, vuestra hija será recompensada y mucho; ya que tendrá tanta inteligencia que nadie se apercibirá de su falta de belleza.

-Dios lo quiera –respondió la reina-, mas, ¿no habría el medio de hacerle poseer un poco de inteligencia a la mayor que es tan hermosa?

–Ya no tengo nada más para ella, Señora, en lo que respecta a inteligencia, ahora bien, en lo que atañe a la belleza si puedo hacer algo –le dijo el hada-, y para satisfaceros, le daré el don de poder transformar en hermoso a quien ella ame

v5umn_vc936_reina_p6tA medida que las dos princesas crecieron, sus perfecciones crecieron también con ellas, y se hablaba por todas partes tanto de la belleza de la mayor como del ingenio de la pequeña.

Bien es cierto que sus defectos fueron aumentando con la edad. La pequeña se afeaba a ojos vista y la mayor se convertía en más estúpida a cada nueva jornada que transcurría, porque o bien ella no respondía a nada de aquello que le preguntaban o bien soltaba una tontería.

Era tan torpe que no podía colocar cuatro porcelanas sobre el borde de una chimenea sin romper alguna, ni beberse un vaso de agua sin derramar la mitad sobre sus vestidos. Aunque la belleza sea una gran ventaja para una joven, era su hermana pequeña, entretanto, quien llamaba la atención en todas las recepciones pese a su falta de hermosura.

Al principio todos aproximábanse a la más bonita con objeto de verla y admirarla, no obstante, enseguida se acercaban a quien de las dos tenía más inteligencia, para deleitarse con su ingeniosa charla y ninguno se sorprendía ya de que en menos de un cuarto de hora la mayor no tuviera a nadie a su alrededor, y todo el mundo estuviera rodeando a la pequeña.

La primogénita, aunque fuese muy estúpida, se daba cuenta y hubiese regalado toda su belleza por tener la mitad de inteligencia que su hermana. La reina, pese a saber el porque sucedía esto, no pudo callarse, reprochándole en más de una ocasión, tanta simpleza, lo cual casi hacía morir de dolor a la pobre princesita.

Un día que ella se había retirado al bosque para lamentarse de su desgracia, vio venir a su encuentro a un hombrecillo muy feo y desagradable, pero vestido magníficamente. Era el joven príncipe Riquete el del Copete, que estaba enamorado de la princesa después de ver los retratos que de ella circulaban por doquier, habiendo dejado el reino de su padre para tener el placer de verla y hablarle.

Encantado de hallarla a solas, la abordó con todo el respeto y toda la cortesía imaginables. Mas después de haberle hecho los cumplidos de rigor, se mostró solícito al indicarle que la veía muy melancólica, y añadió:

-No comprendo, Señora, como alguien de vuestra belleza pueda estar tan triste como aparentáis, pues aunque yo pueda vanagloriarme de haber visto infinidad de hermosas damas, afirmo que jamás he contemplado beldad que se asemeje a la vuestra.

-Os agradezco tan gentiles palabras Señor- le respondió la princesa.

–La hermosura– prosiguió Riquete el del Copete-, es un don que hay que agradecer cuando se posee, y teniéndola, no creo que haya nada que pueda afligirnos durante mucho tiempo.

–A mí me gustaría –dijo la princesa-, ser tan fea como vos y poseer vuestra inteligencia e ingenio, a ser tan bella como soy y tan tonta. Triste princesa

-No hay nada, Señora, que indique por adelantado quien es inteligente o quien no, y aquel que es más inteligente cree que no lo es.

–Yo ignoro todas esas sutilezas –declaró la princesa-, pero sé bien que soy muy tonta, y es de ahí de donde viene la pena que me mata.

-Si no es más que esto, Señora, lo que os aflige, puedo terminar con vuestro dolor.

-¿Y como lo haréis? –quiso saber la princesa.

–Tengo el poder, Señora –dijo Riquete el del Copete-,de conceder la inteligencia a aquella a quien ame, y como vos sois, Señora, esa persona, tendréis toda la inteligencia que deseéis, si aceptáis el casaros conmigo.

La princesa se quedó muy confusa, y nada respondió.

–Ya veo –repuso Riquete el del Copete-, que esta proposición os ha entristecido, y no me sorprende, pero os doy un año entero para pensároslo.

La princesa era tan poco inteligente y al mismo tiempo tenía tantas ganas de serlo, que se imaginó que el fin de ese año no llegaría jamás, de suerte que aceptó la proposición que se le hacía.

Apenas le había prometido a Riquete el del Copete, que se casaría con él dentro de un año en ese mismo día, que sintióse otra muy diferente a la cual había sido antes pues se halló con una facilidad increíble para decir todo aquello que deseaba, expresándolo de una manera ingeniosa, fácil y natural. Entonces, comenzó desde este momento una conversación galante y sostenida en la que brilló con tal donaire, que Riquete el del Copete, creyó haberle otorgado más inteligencia de la que él tenía..

