La voz humana


La voz es el instrumento musical más perfecto. Las voces se clasifican por su timbre y su tesitura o extensión en:

Voces blancas: las de mujer y de niño o niña.

  • Soprano: es la voz más aguda.
  • Mezzosoprano: es el término medio entre los extremos.
  • Contralto: la voz más grave de mujer.

Voces graves: las de hombre, clasificadas una octava más grave que las femeninas.

  • Tenor: es la voz más aguda.
  • Barítono: es la voz intermedia.
  • Bajo: la voz más grave de hombre.

Como representación de bajista conocido tenéis a Yevgeny Nesterenko interpretando la famosa “La canción de la pulga” (Song of de Flea) compuesta por  Mussorsky y cuya letra es del dramaturgo alemán Wolfgang Goethe:

Existe una voz masculina más, es especial, se llama contratenor, esta es la voz de hombre que, debido a la especial conformación de la glotis, posee un timbre femenino muy agudo. Se puede definir como un contralto masculino que canta en falsete. En cierto modo sustituye a la voz del castrati (como se llamaba en el barroco) aunque no tiene nada que ver con estos. Se utiliza en la música antigua y barroca, en papeles que también se adjudican a voces de mujer. En inglés recibe el nombre de countertenor y en francés el de ténor hautecontre.

Algunos cantantes que iniciaron sus carreras en coros infantiles, han mantenido con el cambio de voz su ámbito agudo, en parte por su facilidad para el falsete, construyendo una especie de voz paralela a la de su registro natural. Una de las figuras más aplaudidas del momento, David Daniels comentaba que, hasta los 17 años, siguió cantando como soprano. Tras su cambio hormonal, lo hizo como tenor.

El único país que ha mantenido una tradición de contratenores puros ha sido Inglaterra. Henry Purcell, uno de los grandes nombres del barroco, lo era y para este tipo de voces escribió muchas obras.

El más famoso de todos los sopranos (aunque hay quien afirma que era contratenor) fue Carlos Broschi también llamado Farinelli, interpreta aquí «Lascia ch’io pianga» de la ópera Rinaldo, compuesta por Häendel.

Una de las figuras más representativas del momento es Andreas Scholl.

También tengo que decir que cuando se reunen niños o niñas de distintas voces lo llamamos escolanía. Quizá os suene esta canción titulada “In the Jungle”:

A los grupos de adultos con estas mismas características se les llama coros, es decir, en un coro se agrupan todas las voces aunque pueda haber solistas de cualquiera de ellas, igualmente podemos encontrarnos coros femeninos y coros masculinos.

He tratado ya en este blog distintas representaciones de voces, podéis ir pinchando encima para verlos.

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El violonchelo


violonchelo1Según la Real Academia Española de la Lengua se puede denominar chelo, violoncelo o violonchelo (con preferencia de este último). En algunos países, sin embargo, se utiliza también la palabra italiana violoncello (pronunciada como en italiano: violonchelo), que no está aceptada oficialmente. En italiano también se abrevia cello (chelo). Según la Academia, el ejecutante de violonchelo se llama violonchelista, violoncelista o chelista. La palabra proviene del termino italiano violoncello que significa «violón del cielo«.viola de gamba

Forman parte fundamental en la orquesta.

Este instrumento cordófono (que produce el sonido por la vibración de las cuerdas) representa el bajo de la familia del violín, apareció poco después de éste, alrededor de 1560. Los bajos de la viola da braccio, construidos por los Amati, Gasparo da Saló y Maggini en las últimas décadas del siglo XVI son verdaderos violonchelos, cuya forma, derivada del violín, los distingue de los bajos de las otras familias de instrumentos de arco.

celista Es un instrumento de cuerda que está entre la viola y el contrabajo. Mide 75 cm. de longitud, se toca con un arco, el instrumento apoyado en el suelo y sujeto entre las piernas del violonchelista.

Las partes del violonchelo son las mismas que las del resto de instrumentos de cuerda frotada. En la parte inferior lleva una pieza de hierro llamada pica, cuya misión es fijar el instrumento en el suelo y regular la altura del mismo.

Es el instrumento de cuerda que tiene un mayor parecido a la voz humana. A pesar de su tamaño, es uno de los más versátiles y expresivos, su extensión sonora abarca tres octavas y media.

Es contemporáneo a su hermano menor, el violín, aunque se desarrollo a partir del 1500, y convivió durante un tiempo, con su antecesora, la viola da gamba (en la lámina de la derecha), que fue desapareciendo gradualmente y fue dejándole paso.

Desde principios de 1700, se ha convertido en uno de los instrumentos favoritos para interpretar solos. La primera música dedicada específicamente al violonchelo solista fue escrita en Italia alrededor de 1689 (Ricercari e canzoni, de Domenico Gabrielli, y Sonare, de Jacchini). Hay que llegar hasta Beethoven para que este instrumento sea apreciado en su justo mérito en la orquesta.

Su tono es rico y sonoro, y sus cuerdas altas tiene una cualidad melódica inconfundible. Se adapta perfectamente tanto a la intimidad de un cuarteto de cuerdas como a una orquesta.

Podemos oir en este instrumento la “Barcarola” de los Cuentos de Hoffman compuesta por Jaques Offenbach: