Tres en raya


el gato y el raton

Las Tres en Raya es juego entre dos jugadores que marcan  alternadamente los espacios de un tablero de nueve puntos conectados vertical y horizontalmente, además de dos grandes diagonales. Cada jugador consta de tres piezas. Por turnos, cada uno coloca sus piezas, cuando todas están en el tablero, empiezan a moverse un hueco por turno. El primero que logra hacer una fila horizontal, vertical o diagonal, con sus tres piezas, gana.

IMPORTANTE:  Cada jugador solo debe de colocar su símbolo una vez por turno y no debe ser sobre una casilla ya jugada. En caso de que el jugador haga trampa el ganador será el otro.

Podéis imprimir este tablero:

tablero 3 en raya

 

Y para jugar, aquí tenéis la fichas, únicamente tenéis que colorearlas, imprimirlas y recortarlas tres veces cada ratón y cada gato (si queréis podéis pegarlas sobre una goma de borrar):

Fichas ratón y gato tres en raya

Anuncio publicitario

Refrán para hoy (89)

Imagen


Gato con cascabel, ni un ratón ve

El ratoncito despistado


ratoncito

Pasito a pasito

iba el ratoncito

detrás de mamá rata

buscando su quesito.

 

Pasito a pasito

un  bichito vio,

y sin darse cuenta

de su madre se perdió.

 

¿Dónde está mi madre?

lloró con dolor,

¿dónde está  mi mami?

y le entró el terror.

 

Mamá rata enseguida

en falta le echó,

y muy afligida

sobre sus pasos volvió.

 

Halló al ratoncito

muerto de miedo,

en un rinconcito

con gran desconsuelo.

 

¿Qué es lo que te dije?

¡qué susto me has dado!

de mi cola siempre

tú siempre enganchado.

 

Perdóname mami

no lo volveré hacer,

con aquél bichito

yo me despisté.

 

Y muy fuerte a la cola

de su madre se ha agarrado,

a buscar ese quesito,

ese queso tan ansiado.

 

De: Marisa Alonso Santamaría

El gato y el ratón – Esopo


Una vez un gato muy hambriento vió entrar a su casa a un ratoncito. El felino con muchas intenciones de agarrarlo y  luego comérselo se acercó a la ratonera para decirle:
– «¡Qué guapo y lindo estas ratoncito! Ven conmigo, pequeñito, ven…» – repitió con dulce voz el gato.mamá y ratoncito
La mamá del ratoncito escuchó las intenciones que tenía el hábil gato, y le advirtió a su hijo diciendo:
– «No vayas hijito, tú no conoces los trucos de ese bribón !»
El gato insistente le dijo nuevamente al ratón:
– «Ven, pequeñito ven. ¡Mira este queso y estas nueces! ¡Todo eso será para ti!»
El inocente ratoncito le preguntó de nuevo a su madre:
– ¿Voy mamá?… ¿voy?
–  «No hijito, ni se te ocurra ir, sé obediente.» le dijo nuevamente su madre.
El gato nuevamente volvió a engañarlo diciendo:
– «Ven, te daré este sabroso bizcocho y muchas cosas más…»
– «Puedo ir mamá, por favor si te lo suplico.» – dijo el ratoncito.
– «Que no, tontuelo!. No vayas.» – Insistió la mamá ratona.
– «No me hará nada mamá. Sólo quiero probar un pedacito…» – dijo por última vez el ratoncito, y sin que su madre pudiera detenerlo, salió rápidamente de su agujero.
A los pocos instantes, se oyeron unos gritos que decían:
– «¡Socorro, mamá, socorro! ¡Me come el gato
La mamá  ratona no pudo hacer nada para salvar a su ratoncito que murió devorado por el gato.

Moraleja

Siempre obedece a tu padre y a tu madre, respeta lo que ellos te dicen. Ellos no te engañarán ni pondrán en peligro tu vida. Las malas compañías no llevan a nada bueno en tu vida.

Tom-Jerry-tv-01-300x275

El ratón y el gato – T. Iriarte


Tuvo Esopo famosas ocurrencias.
¡Qué invención tan sencilla! ¡Qué sentencias!
He de poner, pues que la tengo a mano,
una fábula suya en castellano.
«Cierto -dijo un ratón en su agujero-:
no hay prenda más amable y estupenda
que la fidelidad; por eso quieroel gato y el raton
tan de veras al perro perdiguero».
Un gato replicó: «Pues esa prenda
yo la tengo también…» Aquí se asusta
mi buen ratón, se esconde,
y torciendo el hocico le responde:
«¿Cómo? ¿La tienes tú?… Ya no me gusta».
La alabanza que muchos creen justa,
injusta les parece
si ven que su contrario la merece
.
«¿Qué tal, señor lector? La fabulilla
puede ser que le agrade y que le instruya».
«Es una maravilla;
dijo Esopo una cosa como suya».
«Pues mire usted: Esopo no la ha escrito;
salió de mi cabeza». «¿Conque es tuya?»
«Sí, señor erudito;
ya que antes tan feliz le parecía,
critíquemela ahora porque es mía».

