Archivador / organizador


Ahora que empieza el cole, es muy fácil hacer unos archivadores u organizadores a tu gusto reciclando las cajas de los cereales que tomas, para usar durante todo el curso, solo necesitas:

  • Cajas de cereales
  • Cinta Washi (cinta adhesiva de colores) o papel de colores y cinta adhesiva transparente
  • Lápiz
  • Regla
  • Tijeras

Pincha sobre la foto para ver cómo se hace:

archivador-organizador

 

Sinfonía nº 7 en La Mayor – Allegretto – Beethoven


Ludwig van Beethoven compone su Séptima Sinfonía en 1811 (ya existían notas de batalla de Leipzig1806), cuando contaba con 43 años y  trataba de mejorar su salud en Teplice (República Checa), aunque para entonces ya estaba  tan sordo que no era capaz de percibir los fragmentos “piano”  de esta  obra.

La Séptima Sinfonía en La Mayor se estrena el 8 de diciembre de 1813 durante un concierto de caridad para los soldados heridos en la Batalla de Leipzig, en las que las tropas aliadas de Rusia, Austria y Suecia habían asestado un duro golpe al ejército francés de Napoleón, obligándolo a batirse en retirada.

Al contrario que los críticos de la época, la excelente acogida de la obra por parte del público que interpretó la Séptima Sinfonía como la representación musical de la reciente victoria contra Napoleón y la alegría del pueblo por haber recobrado la libertad y la paz hizo que Beethoven se viera obligado a repetir, precisamente, el segundo movimiento: el allegretto que se ha convertido en uno de los más populares de la obra del compositor.

La Séptima Sinfonía tiene cuatro movimientos:

  1. Poco sostenuto — Vivace;
  2. Allegretto
  3. Presto
  4. Allegro con brio

Podemos oír en el vídeo el segundo movimiento de esta Séptima Sinfonía, veréis como es muy conocido además me gustaría saber si eres capaz de identificar cada una de las aves que aparecen en él:

El helecho y el bambú (para la perseverancia)


Un día decidí darme por vencido…renuncié a mi trabajo, a mi relación, a mi vida. Fui al bosque para hablar con un anciano que decían era muy sabio.helecho
– ¿Podría darme una buena razón para no darme por vencido? Le pregunté.
– Mira a tu alrededor, me respondió, ¿ves el helecho y el bambú?
– Sí, respondí.
– Cuando sembré las semillas del helecho y el bambú, las cuidé muy bien. El helecho rápidamente creció. Su verde brillante cubría el suelo. Pero nada salió de la semilla de bambú. Sin embargo no renuncié al bambú.
– En el segundo año el helecho creció más brillante y abundante y nuevamente, nada creció de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú.
– En el tercer año, aún nada brotó de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú.
– En el cuarto año, nuevamente, nada salió de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú.bambu
– En el quinto año un pequeño brote de bambú se asomó en la tierra. En comparación con el helecho era aparentemente muy pequeño e insignificante.
– El sexto año, el bambú creció más de 20 metros de altura. Se había pasado cinco años echando raíces que lo sostuvieran. Aquellas raíces lo hicieron fuerte y le dieron lo que necesitaba para sobrevivir.
-¿Sabías que todo este tiempo que has estado luchando, realmente has estado echando raíces? Le dijo el anciano y continuó…
– El bambú tiene un propósito diferente al del helecho, sin embargo, ambos son necesarios y hacen del bosque un lugar hermoso.
Nunca te arrepientas de un día en tu vida. Los buenos días te dan felicidad. Los malos días te dan experiencia. Ambos son esenciales para la vida, le dijo el anciano y continuó…
– La felicidad te mantiene dulce. Los intentos te mantienen fuerte. Las penas te mantienen humano. Las caídas te mantienen humilde. El éxito te mantiene brillante…
Si no consigues lo que anhelas, no desesperes… quizá sólo estés echando raíces…

Peces con conchas de mar


peces-con-conchas-de-mar

 

Las veraniegas conchas de mar pueden convertirse en bonitos adornos decorativos para la pared o juguetes para los niños como estos preciosos peces. Es un bonito trabajo para hacer todos juntos ¿no te parece?.

Materiales:

  • Conchas de mar
  • Pintura acrílica
  • Ojos saltones
  • Pincel

Paso a paso:

1. Pinta tus conchas marinas, las conchas más pequeñas son para las colas y aletas.
2. Una vez que hayas elegido qué concha va asociada con cuál, únelas.
3. Pega los ojos saltones a los peces.
4. Deja secar.

De: http://manualidadesconfieltro.org/

Bailando bajo la lluvia (para la resiliencia)


Una mujer muy sabia despertó una mañana, se miró al espejo y notó que solamente tenía tres cabellos en su cabeza.

“Hmmm”- Pensó. “Creo que hoy me voy a hacer una trenza”.

Así lo hizo y pasó un día maravilloso.

El siguiente día se despertó, se miró al espejo y vio que tenía solamente dos cabellos en su cabeza.

“Hmmm”- Dijo. “Creo que hoy me peinaré con la raya en medio”.niña sin pelo

Así lo hizo y pasó un día grandioso.

El siguiente día cuando despertó, se miró al espejo y notó que solamente le quedaba un cabello en su cabeza.

“Bueno”- Dijo ella, “ahora me voy a hacer una cola de caballo”.

Así lo hizo y tuvo un día muy, muy divertido.

A la mañana siguiente cuando despertó, corrió al espejo y enseguida notó que no le quedaba un solo cabello en la cabeza.

“¡Qué bien! – Exclamó. “¡Hoy no voy a tener que peinarme!”.

De: http://www.minigranada.com/