La paloma torcaz


Había una vez un guerrero valiente y apuesto. Amaba la caza y así, con frecuencia, iba por los bosques persiguiendo animales. En una de sus cacerías llegó junto a un lago y, lleno de asombro, contempló a una mujer bellísima que bogaba en una canoa.

El guerrero quedó tan enamorado que, muchas veces, volvió al lugar con el ánimo de verla; pero fue inútil, pues, ante sus ojos, sólo brillaron las aguas del lago. Entonces pidió consejo a una hechicera que le dijo:paloma

– No la verás nunca más, a menos que aceptes convertirte en palomo.
– ¡Sólo quiero verla otra vez!
– Si te vuelves palomo jamás recuperarás tu forma humana.
– ¡Sólo quiero volverla a ver!
– Si así lo deseas, hágase tu voluntad.

Y la hechicera le clavó en el cuello una espina y en el acto el joven se convirtió en palomo. Este levantó el vuelo y fue al lago y se posó en una rama, al poco vio a la mujer y, sin poderse contener, se echó a sus pies y le hizo mil arrumacos.

Entonces la mujer lo tomó entre sus manos y, al acariciarlo, le quitó la espina que tenía clavada en el cuello. ¡Nunca debió hacerlo pues … el palomo inclinó la cabeza y cayó muerto! Al ver esto, la mujer, desesperada, se hundió en el cuello la misma espina y se convirtió en paloma. Y desde aquel día llora la muerte de su palomo.

Leyenda maya

La leyenda del tigre y el zorro


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Un tigre hambriento consiguió atrapar un zorro y se dispuso a devorarlo. Disimulando su terror y sacando fuerzas de flaqueza, el zorro, en su intento por sobrevivir, dijo:

—¡Un momento! ¡Deténte! Te aseguro que yo soy el rey de los animales del bosque. Tal es el mandato del Dios Celestial que nadie puede desobedecer. A pesar de tu mucha fuerza, no podrás hacerme ningún daño, pues, si lo intentaras, serías severamente castigado por el Cielo.

—¡Vaya! —exclamó sorprendido el tigre—. Jamás había oído cosa semejante. ¿Cómo puedes demostrarme que efectivamente eres el rey de los animales del bosque por decreto del Dios Celestial?

—Nada es más fácil que eso —declaró el zorro, aparentando seguridad y arrogancia—. Ahora vamos a dar un paseo por el bosque. Tú sígueme a corta distancia y observa cómo todos los animales huyen de mí.

Componiendo la figura y pisando con firmeza, el zorro comenzó a caminar airosamente, seguido a corta distancia por el tigre. El felino se quedó totalmente perplejo cuando comprobó que los animales salían corriendo al paso del zorro, sin percatarse de que era del feroz tigre y no del inofensivo zorro del que huían.

¿Sabrías sacar tú una moraleja?

Leyenda china

La leyenda de la Virgen del Carmen


Cuenta la leyenda que por el siglo XVII un barco salió cargado de oro desde Tecolutla (México) con destino a Veracruz (México) y desde allí hasta España, esto despertó lalorencillo01 codicia de uno de los piratas más famosos que rondaban la región, Laurens de Graaf, al que todos llamaban Lorencillo por su baja estatura.

El barco navegó tranquilamente hasta que fue interceptado por los piratas, entonces los marineros descendieron cerca de la orilla de Nautla buscando refugio e intentando esconder el tesoro, lograron enterrar el cofre antes de que los piratas los alcanzaran en tierra firme, cuando llegaron los bucaneros les quitaron la Virgen del Carmenvida a casi todos, porque uno de los marineros sobrevivió escondido en el bosque, donde permaneció escondido durante días; mientras permanecía allí le pidió a la Virgen del Carmen que lo salvara y le prometió que si sobrevivía llevaría una imagen desde España de la Virgen para que fuera venerada en Tecolutla.

Pasados algunos días los piratas se cansaron de buscar el tesoro y se fueron. El marinero estaba hambriento y deshidratado pero había sobrevivido, cumplió con su palabra y mandó a traer la imagen de la Virgen desde España.

La leyenda del lago Titicaca


En las regiones cercanas al lago Titicaca, los hombres vivían como animales salvajes, sus habitantes desconocían la agricultura habitaban en cavernas y se alimentaban de la caza y recolección de alimentos.

intiEl dios Inti se compadeció de ellos y envió a su hijo Ayar Manco junto a su hija Mama Ocllo a civilizar a esas poblaciones bárbaras y a fundar un imperio que lo honrara.

