Non piú andrai – W. A. Mozart


bodas de figaro

Este aria alegre en la que Fígaro canta a Cherubino, un joven paje al servicio del Conde de Almaviva, la marcha con la que le despide para que vaya en busca de la gloria militar.

Wolfgang Amadeus Mozart refuerza esta pieza con trompas y timbales, para darle un aire más militar e imitar el sonido de la guerra, aparece al final del primer acto de su ópera «Las bodas de Fígaro» (1787).

trompa y timbal

Pero esta marcha se hizo más conocida en la película «Amadeus» de Milos Forman, donde, en la escena de dicha película aparece la rivalidad entre Salieri y Mozart y apunta los acordes de lo que será posteriormente el aria de «Las bodas de Fígaro». La música de esta aria final es citada también en el segundo acto de la siguiente ópera de Mozart, «Don Giovanni».

Franz Liszt compuso su Fantasía, también conocida como la «Fantasía Fígaro«, (1843) sobre dos motivos de esta ópera de Mozart.

Seguro que cuando la oigáis la reconocéis:

Anuncio publicitario

Concierto para flauta, arpa y orquesta en Do Mayor – W. A. Mozart


Es este uno de los dos conciertos dobles que compuso el autor y su única pieza para arpa.

Mozart escribió este concierto en París a donde había viajado en compañía de su padre en marzo de 1778, cuando contaba con 22 años.

Es conocido que al compositor no le gustaba el sonido de la flauta, pero Adrien-Louis de Bonnières, Duque de Guisnes, flautista aficionado y padre de una joven  que tocaba el arpa excelentemente (a quien Mozart daba clases de composición), quería que ésta pudiera tocar el instrumento en su compañía, es por ello que encargó esta composición a su profesor.

 Consta de tres movimientos:

El primero, Allegro,está construido sobre diversos temas, pero de éstos, es el último el único que se emplea en el desarrollo central del movimiento.

El segundo movimiento, Andantino, es de carácter tierno y tranquillo. La flauta y el arpa se mantienen siempre en perfecta armonía, contestándose una a la otra graciosamente. En este movimiento las cuerdas asumen todo el peso de la orquesta.

El último movimiento, Rondó (Allegro), posee un abundante material melódico. El estribillo del Rondó tiene el carácter de una gavotta, manteniéndose siempre  el movimiento con una gran espontaneidad.

Oímos en este vídeo el segundo movimiento, acompañando a la la música unas bonitas y coloridas imágenes de ranas:

La mandolina


La mandolina es un instrumento de cuerdas dobles de metal. Su número y tipo de cuerdas ha sido variable según el tiempo y el lugar, pero la configuración predominante actualmente es la de la mandolina napolitana, con cuatro cuerdas dobles afinadas como el violín (sol-re-la-mi) con una caja de resonancia que puede ser cóncava o plana según su constructor.  A diferencia del violín, las cuerdas de la mandolina se pulsan con una púa o plectro. La caja de resonancia puede ser cóncava o plana.

Para investigar sobre este origen, es necesario indagar sobre los instrumentos de cuerdas del medievo europeo que vinieron de Asia y África.

Los instrumentos medievales de la familia de los laudes (instrumentos con diapasón), con clavijas hacia atrás son  los que en su evolución habrían dado origen a los que, a su vez, evolucionarían  a la actual mandolina.

Estos instrumentos podrían ser: la gittern (en ingles) o chitarino (en italiano) y la mandore (Francia).

En Italia comienza a aparecer hacia fines del siglo XVI el termino mandola de la que aún se conservan algunos ejemplares.

El término mandolino  aparece por primera vez en 1634.

Algunos de los grandes compositores comienzan a escribir piezas para la mandolina o «il mandolino» a finales del s. XVII.

  • Antonio Vivaldi compuso obras para mandolina y orquesta.
  • Mozart emplea la mandolina en una parte de su ópera Don Giovanni.
  • Beethoven compuso un adagio, dos sonatinas y un tema con variaciones, «per il mandolino».
  •  Nícolo Paganini   compuso también un «Minuetto Per L’amandorlino» un andantino y un allegro moderato para mandolino.

 Antonio Stradivarius, el gran luthier de violines, fabricó también mandolinos.

 Oímos una divertida pieza compuesta por Beethoven: su «Sonatina para mandolina y piano en Do Mayor».

Parte de: http://nuevacaravana.blogspot.com.es/

Don Giovanni – W. A. Mozart


También llamada “El libertino castigado” o “Don Juan”, es la séptima ópera más representada en el mundo. Se trata de una opera bufa (es decir, una ópera con tema cómico) en dos actos con música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto en italiano de Lorenzo da Ponte, basado en el Don Juan Tenorio de Giuseppe Gazzaniga, y por extensión en El burlador de Sevilla y El Convidado de Piedra de Tirso de Molina.