Cuando la princesa volvió a palacio, toda la corte no sabía que pensar de un cambio tan súbito y tan extraordinario, pues estaban acostumbrados a escucharle decir impertinencias y boberías y ahora la oían decir cosas sensatas e infinitamente inteligentes. La corte entera tuvo una alegría que nadie puede imaginar; solamente la hermana pequeña no se regocijó demasiado, porque al tener sobre la mayor, la única ventaja de su inteligencia, no parecía junto a ella, ahora que la otra había cambiado a mejor, más que lo que era: una muchacha muy fea.

El rey, desde entonces, se dejó guiar por los consejos de su primogénita, y fue muchas veces a pedirle consejo a sus aposentos. La fama de esta transformación se expandió por doquier hasta el punto de que todos los jóvenes príncipes de los reinos vecinos hicieron grandes esfuerzos para serle gratos a tan hermosa e inteligente doncella, y todos la pedían en matrimonio, pero ella no encontraba quien fuera lo bastante ingenioso, y les escuchaba, sin comprometerse con ninguno.

En esas, llegó un príncipe tan poderoso, tan rico, tan ingenioso y tan apuesto, que ella no pudo evitar sentirse atraída por él.

Su padre, habiéndose dado cuenta, le dijo que le daba permiso para elegir el esposo que ella quisiera.

Como cuanta más inteligencia se tiene es más difícil tomar una decisión acertada sobre cualquier asunto, ella le pidió a su padre, después de darle las gracias, que le concediera tiempo para pensarlo.

Y la princesa, con objeto de decidir tranquila, que es lo que debía hacer, fue a pasearse por el mismo bosque en el que había encontrado a Riquete el del Copete de manera casual. Mientras se paseaba, reflexionando profundamente, oyó un ruido sordo bajo sus pies, como de muchas gentes que van y vienen llenas de actividad. Escuchando más atentamente, oyó que uno decía:

-¡Tráeme esa marmita!- y el otro:

-¡Dame esta caldera! – y el otro:

-¡Pon la leña en el fuego!

La tierra se abrió en el mismo momento, y ella vio bajo sus pies una gran cocina llena de cocineros, de marmitones y de toda suerte de criados necesarios para hacer un festín magnífico. De pronto salió un grupo llevando veinte o treinta asadores que fueron dispuestos en cierto lugar del bosque alrededor de una mesa muy larga, y todos, empezaron a trabajar al son de una armoniosa melodía.

La princesa, asombrada por semejante espectáculo, les preguntó para quien era todo aquello.

–Es, Señora –respondió el que parecía ser el jefe del grupo–, para el príncipe Riquete el del Copete, pues sus bodas serán mañana.

La princesa, todavía más sorprendida que antes, y recordando de pronto que ese mismo día cumplíase un año que ella había prometido casarse con el príncipe Riquete el del Copete, cayó en cuenta de lo que pasaba.

Lo que había sucedido para que se olvidase, es lo siguiente: cuando hizo la promesa era boba, y al volverse inteligente gracias al don otorgado por el príncipe, se desmemorió de todas sus tonterías.

No bien hubo dado treinta pasos continuando su paseo, que Riquete el del Copete, se le apareció, bravo, magnífico y ataviado como un príncipe que se va a casar.

–Vos me véis aquí –dijo él-, Señora, fiel a mi palabra, y yo no dudo que vos venís para cumplir también la que me disteis, convirtiéndome, al otorgarme vuestra mano, en el más feliz de todos los hombres.

–Os confesaré francamente –respondió la princesa-, que todavía no he tomado una decisión al respecto y no creo tomarla como vos la deseáis.

-¡Me sorprendéis, Señora! –replicó Riquete el del Copete.

–Lo creo –dijo la princesa-, y seguramente si yo estuviera frente a un hombre sin inteligencia me encontraría muy azorada. Una princesa no tiene más que su palabra, me diría, y es preciso que vos seáis mi esposa, puesto que lo habéis prometido, pero como aquel a quien yo hablo es hombre de mundo y muy inteligente, estoy segura que entenderá mis razonamientos.

Vos sabéis que, cuando era tonta, no podía ni siquiera resolver el casarme con vos, ¿cómo queréis que teniendo la inteligencia que me habéis concedido, no se me haga todavía más difícil tomar una decisión que no pude tomar en ese tiempo? Si pensabais casaros conmigo, habéis cometido un gran error al quitarme la tontería haciéndome ver con mayor claridad las cosas..

-Un hombre sin inteligencia –contestó Riquete el del Copete-, mostraría ese comportamiento, como vos acabáis de decir, pero tengo que reprocharos vuestra falta de palabra, ¿porqué, os gustaría Señora, que yo faltase también a la mía al imponerme en una cuestión en la que va toda la felicidad de mi existencia? ¿Es razonable que aquellos que son inteligentes sean de una peor condición que aquellos que no lo son?