Ayar Manco, llamado también Manco Capac, tenía el mandato de fundar un ciudad que fuera el centro del mundo, para ello, su padre, le proporciono una vara de oro para que buscara la tierra prometida. Les recomendó viajar hacia el norte del lago Titicaca y hundir el bastón de oro en las tierras por donde pasaran hasta encontrar un lugar en donde se hundiera con facilidad; allí debía fundar la ciudad del Cuzco desde donde dirigiría su imperio.mancocapac
Se pusieron en marcha ambos hermanos saliendo de las aguas del lago Titicaca,  pero el camino era largo, el tiempo pasaba y Manco Capac no encontraba esa tierra donde el bastón debía hundirse con facilidad. Un día, al llegar a un valle majestuoso acordonado por bellas montañas, la vara de oro se quedó hincada en el suelo ante el asombro de Manco Capac y Mama Ocll, así supieron que aquel era el lugar que debería convertirse en, Cuzco, la capital del Imperio de los Incas.
Rápidamente, Manco Capac comenzó  la tarea encomendada por su padre, civilizar ese valle. Allí enseño a los hombres la agricultura, la pesca, la construcción de viviendas y cuidado de los animales, etc. Mama Ocllo tuvo la tarea de capacitar a las mujeres en labores domésticas y les enseñó a tejer.

De este modo, Manco Capac y Mama Ocllo fueron los fundadores del imperio que luego harían grande sus descendientes.

De: http://www.historiacultural.com/

El demonio de oro y piedra


En las tierras lejanas de Vietnam, en Asia, vivían felizmente dos hermanos. Mañana y tarde los dos hermanos se encargaban de labrar los campos de sus padres. Pero por desgracia los padres de los jóvenes hermanos murieron. Ante esta situación el hermano pequeño se fue a preparar el último adiós de sus padres, que siempre habían sido bondadosos. Pero el hermano mayor, sin pensarlo, aprovechó la ocasión para ir a la casa de los padres y llevarse todo aquello que habían dejado de valor.

Al volver a la casa, el hermano pequeño se la encontró vacía:Montgomery-Burns

– Después de tantos años es extraño que nuestros padres dejaran vacía la casa, ¿verdad, honorable hermano? , preguntó el hermano pequeño.
– Tus ojos no te engañan. Nuestros queridos padres no tenían nada, solo esta triste casa.
– En este caso, buen hermano, compartiremos de buen agrado la casa de nuestros padres.
– No puede ser. Yo tengo una mujer y tu no, la casa es mía.

De esta manera el hermano mayor se quedó a vivir en la casa con su mujer. Se quedó también los bueyes y los campos para labrarlos y sacar provecho. El hermano más joven, que no dijo ni una sola palabra sobre la decisión de su hermano mayor, tuvo que quedarse solo en un pequeño terreno sin casa, cerca de una enorme montaña de piedra, con la única compañía de un perro y un gato hambrientos.

Pasaban los días y el muchacho no sabía cómo llevarse un pan a la boca ya que no tenía bueyes para labrar el campo, ni caballo, o burro. Finalmente, después de rascarse la cabeza y mirar al perro y al gato mucho rato, decidió intentar labrar el campo con aquellos dos pobres animales. Los colocó sobre el arado mientras los animaba a moverse. El gato y el perro empezaron a andar mientras maullaban y ladraban sin parar.

hombre-ricoDe golpe la montaña de piedra que había delante de los campos empezó a moverse ante el espanto del muchacho. Allí mismo, desde una cueva extraña se empezó a escuchar un ruido, cada vez más y más alto. Finalmente la montaña de piedra se abrió. Era la boca de un demonio inmenso que no paraba de reír delante de aquella ridícula situación. El muchacho observó aquella inmensa boca y observó un color que le cegaba: ¡era oro!. ¡La boca del demonio estaba llena de oro a toneladas! El muchacho subió rápidamente la montaña y llenó su saco con oro. Al irse el chico observó como la enorme boca se cerraba.

Con esta buena suerte, que el chico no se acababa de creer, volvió al pueblo con una sonrisa de oreja a oreja para comprar unos bueyes, una sencilla casa de madera y comida para su gato y su perro. El chico se dispuso a llevar una vida tranquila.

Un buen día su hermano mayor conoció la suerte de su hermano pequeño y decidió ir a verlo. Cuando lo vio, le preguntó como había conseguido vivir tan bien, y el hermanodemonio pequeño le habló sobre el demonio de oro y piedra. El hermano mayor, lleno de avaricia, decidió hacer lo mismo que su hermano. Llevó un perro y un gato en el arado y colocó unos carros cerca la montaña para poder cargar todo el oro. Otra vez se escuchó como la piedra se abría y una sonrisa escandalosa llenó el valle. El hermano se dirigió rápidamente a la boca y mientras gritaba de euforia descubrió las riquezas que escondía la montaña. El oro se perdía entre sus manos y no podía parar de llenar sacos uno detrás de otro. Poco a poco, la piedra dejó de moverse y el demonio, viendo la avaricia del hermano mayor, empezó a enfadarse. Cuando se dio cuenta, el demonio de oro y piedra estaba cerrando su enorme boca hasta que se escuchó como sus dientes se cerraban con un fuerte golpe.

La mañana siguiente, cuando el hermano pequeño despertó, decidió ir a ver cómo le había ido a su hermano. Pero sólo encontró un gato y un perro atados en el arado. Al desatarlos, el muchacho alzó la mirada. Estaba seguro que había visto como el demonio le guiñaba el ojo.

Leyenda vietnamita

De: http://www.casaasia.es/