Después de haber obtenido una fantástica acogida las Bodas de Fígaro en Praga, a Mozart se le encarga una nueva ópera. En el año 1787 estaba de moda en Europa el tema de Don Juan por lo que, Lorenzo da Ponte eligió este tema para su libreto que gustó y divirtió mucho al compositor.

Esta orquestada para dos flautas, dos oboes, dos clarinetes, dos fagotes, dos trompas, dos trompetas, tres trombones, timbales, mandolina y cuerda más clave o pianoforte y violonchelo.

La obra se desarrolla en una ciudad española (no sabemos exactamente cuál).

 Primer acto:

 Compuesto por cuatro cuadros, transcurre en el palacio de Don Giovanni.

 Don Giovanni, con ayuda de su sirviente Leporello, intenta seducir a Anna, para lo cual mata a su indignado padre, el Comendador. Luego huye del novio de la muchacha (Ottavio) que lo persigue para vengarse. Se encuentra brevemente con una relación anterior (Elvira), a la que elude, dejando a su sirviente para dar las explicaciones del caso. Durante su huída, aparece en medio de un boda de aldeanos donde seduce a la joven novia (Zerlina) hasta llevarla a la alcoba. Pero Zerlina sale en ropa interior de su alcoba dando gritos y Don Giovanni es arrinconado por los amigos de la novia, aunque logra escapar abriéndose paso con su espada.

Segundo acto:

 Se compone de cinco cuadros.

Don Giovanni intercambia la capa y el sombrero con las de Leporello para evitar a Elvira y concreta un encuentro con su sirvienta. Cuando Elvira ve a Leporello vestido como Don Giovanni, se arroja a sus brazos.

 Don Giovanni se enfrenta a la estatua del padre de Anna, a quien el mismo mató y lo invita a comer, para sorpresa de él y su sirviente, la estatua aparece ante la mesa, tras haber intentando conseguir el arrepentimiento de Don Giovanni, lo reta a devolverle la visita, cosa que nuestro protagonista acepta y le tiende la mano que el Comendador le pide en prenda. Al contacto con la estatua, Don Giovanni siente el frío de la muerte, pero se sigue negando a arrepentirse por la vida que ha llevado. La tierra tiembla, se abre bajo sus pies y es absorvido por las llamas del infierno.

 Finalmente, tras conocer el final de nuestro protagonista, todo comienza a reconstruirse: Ottavio se va a casar con Anna y Elvira se retira a un convento, Zerlina regresa con su novio y Leporello habrá de encontar un señor más humano.

Ludwig van Beethoven


Ludwig van Beethoven nació en Bonn el día 16 de diciembre de 1770 y murió en Viena el 26 de marzo de 1827. Fue un compositor, director de orquesta y pianista alemán. La partícula van de su nombre no procede de orígenes nobles.

La familia Beethoven vivía bajo condiciones modestas. Su abuelo paterno, llamado también Ludwig, era descendiente de una familia de campesinos y granjeros.

En marzo de 1733, su abuelo emigró a Bonn, en donde trabajó como director y maestro de capilla de la orquesta del príncipe elector de Colonia. Su hijo y padre de Beethoven, Johann van Beethoven era músico y tenor de la corte electoral. Se casó con Maria Magdalena Keverich una joven viuda e hija de un cocinero de Tréveris. Dos años después, el matrimonio, en 1769, tuvo su primer hijo, bautizado como Ludwig Maria van Beethoven. Sin embargo, apenas seis días después de su bautizo, el niño falleció. El 17 de diciembre de 1770, fue bautizado su segundo hijo, Ludwig van Beethoven, en la iglesia de San Remigio de Bonn, con el nombre de «Ludovicus van Beethoven» según se describe en el acta de bautismo. Ludwig tuvo cinco hermanos pero sólo sobrevivieron dos: Kaspar Anton Karl y Nikolaus Johann.

El padre de Beethoven estaba muy impresionado por el hecho de que Wolfgang Amadeus Mozart diese conciertos a los siete años y quería que su hijo siguiera sus pasos. Con la intención de hacer de Ludwig un nuevo niño prodigio, comenzó a enseñarle piano, órgano y clarinete a temprana edad. Sin embargo, el estudio musical coartó el desarrollo afectivo del joven, que apenas se relacionaba con otros niños. En mitad de la noche, Ludwig era sacado de la cama para que tocara el piano a los conocidos de Johann, a quienes quería impresionar; esto causaba que estuviera cansado en la escuela. Ya era usual que dejara de asistir a clases y se quedara en casa para practicar música.