¿Podéis entenderlo vos, que tanta tenéis ahora? Mas vengamos a los hechos, si os place: ¿a parte de mi fealdad, hay cualquier cosa en mí que os desagrade? ¿Estáis descontenta de mi alcurnia, de mi inteligencia, de mi humor y de mis maneras?

-¡Nada de eso –protestó la princesa-, yo estimo en vos todo lo que acabáis de enumerar!

–Si esto es así –repuso Riquete el del Copete-, seré feliz, puesto que vos podéis convertirme en el más amado de todos los hombres.

-¿Cómo puede ser esto? –interrogó la princesa.

–Eso sucederá –respondió Riquete el del Copete-, si vos me amáis tanto como para desear que así sea, y a fin, Señora, de que vos no dudéis, sabed que la misma hada que el día de mi nacimiento me hizo el don de poder convertir en inteligente a quien yo amase, os hizo a vos también el don de poder transformar en hermoso a aquel a quien vos amarais, ya que podríais hacerle este favor.

bal-35125-Si esto es así –dijo la princesa-, deseo de todo corazón, que os convirtáis en el príncipe más hermoso del mundo, el más digno de ser amado, y os otorgo este don en la medida que ello me sea posible.

No había terminado de pronunciar estas palabras la princesa, que ya Riquete el del Copete aparecía ante sus ojos como el hombre más hermoso del mundo, el más apuesto, y el más digno de ser amado que ella hubiera visto nunca.

Muchos aseguran que no fueron los encantamientos del hada los que lo hicieron posible, sino el amor el que obró esta metamorfosis, pues dicen que la princesa, habiendo reflexionado acerca de la perseverancia de su enamorado, sobre su discreción, y sobre todas las buenas cualidades de su alma y de su inteligencia, no vio la deformidad de su cuerpo, ni la fealdad de su rostro, que su joroba no le pareció más que la espalda algo inclinada de un hombre estudioso y que en lugar de verle cojeando espantosamente, no le encontró más que un cierto aire lánguido al caminar que la seducía; dicen todavía, que sus ojos, que eran bizcos, le parecieron perfectos, y que, en fin, su gruesa nariz roja tuvo para ella un aspecto marcial y heroico.

Sea lo que sea, la princesa le prometió casarse con él, en tanto que el príncipe obtuviese el consentimiento del rey su padre. El rey convencido de que su hija estaba muy enamorada de Riquete el del Copete, a quien conocía desde hacía tiempo como príncipe muy ingenioso y muy sabio, le aceptó satisfecho por yerno.

Al día siguiente se celebraron las bodas, como Riquete el del Copete lo había previsto, y según las órdenes que él había dado mucho tiempo antes.

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El hada Primavera


A miles de años luz, en cierta galaxia no muy lejana, existía un planeta árido, sin vegetación. 631A60521

En este planeta vivían miles de personas en una gran esfera que les protegía de los intensos rayos solares y les fabricaba oxigeno.  En este planeta había una pequeña niña a la que le gustaba mucho leer cuentos de hadas y se deleitaba una y otra vez en la biblioteca astral observando tantas bellas ilustraciones.

– ¡Que hermoso debió haber sido tantos colores, tanta vida!

Cierto día pudo llegar a donde nadie podía ir, a la bodega astral y no podía creer lo que sus ojos veían, un libro único. ¿Qué podría contener? se preguntó. Tanta fue su curiosidad que corrió al instante a tomarlo y al abrir su primera página, allí encontró una pequeña flor marchita y aun así le pareció hermosa, la acercó a su rostro y pudo percibir el amor.

– ¡ Qué hermosa, y que rico huele! ¿Qué clase de flor podría ser aquella?

– Es una rosa – le contesto una viejecita que en esos momentos pasaba por ahí.

La niña derramó una lágrima y dijo:

– ¡Cómo me gustaría poder verla viva!.

– ¿Te gustaría eso? –  preguntó la viejecita al momento en que se convertía en una hermosa hada.

– Sí, lo deseo con todo mi corazón, exclamó la niña.

– Bien, entonces, desde hoy en adelante, tu serás la encargada de velar por la naturaleza, los árboles y las flores. Desde hoy tú serás La Primavera.

Ana Guadalupe Pérez Lomeli

El hada y el leñador


Érase una vez un leñador bueno y honrado que vivía en una casa del bosque con su madre viuda. Arbol%20de%20Hadas

Un día estaba cortando leña en el monte, cuando salió corriendo un venado asustado y tembloroso de los arbustos:

– “Leñador, ayúdame, por favor. Me persigue un cazador que quiere matarme.”

Compadecido, el leñador lo escondió detrás de un árbol de tronco muy grueso. Al poco rato, apareció un cazador de aspecto rudo que tenía en sus manos un arco y una flecha.

– “¿No has visto pasar por aquí un venado?”, le preguntó.