Un viaje increíble (para la amistad)


ratón pianoCarlos era un ratón que vivía en la cima de una montaña. Trabajaba día y noche para limpiar el polvo a una bota que, años atrás, le había regalado su amigo Miguel.

Todas las Navidades utilizaba esa bota para adornar su casa. Uno de esos años, cuando faltaban muy pocos días para la llegada de la Navidad, llamaron a su puerta.

Era su amigo, el viejecito Miguel, que venía desde el pueblo para invitarle a pasar las fiestas navideñas con él y su familia porque pensó que su amigo, allá arriba, se iba a sentir muy solo.

Miguel llegó cansadísimo así que Carlos le invitó a que se sentara a descansar.

ratunNormalmente se tardaban nueve días en subir caminando desde el pueblo hasta la casa de Carlos, pero su amigo, debido a lo resbaladizo que estaba el terreno, había tardado el doble.

Sólo faltaban tres días para Navidad y Miguel estaba muy triste porque sabía que no le iba a dar tiempo a bajar de nuevo junto a Carlos y celebrar las fiestas en familia.

El ratoncito estaba muy preocupado por su amigo, le daba muchas vueltas a la cabeza pensando en cómo podía ayudarle. Finalmente planeó ¡un viaje increíble!

Y así fue como, con voluntad y amistad, Carlos y Miguel celebraron juntos la Navidad. Carlos con su bota y Miguel con su familia.

¿Podríais contarme ese viaje increíble que creéis que hicieron Carlos y Miguel para pasar las Navidades en familia?

ratitas-musicas

¿Os gustaría confeccionar una bota de Navidad como la que le regaló Miguel a Carlos?. Aquí tenéis una forma de tantas posibilidades como hay y … pinchando encima … un patrón:

Pincha para obtener el patrón

La historia del gato.


 bruja-volando-

Cuenta la leyenda que, en el momento de la Creación,  todos los animales puestos en fila, y cada uno a su turno, le pedían a Dios el atributo que más querían.

gatito-5 El pavo real deseaba belleza, la gacela, rapidez,  el león, coraje,  el caballo, gracia  y así cada uno hizo su pedido.

El gato, que era el último de la fila, escuchó bien todos los pedidos, y cuando llegó su turno pidió un poco de cada uno de esos atributos, sin dejar de lado ninguno.  Esta es la causa por la que el gato se convirtió en uno de los animales más perfectos.

Los gatos fueron objeto de culto en Egipto debido a su habilidad para hacer disminuir la población de ratones en los campos de cereales del Nilo, de capital importancia económica. La diosa egipcia Bastet, representada con cuerpo de mujer y cabeza de gato, era la diosa del amor y la fertilidad. Los gatos eran también un deporte para los egipcios; atados a correas cazaban pájaros para la mesa familiar: el amo lanzaba un boomerang que derribaba los pájaros para que el gato los recogiera y entregaraegipto al amo. Debido a su utilidad económica, y a que se creía que concedían muchos hijos, los gatos eran tan reverenciados que a veces se momificaban para enterrarlos con sus amos o en tumbas diseñadas para tal efecto.

Pese a que las leyes egipcias prohibían sacar del país los gatos sagrados, los marinos fenicios se los llevaban de contrabando. Los gatos se vendían igual que otros tesoros de Oriente y, en la antigüedad, se encontraban a lo largo de toda la costa mediterránea. Al parecer, los romanos fueron los primeros en introducirlos en Europa.

La valía de los gatos como depredadores fue reconocida a mediados del siglo XIV, cuando una plaga originada por ratas, conocida como la peste negra, atacó a la población europea. Pese a todo, durante la edad media los gatos eran odiados y temidos.

Debido a sus hábitos nocturnos se creía que tenían trato con el diablo. Esta asociación del gato con la brujería ha sido la culpable de muchos actos de crueldad hacia él a través de los siglos.

El renacimiento, sin embargo, fue una época dorada para estos animales. Casi todo el mundo tenía alguno, desde los miembros de las casas reales y sus sirvientes hasta el campesinado.

De: mascotia.com