Cuando tenía siete años, Beethoven realizó su primera actuación en público en Colonia. Su padre afirmó que la edad de Ludwig era de seis años, para destacar, de esta manera, la precocidad de su hijo.

Cuando contaba con once años de edad, Beethoven publicó su primera composición titulada Nueve variaciones sobre una Marcha de Ernst Christoph Dressler.

Al año siguiente, Ludwig es contratado como músico en la corte del príncipe elector de Colonia Maximiliano Francisco, por recomendación de Neefe, su profesor.

Con 17 años, a la muerte de su madre tuvo que responsabilizarse de sus dos hermanos y se vio obligado a mantenerlos, tocando el violín en una orquesta y dando clases de piano durante cinco años.

A la muerte de su padre, el príncipe elector de Bonn, su mecenas, le financió un viaje a Viena, ciudad en la que permaneció el resto de su vida componiendo, tratando de alcanzar un reconocimiento social a su persona por medio del arte y sufriendo un mal particularmente terrible para él: la sordera.

Durante este período tuvo varios duelos musicales con otros pianistas.

Con veinticuatro años publicó su primera obra importante: tres tríos para piano, violín y violonchelo y el año siguiente, en 1795, realizó su primer concierto público en Viena como compositor profesional, en el que interpretó sus propias obras.

La corte, la nobleza y la Iglesia vienesas acogieron la música de Beethoven y se convirtieron en mecenas y protectoras del joven músico.

En 1800 presentó su Primera Sinfonía. En este vídeo podemos oir el Adagio Molto-Allegro con Brio:

Su música inicial, fresca y ligera, cambió para convertirse en épica y turbulenta, acorde con los tiempos revolucionarios que vivía Europa. Eran años en que las potencias monárquicas europeas se habían aliado para derrotar a la Francia revolucionaria. De esta época son la Sonata para piano nº 8, llamada Patética, y la Sonata para piano n.º 14, llamada Claro de luna. Su Tercera Sinfonía, llamada la «Eróica», estaba escrita en un principio en «memoria de un gran hombre», Napoleón, que era visto en ese momento como un liberador de su pueblo. Cuando se declaró a sí mismo Emperador, Beethoven se enfureció y borró violentamente el nombre de Napoleón de la primera página de la partitura. La «Eroica» se estrenó finalmente el 7 de abril de 1805.

En los años siguientes, Beethoven incrementó su actividad creadora y compuso muchas obras, entre ellas la Quinta Sinfonía, la Sinfonía Pastoral, la Obertura Coriolano y la bagatela para piano Para Elisa.

En 1812, Beethoven se traslada al balneario de Teplice y durante su estancia escribió la carta Amada inmortal, que provocó multitud de especulaciones sobre su destinataria aunque nunca se ha podido averiguar con exactitud.

Beethoven había entablado contacto con el inventor Johann Mäzel, que le construyó varios instrumentos para ayudarlo con sus dificultades auditivas, como cornetas acústicas o un sistema para escuchar el piano.

El invento de Mäzel que más impresionó al compositor fue el metrónomo, y escribió cartas de recomendación a editores y comenzó a realizar anotaciones en las partituras con los tiempos del metrónomo para que sus obras se interpretaran como él las había concebido.

En 1814, acabó las Séptima y Octava Sinfonías y reformó la ópera Fidelio, que fue un gran éxito, tanto de afluencia de público como económico, al igual que el resto de conciertos que realizó en esa época.

En 1823 termina su Novena Sinfonía y se estrenó el 7 de mayo de 1824. A partir de esta fecha, su salud decayó durante su estancia en la casa de su hermano. Es esta época cuando comienza la composición de su Décima Sinfonía (que nunca terminó).

Su hermano Nikolaus Johann, su cuñada y su admirador incondicional Anselm Hüttenbrenner le acompañaron al final de su vida,  a los 56 años.

El 29 de marzo, tuvo lugar su funeral, en él se interpretó el Réquiem en re menor de Wolfgang Amadeus Mozart.

 Beethoven es reconocido como uno de los más grandes compositores de la historia, compuso obras en una amplia variedad de géneros y para una amplia gama de combinaciones de instrumentos musicales.

Sus obras para orquesta sinfónica incluyen nueve sinfonías (la Novena Sinfonía incluye un coro) y alrededor de una docena de piezas de música «ocasional». Compuso nueve conciertos para uno o más instrumentos solistas y orquesta, así como cuatro obras cortas que incluyen a solistas acompañados de orquesta. Fidelio es la única ópera que escribió y entre sus obras vocales con acompañamiento orquestal se incluyen dos misas y una serie de obras cortas.