El leñador señaló en dirección opuesta y le dijo:

– “Se ha ido por ahí.”

hada Una vez que desapareció el cazador, el venado salió de su escondite y le dio las gracias. En señal de agradecimiento, le hizo una confidencia en voz baja:

– “En la cima de esta montaña hay un pequeño lago entre las rocas que nadie conoce. Si vas allí una noche de luna llena, podrás ver a las hadas celestiales bañándose en sus aguas. Esconde uno de los mantos alados para que su dueña no pueda volver al cielo, entonces se quedará contigo y será tu esposa. Eso sí, no le devuelvas su manto hasta que tenga al menos tres hijos.”

Dicho esto, el venado desapareció al instante en el bosque.

Una noche clara y hermosa de luna llena, el leñador subió a la cima de la montaña. Cuando encontró por fin el pequeño lago, se ocultó entre las rocas. Al poco rato vio descender del cielo a través de un arco iris de relucientes colores a siete hermosísimas hadas.

Entre bromas y risas, se quitaron sus mantos alados y se sumergieron suavemente en las aguas del lago. Después de un largo rato de contemplarlas con la respiración contenida, fue sigilosamente al árbol donde habían dejado colgados sus mantos y escondió bajo sus ropas uno de ellos. romantic-princess3

Las hadas chapotearon y nadaron en el lago hasta cansarse. Cuando vieron que la luna estaba por ocultarse, se vistieron para volver al cielo. Sin embargo, una de ellas descubrió que su manto alado había desaparecido. Sus compañeras intentaron ayudarla, pero no tuvieron más remedio que partir al poco rato, pues debían llegar antes de que se cerraran las puertas del cielo. Cuando quedó sola el hada, salió el leñador de su refugio y la consoló lo mejor que pudo. No teniendo a donde ir, el hada siguió al leñador hasta su casa, donde se quedó a vivir como su esposa.

Pasaron varios años, en los que el hada y el leñador fueron muy felices. La pareja tenía dos hermosos niños y su vida transcurría tranquila y apacible. Un día, hablando de esto y aquello, el leñador le confesó a su esposa que había ocultado su manto alado para retenerla en la tierra. Cuando lo supo, ella le suplicó que la dejara probarse el manto. Él se negó, pero ella no hacía más que suspirar y pronto una sombra de melancolía se instaló en su rostro.

Viéndola tan triste, el leñador no tuvo más remedio que sacar el manto de su escondite y dejar que se lo probara. Cuando ella lo hizo, tomó a sus hijos en cada uno de sus brazos y en un abrir y cerrar de ojos, antes de que pudiera hacer nada el leñador, se fue volando al cielo. El leñador se quedó triste y desconsolado.

Un día encontró al venado que había salvado y le contó lo ocurrido. El venado le dijo:

– “Hay un remedio. Todas las noches, baja una cuba del cielo para subir el agua del río. Ve y sostente fuerte de la cuerda, que así podrás reunirte con tu mujer y duendes y caballo alado en el agua tus hijos.”

El leñador siguió el consejo y logró subir al cielo, donde encontró a su familia y volvió a ser tan feliz como antes.

Aunque la nueva vida en el cielo con su mujer e hijos era maravillosa, el leñador no podía olvidar a su anciana madre, que se había quedado sola en la tierra. Viendo esto, el hada le consiguió un caballo alado para que pudiera visitarla.

– “Eso sí, no vayas a bajarte del caballo, porque no podrás volver a subir al cielo”, le advirtió el hada.

Contento, el leñador descendió hasta su antigua casa, donde encontró a su madre en el patio. Cuando su hijo quiso irse, la anciana le trajo un potaje de calabaza recién hecho. El leñador quiso comérselo, pero se le cayó un poco del potaje caliente sobre el lomo del animal. Éste dio un brinco del susto y el leñador cayó al suelo. Libre de su carga, el caballo subió a todo galope al cielo sin mirar atrás.

El pobre leñador, ya sin posibilidad de reunirse con su mujer e hijos, vivió triste y solitario hasta que murió de vejez.

Tras su muerte, apareció un gallo en la casa que cantaba mirando al cielo todas las noches de luna llena. Era el leñador, que se había reencarnado en esa ave y seguía añorando a su esposa e hijos en el cielo.

Leyenda Coreana

La tuba


tubas_w800__800x332_e72ef825645e5747e328b7bb8a781e72  

sausafonLa tuba es el instrumento más grave de la familia del viento metal. Su tubo es de sección cónica, tiene tres o cuatro válvulas, boquilla de copa, tubo arrollado en vertical y pabellón dirigido hacia arriba. La patentó en 1835 el director de banda alemán Friedrich Wilhelm Wieprecht y el constructor de instrumentos Johann  Gottfried Moritz. Fue uno de los varios intentos para proporcionar un instrumento de válvulas bajo a la familia del viento de la banda. Entre sus antecedentes  están el serpentón (instrumento de viento de madera con forma de S y agujeros para los dedos, este instrumento fue desplazado rápidamente por la tuba, que fue creada el 1830; no podemos considerar la tuba una evolución del serpentón ya que son instrumentos muy diferentes),  y el  oficleido (un fliscorno bajo con llaves). Es un instrumento que no ha experimentado pocas modificaciones, pero en el siglo XX se creó una variante que es muy utilizada en las bandas de música, el sousafon o el helicón (predecesor del sousafón).  La tuba tiene una extensión de más de tres octavas. La tuba bajo se afina en mi bemol o fa;  en el caso de la contrabajo, en si bemol o do. El helicón es una tuba con el tubo arrollado en forma de círculo. El sousafón es una variedad del helicón. La boquilla de la tuba se coloca al principio del tubo y es en semiesfera igual que la de la trompeta y el trombón. Igual que otros instrumentos de viento metal, contiene un sistema de válvulas que alarga o acorta el tubo.    

tubaConnCastellanoEs un instrumente de sonido potente pero poco ágil en el registro grave donde el músico ha de respirar frecuentemente porque se necesitan grandes cantidades de aire. Aunque hay diferentes tamaños de tubas, la tuba no es un instrumento transpositor pero existen variantes como el bombardino que esta afinado en si b que es una tuba de tamaño reducido y sonido más agudo que es utilizada en las bandas. Los primeros instrumentos de metal bajos de válvulas se fabricaron en Alemania y Australia en la década de 1820. Gracias a la mejoras, en la segunda mitad del siglo era ya habitual en bandas y orquestas. Las tubas de Wagner son instrumentos con cuatro válvulas y tubo más estrecho diseñadas por Richard Wagner, que quería un color como el de la trompa (así que combina los dos instrumentos)  para su tetralogía “El anillo de los nibelungos”. El término tuba se aplica también a otros instrumentos graves, en especial a los bombardinos. 

Es una tetralogía, con tres óperas y una de introducción en la que se aborda la historia de Sigfrido y los nibelungos. Wagner tardó varios años en la creación de esta monumental obra, realizando no solo investigaciones en el texto en que se basó , la Saga Völsunga y de los Eddas,mismo texto que sirve de inspiración a JRR Tolkien en su obra más conocida, El señor de los anillos y que tiene grandes similitudes con el drama Wagneriano. Esta obra trata de la versión en prosa de las leyendas islandesas de Nains, de los Nibelungos y de Sigurd, hijos de Völsung. Esta epopeya sobrevivió a la civilización vikinga gracias a su excepcional calidad literaria, que algunos equiparan a la leyenda de Troya de los griegos. Pero Wagner realizó cambios significativos, alejando su obra de aquella saga de autor desconocido. La obra de más de 15 horas de duración, se divide en:Anel%20dos%20Nibelungos Das Rheingold (El oro del Rhin)
Die Walküre (La Walkiria)
Sigfried (Sigfrido)
Götterdämmerung (El ocaso de los dioses) La obra cuenta con gran variedad de personajes que entran en el terreno de la fantasía, como las ninfas Rheintöchter (Hijas del Rhine), dwarves o enanos (Alberich y Mime), gigantes (Fasolt and Fafner), Dioses (Wotan, Freia, Brünnhilde), semi dioses (Loge), mitad dioses, humanos con grandes poderes (Siegmund, Sieglinde y Siegfried), humanos (Gunther, Gutrune y Brünnhilde), semi-enanos (Hagen), dragones (Fafner again) etc. Los Nibelungos: El pueblo de enanos que viven de la tierra, en sus entrañas, trabajando arduamente y con alegría para obtener sus frutos, sin cansancio ni agobio, les dominado por el Anillo, por la usura y codicia. y el látigo de Alberich. Mime y los Nibelungos lloran bajo el castigo de Alberich, se afanan para lograr más y más oro para el que ya lo tiene todo, es el destino del pueblo bajo la usura. Movidos por la envidia y la codicia, no se dan cuenta que son esclavos de los que dominan el secreto de la Usura. Soñando con ser ellos los nuevos Alberich, como hace Mime, no son más que una mayoría de esclavos para una minoría de usureros.
Un pueblo corrupto por el anillo que solo vive para salvaguardarlo y a su posesor, aquí tenemos una clara analogía con los Nazgul de la tierra media. 

En Las Walkirias: Sieglinde y Siegmund representan los buscadores de la verdad, aquellos que fueron separados de ella cuando niños, la pérdida de la inocencia y al mismo tiempo el sentido del destino y el honor. Siegmund es una criatura asocial en un proscrito perseguido, que desde hace muchos años vaga sin hogar por el mundo, y sin embargo, su amor se enciende en cuanto se conocen – un amor tan sobrecogedor que uno no puede vivir sin el otro –
Brünnhilde es la walkiria de la verdad, ella ve los verdaderos sentimientos de su padre, que para conservar su poder de gobernante tiene que actuar en contra de su voluntad y dejar que maten a su hijo. Es terrible separarse de la verdad. Y Wotan lo experimenta cuando, limitado por el credo, tiene que hacer dormir a Brünhilde con estas palabras: “No despertarás hasta que venga uno que sea más libre que yo”.  