Compuso un amplio repertorio de obras para piano, como treinta y dos sonatas para piano y numerosas obras cortas, incluidos los arreglos (para piano solo o dúo de piano), de algunas de sus otras obras. Las obras en las que usa el piano como instrumento de acompañamiento incluyen diez sonatas para violín, cinco sonatas para violonchelo y una sonata para corno francés, así como numerosos lieder (poemas musicalizados para voz y piano).

La cantidad de música de cámara que produjo Beethoven fue notable. Además de los dieciséis cuartetos de cuerda, escribió cinco obras para quinteto de cuerda, siete para trío con piano, cinco para trío de cuerda y más de una docena de obras para gran variedad de combinaciones de instrumentos de viento.

De: La Wikipedia

Electra


Electra Electra era la hija de Agamenón (rey de Micenas) y Clitemnestra (hermana de Helena).

Después  de que Clitemnestra asesinó a su marido Agamenón (a su vuelta de la Guerra de Troya), entrega a su hija Electra a un campesino para evitar que tenga descendencia noble, ya que si esto sucediera, seguramente reclamaría su derecho al trono.

Electra vive en el campo, casada con el campesino, pero no mantiene relaciones con él ya que su marido, al no ser noble, no cree que deba hacerlo.

Orestes, el hermano de Electra, llega a casa de Electra acompañado de su amigo Pílades. Electra no lo reconoce y Orestes, sin darse a conocer, trata de averiguar si su hermana estaría dispuesta a vengar la muerte de su padre.

Cuando por fin los hermanos se reconocen, planean la venganza sobre su madre y su nuevo marido, Egisto.

Una vez ambos hermanos dan muerte a su madre, Clitemnestra, ambos tienen remordimientos por su venganza.

Al final, Electra es obligada a casarse con Pílades. Orestes es desterrado y se lo somete a un juicio por su pecado.

Tanto Eurípides como Esquilo, Sófocles y Homero, hablan de la tragedia de Electra en su obra.

El amor incondicional por su padre y el odio hacia su madre hicieron de Electra una figura retomada y reinventada con el paso del tiempo.

Para acompañar a la lectura os propongo esta bonita pieza de Mozart, su preciosa Sonata para piano nº 16:

  De: http://dinora-lu.blogspot.com.es

Las arrugas


Era un día soleado de otoño la primera vez que Bárbara se fijó en que el abuelo tenía muchísimas arrugas, no sólo en la cara, sino por todas partes.Abuelo_y_nieta

– Abuelo, deberías darte la crema de mamá para las arrugas.

El abuelo sonrió, y un montón de arrugas aparecieron en su cara.

– ¿Lo ves? Tienes demasiadas arrugas

– Ya lo sé Bárbara. Es que soy un poco viejo… Pero no quier o perder ni una sola de mis arrugas. Debajo de cada una guardo el recuerdo de algo que aprendí.

A Bárbara se le abrieron los ojos como si hubiera descubierto un tesoro, y así los mantuvo mientras el abuelo le enseñaba la arruga en la que guardaba el día que aprendió que era mejor perdonar que guardar rencor, o aquella otra que decía que escuchar era mejor que hablar, esa otra enorme que mostraba que es más importante dar que recibir o una muy escondida que decía que no había nada mejor que pasar el tiempo con los niños…

Desde aquel día, a Bárbara su abuelo le parecía cada día más guapo, y con cada arruga que aparecía en su rostro, la niña acudía corriendo para ver qué nueva lección había aprendido. Hasta que en una de aquellas charlas, fue su abuelo quien descubrió una pequeña arruga en el cuello de la niña:

– ¿Y tú? ¿Qué lección guardas ahí?

Bárbara se quedó pensando un momento. Luego sonrió y dijo

– Que no importa lo viejito que llegues a ser abuelo, porque…. ¡te quiero!

De:Pedro Pablo Sacristán

Y ahora, para redondear esta entrada en homenaje  a nuestros queridísimos abuelos a los que dedicamos este día 26 de julio, podemos oír este Divertimento nº 17 en Re mayor de nuestro ya conocido W. A. Mozart:

El divertimento es una forma musical que fue muy popular durante el siglo XVIII, compuesta para un reducido número de instrumentos. Los divertimentos solían mostrar un estilo desenfadado y alegre (en italiano,  divertimento significa ‘diversión’). En francés se llamaba divertissement, y su plural en italiano era divertimenti.

Fueron Haydn y Mozart quienes más utilizaron este tipo de composición.

En la pieza que nos ocupa podemos oir: contrabajo, violonchelo, corno, viola, violín y orquesta.