 Por otro lado también representa a la virgen guerrera inmortal, que al ver que tendrá que perder su estatus inmortal lo hará solo si es por el mejor de los hombres. Algo similar a Arwen de Tolkien, este mito donde el hombre solo podrá alcanzar su amor puro e inmortal si es el mejor, es puro, honrado y libre, tan libre como es ese mismo amor.

 Fricka representa el poder gobernante, los convencionalismos, las normas que en ocasiones bajo un velo de moralidad o de rectitud amenazan con poner en peligro la sociedad misma. Una burla a las concepciones moralistas del siglo XIX por parte de Wagner. Los matrimonios en el «Anillo», por ejemplo el de Wotan y Fricka, o el de Sieglinde y Hunding, se caracterizan por la ausencia total de amor, y de hecho por la violencia. Una característica notable de estos matrimonios es la carencia de hijos, mientras que la relación entre Siegmund y Sieglinde da como fruto un hijo.  

  

El clarinete


Los clarinetes pertenecen a la familia de instrumentos de viento de madera y normalmente pueden empezar a tocarlos los niños a partir de los ocho años. En el pasado el clarinete sólo se solía encontrar en orquestas pero hoy en día también se puede escuchar a menudo en grupos de Jazz o Klezmer (*).clarinetecolores

Se compone por un tubo generalmente de madera de  ébano, (aunque ahora se construyen también clarinetes de plástico) con perforaciones cilíndricas en el, y una embocadura con una lengüeta simple, como la del saxofón, de forma rectangular y delgada por el extremo que se introduce en la boca. Al principio se sujetaba la lengüeta a la embocadura mediante un hilo enrollado, pero en la actualidad se usa un anillo de metal con tornillos. También podemos ver en él veinte o más agujeros que se tapan con las manos del interprete o con llaves.

De timbre fluido y variable, propicio para distintos tipos de expresión. El registro grave se llama chalumeau y produce sólo sonidos fundamentales, mientras que el agudo (de sonidos armónicos) se denomina clarín. Los armónicos son obtenidos mediante un agujero especial: el portavoz.

Su extenso ámbito y su agilidad para pasar de un registro a otros son algunas de sus principales características. El registro grave es clarinetescatalogado como amenazador y misterioso y el agudo, como brillante. Participa en estilos como el jazz o la música klezmer judía, gracias a su amplia paleta expresiva. El clarinete posibilita todos los trinos y casi todos los trémolos, con contadas excepciones. Su agilidad se demuestra en una literatura repleta de escalas, arpegios y secuencias veloces de notas, combinando sin dificultad el legato y el staccato, aunque sólo de articulación simple, pudiendo interpretar trémolos dentales. Se destaca también por su capacidad de portamento y glissando para deslizarse entre las notas.

Asume la tesitura de contralto, aunque su incumbencia abarca desde el tenor al soprano.

Es un instrumento transpositor que se fabrica con diferentes registros, y puede tener de 3 a 4 octavas.

Tiene un sonido melancólico en sus notas grabes y alegre en sus notas agudas.clarinete

El tipo de clarinete más utilizado es en si bemol.

Se ubican frente al director, en la primera línea de las maderas, detrás de los arcos.

Los clarinetes forman parte de la orquesta ( en la que es elemento fundamental) desde 1780, así que es moderno. Proviene del chalumeau popular francés. Hacia el 1700 Denner le dio el diseño actual con el agujero portavoz. Antes, hubo otros que se caracterizaban por un tubo cilíndrico y una lengüeta simple, que podía estar cortada directamente sobre el mismo tubo. Sus raíces se encuentran en el Antiguo Egipto, hace 5.000 años. El clarinete se extendió por todo el mundo, especialmente por Europa y el norte de África.

Escribieron piezas para clarinete: Haendel, Mozart, Beethoven, Weber, Schumann, Brahms, Liszt …

Podemos oír una de las piezas más representativas de este instrumento, compuesta por Brahms para clarinete y piano, el primer tiempo de la Sonata nº 1 en fa menor, las imágenes pertenecen a la obra del pintor hiperrealista Imán Maleki :

Según el diario de Schumann, estos tres fragmentos cortos fueron escritos el 11 y 12 de febrero de 1849, tras una ejecución privada el día 18 a la que le acompañó Clara (su mujer). El manuscrito (conservado en la Biblioteca Nacional de París) presenta traza de abundantes retoques.  Cada página, explota al máximo984Schumann_Robert_and_his_wife_Wieck_Clara_lrg las sonoridades nostálgicas del clarinete en la, de timbre aterciopelado, elegante (los románticos con frecuencia lo preferían al clarinete en si bemol). De pieza en pieza, el tempo se acelera, pero el compás de 4/4 y los tresillos del acompañamiento pianístico permanecen. Se observan melodías asímétricas y piano y clarinete frecuentemente se doblan, lo que son características del último Schumann. Los tres fragmentos se suceden sin interrupción (attaca).

1. Zart und mit Ausdruck («Tierno y con expresión», la menor): la primera página del ciclo establece un clima elegíaco: la tierna melodía del clarinete dialoga con los tresillos del piano. En la sección central, los dos instrumentos intercambian arpegios por movimiento contrario.

2. Lebhaft, Leich («Vivo y ligero», la mayor): este ligero scherzo, en modo mayor, utiliza un juego dialogado más animado. EL episodio central (una vez más, en fa mayor), se basa en un intercambio de escalas en tresillos.

3. Rasch, mit Feuer («Rápido y con fuego», la mayor): una especie de variación conclusiva que retoma los elementos precedentes: el primer fragmento en el trío (en modo menor) y el segundo en la coda. La escritura es brillantemente arpegiada, en la más pura tradición del clarinete.

(*) El klezmer (etimológicamente del hebreo, «instrumento musical») es la música de los judíos askenazíes de Europa Oriental. En el siglo XV, grupos seculares no litúrgicos desarrollaron este tipo de música y se les denominó klezmorim. Ellos se inspiraron en el antiguo testamento para crear melodías con temáticas de celebración y alegría.

Originalmente el término klezmer se refería a los instrumentos musicales con los que se interpretaba, sin embargo, más tarde se extendió tanto al género como a los músicos en sí mismo, que hoy son llamados klezmorim.

El klezmer es facilmente reconocible por sus características melodías expresivas, con reminiscencias de la voz humana, con la incorporación de risas, llantos y aullidos. El klezmer asume la propia tradición de la música jasídica y le incorpora sonidos, instrumentos y modos de interpretar de aquellos países en donde los judíos de la diáspora habitaban.

El leñador honrado


Había una vez un pobre leñador que regresaba a su casa después de una jornada de duro trabajo. Al cruzar un puentecillo sobre el rio, se le cayo el hacha al agua.leñador honrado Entonces empezó a lamentarse tristemente: ¿Como me ganaré el sustento ahora que no tengo hacha?

Al instante ¡oh, maravilla! Una bella ninfa aparecía sobre las aguas y dijo al leñador:

– Espera, buen hombre: traeré tu hacha.

Se hundió en la corriente y poco después reaparecía con un hacha de oro entre las manos. El leñador dijo que aquella no era la suya. Por segunda vez se sumergió la ninfa, para reaparecer después con otra hacha de plata.

– «Tampoco es la mía», dijo el afligido leñador.

Por tercera vez la ninfa busco bajo el agua. Al reaparecer llevaba un hacha de hierro.

– ¡Oh gracias, gracias! ¡Esa es la mía!

Pero, por tu honradez, yo te regalo las otras dos. Has preferido la pobreza a la mentira y te mereces un premio.

El leñador dio las gracias, y colocó las hachas en su saco. Por el camino se encontró con su vecino. Era un hombre era muy codicioso a quien no le gustaba trabajar. Al saber lo que había pasado, corrió buscar un hacha vieja. Después fue al río a probar suerte. Al llegar a la orilla tiró el hacha al río, y empezó a llorar. No tardó venir la ninfa y le preguntó el motivo de su tristeza.

— He perdido mi hacha en el río – dijo llorando.

La ninfa se sumergió en las aguas y reapareció con un hacha de oro.

— ¿Es esta tu hacha? – le preguntó.

— ¡Sí! – gritó él estirando la mano para cogerla.

— Te equivocas – dijo el hada -, esta es la mía. La tuya está en el fondo. Si quieres recuperarla, zambúllete como yo.

Y el hada desapareció entre las aguas del río.

La Flauta Mágica – W. A. Mozart


La Flauta Mágica es un cuento sobre la belleza, la sabiduría y el amor.

kenton_tamino1 El príncipe Tamino es perseguido por una serpiente gigante, se adentra en el bosque tratando de huir, pero ha entrado en el reino de la reina de la Noche sin saberlo. Allí llegará a un acuerdo con la reina tendente a conseguir la mano de su hija a cambio de que la libere del secuestro en la que la tiene sometida Sarastro. Tamino, acompañado del pajarero se dispondrá a salvar a su amada, sin embargo una vez llegado al reino de Sarastro, se da cuenta que la realidad es otra y decide quedarse allí al lado de su amada y lejos de la reina. Para quedarse y pertenecer al templo de los sabios, habrá de pasar una serie de pruebas que logrará superar. Finalmente los dos amantes se unirán para siempre mientras que su malvada madre será derrotada definitivamente.

Esquema de la obra:

Acto I:

El príncipe Tamino llega a un bosque para refugiarse de la persecución de una serpiente monstruosa. Allí se desmaya y es salvado por tres damas que matan al  mosntruo. Estas mujeres se maravillan de su belleza y salen a dar la noticia a su señora, la Reina de la Noche. Mientras tanto, ha llegado al lugar Papageno, curioso personaje que se dedica a cazar pájaros para la reina. Éste le mentirá haciéndose pasar por su salvador. Las damas al volver castigarán la mentira cerrándole la boca con un candado.

Las damas mostrarán un retrato de la hija de la Reina de la Noche, Tamino, al verla, quedará enamorado. Cuando aparece la reina por medio de una entrada triunfal, conmovida por las palabras de amor del príncipe, se dirige a éste para contarle ha historia de su hija: Ha sido secuestrada por Sarastro y si él logra rescatarla obtendrá su mano.

Tamino acepta el ofrecimiento, a cambio las tres damas le darán una flauta mágica capaz de cambiar el estado de ánimo de las personas que la oyen y a Papageno un carillón mágico por querer acompañar al príncipe.

Pamina está en una habitación acosada por Monóstatos, esclavo moro que se ha enamorado. En ese momento llega Papageno, al verlo el esclavo sale huyendo poPapageno_102r temor de su aspecto. El pajarero cuenta a la chica que han venido a rescatarla. Tras llorar su soledad, ambos huyen.

Tamino se ha dirigido a un bosque sagrado guiado por los tres genios de los que le hablaron las tres damas. En él encontrará tres templos: El de la razón, el de la naturaleza y el de la sabiduría. Tras intentar entrar en ellos, saldrá del templo de la sabiduría el orador, quien le informará de que Sarastro gobierna en los tres. Tamino preocupado por Pamina tocará la flauta, este sonido atraerá a las fieras del bosque que acuden mansas y a Pamina y Papageno.

Monóstatos, que ha seguido ha seguido a la pareja decide capturarlos. Papageno tocará su carillón para poder escapar. Aparece en escena Sarastro, Pamina le dice que su huída se debe al acoso de Monóstatos, razón por la que éste será castigado por Sarastro. El mismo rey pide que Tamino y su acompañante sean preparados para ser iniciados en los misterios de la sabiduría.

Acto II:

En un bosque de palmeras se reúnen Tamino y el pajarero para ser iniciados por los sacerdotes en presencia del rey.

Llegan los sacerdotes junto a Sarastro. Éste dice que Pamina está destinada a casarse con Tamino, quien tendrá que superar diversas pruebas antes de ser admitido en el templo. Dos sacerdotes exigen silencio a Tamino y Papageno. Las Tres Damas intentan seducirlos, pero ambos permanecen callados, y así es cómo pasan la primera prueba.

En el jardín del palacio de Sarastro, aparece la Reina de la Noche, quien, como estaba llena de furia, da un puñal a su hija para que mate a Sarastro. Llega éste y comunica a Pamina que sólo Tamino puede liberarla, ya que la venganza no es la única salvación del hombre, sino  el amor.

241233~Pamina-from-The-Opera-The-Magic-Flute-by-Wolfgang-Amadeus-Mozart-c-1900-PosterEn un gran salón, Tamino y Papageno se disponen a pasar otra prueba de silencio, pero el pajarero habla con una vieja que afirma ser su amante. Llega Pamina, que en ese minuto no sabía nada respecto a la prueba, y se entristece porque su amado no le habla. Sarastro recomienda a los jóvenes que se despidan, pues  Tamino debe afrontar más pruebas. Llega Papageno reclamando que le falta compañía femenina.

De nuevo aparece la anciana, el pajarero decide aceptarla y ésta se transforma en una atractiva Papagena. Pero uno de los sacerdotes impide a Papageno seguir a la mujer, ya que todavía no es digno de ella.

En un jardín, los Tres Duendes alaban la luz y condenan la oscuridad. Hasta ellos llega Pamina, que pensaba suicidarse porque creía que Tamino la había dejado. Pero los duendes impiden que ella se mate, porque lev prometen llevarla hasta el príncipe.Sarastro

Mientras Tamino se prepara a pasar las pruebas del agua y del fuego, Pamina lo llama desde lejos y al verlo se une a él para acompañarlo en las pruebas. Ambos cantan el mutuo amor, superan las pruebas y regresan victoriosos. Mientras, en otro lugar,  Papageno se encuentra desolado por no encontrar a su amada y quiere suicidarse. Pero la oportuna aparición de los Tres Duendes cambia las cosas. Estos le aconsejan que toque las campanillas mágicas y así aparecerá la mujer. Papageno las toca y regresa Papagena. Monostatos conduce a la Reina de la Noche y a sus Tres Damas hasta el palacio de Sarastro con el propósito de la venganza definitiva.

Pero de pronto la luz todo lo invade. Las fuerzas del mal desaparecen, mientras Tamino y Pamina son recibidos en el templo por Sarastro. Allí son recibidos con cantos de alabanza a la belleza y a la sabiduría que otorga el conocimiento de la verdad.