La leyenda de la Virgen del Carmen


Cuenta la leyenda que por el siglo XVII un barco salió cargado de oro desde Tecolutla (México) con destino a Veracruz (México) y desde allí hasta España, esto despertó lalorencillo01 codicia de uno de los piratas más famosos que rondaban la región, Laurens de Graaf, al que todos llamaban Lorencillo por su baja estatura.

El barco navegó tranquilamente hasta que fue interceptado por los piratas, entonces los marineros descendieron cerca de la orilla de Nautla buscando refugio e intentando esconder el tesoro, lograron enterrar el cofre antes de que los piratas los alcanzaran en tierra firme, cuando llegaron los bucaneros les quitaron la Virgen del Carmenvida a casi todos, porque uno de los marineros sobrevivió escondido en el bosque, donde permaneció escondido durante días; mientras permanecía allí le pidió a la Virgen del Carmen que lo salvara y le prometió que si sobrevivía llevaría una imagen desde España de la Virgen para que fuera venerada en Tecolutla.

Pasados algunos días los piratas se cansaron de buscar el tesoro y se fueron. El marinero estaba hambriento y deshidratado pero había sobrevivido, cumplió con su palabra y mandó a traer la imagen de la Virgen desde España.

Anuncio publicitario

Pepo el pirata


pirata pepo   Pepo el Pirata

baila en una pata,

pues viento en popa

se seca su ropa.

El pirata Alpargata


El Pirata Alpargata era un jefe pirata como todos los demás. Tenía un garfio en una imagescuentosdepiratas5mano, un parche en un ojo y una pata de palo, y es que era un poco despistado este pirata y todo lo perdía. Una tarde, mientras asaltaba un barco enemigo, entre el enorme lío de gente, perdió una pierna y nunca la volvió a encontrar y en su lugar tuvo que ponerse una de madera como hacían todos los piratas. Y lo mismo le ocurrió con la mano y con el ojo. Pero para colmo de sus desdichas en el pie que aún conservaba el pirata Alpargata tenía un juanete, que le hacía ver las estrellas cada vez que se calzaba sus lustrosas botas de pirata, por lo que nuestro amigo sólo podía usar alpargatas, mejor dicho, alpargata. Y es por eso que era conocido en el mundo entero como el Pirata Alpargata. Pero un día durante un viaje por alta mar, se desató una tormenta con truenos, relámpagos y mucha, mucha, mucha lluvia. Y ¿sabéis lo que pasó? Pues que su alpargata se mojó y, claro, se estropeó. Al Pirata Alpargata no le quedó más remedio que ir a buscar otro zapato. Así que cuando se calmó la tempestad se decidió a encontrar al mejor zapatero del mundo que le hiciera un zapato digno de un gran Capitán Pirata. Y así, junto con su tripulación recorrió los siete mares en busca de su calzado y llegó al reino donde vivía el zapatero Calimero.chancla_neg

– Necesito un zapato, Calimero, le dijo el pirata.

– Creo que tengo lo que busca, le respondió el zapatero Calimero y le mostró una chancla de playa.

– ¡Qué cómoda parece!, pero … ¡se me congelarán los dedos cuando viaje al frío mar del Norte!, contestó Alpargata.

– Pues quizá le guste este precioso zapato de tacón

– Es muy bonito y elegante y la verdad es que me queda muy bien. ¡Además me hace más alto! Pero no podré correr ni saltar al abordaje con él. Tampoco me sirve.

– ¿Y qué le parece este otro? Con este sí podrá correr,  preguntó el zapatero enseñándole una zapatilla deportiva.

– ¡Uy, no! que me tendré que atar los cordones y con lo despistado que soy se me olvidará, me los pisaré y me daré un batacazo.

– Espere, ¡ya lo tengo! Hace pocos días me trajeron un zapato que alguien se dejó olvidado en un baile en el palacio. Y sólo hay uno, así que le valdrá.

Y Calimero le sacó un diminuto zapatito de cristal, pero en cuanto Alpargata introdujo el pie… ¡cras! Se rompió en mil pedazos.

– ¡Oooh! Nunca encontraré un zapato que me sirva.

El Capitán Alpargata se despidió del zapatero Calimero y se marchó, descalzo, con su barco rumbo a otro lejano destino. Hasta que, tras varios días navegando y navegando divisaron tierra en el horizonte:

– ¡Tierra a la vista!” -gritó el vigía desde lo alto del mástil. Habían visto una isla en el horizonte.

children-s-wall-stickers-girls-62018-2176559¿Sería la isla del tesoro? ¡No! Mucho mejor: Era la isla de los Piesdescalzos; una tribu que no conocía los zapatos y por eso siempre andaban descalzos. Alpargata atracó su barco en la playa de la isla y desembarcó.

– ¡Por fin un sitio donde poder andar sin zapatos! Creo que me quedaré aquí a vivir. La verdad es que estoy un poco cansado de viajar en el barco de un lado para otro, de buscar tesoros y asaltar otros barcos. Sí, aquí me quedaré a vivir”.

Y así fue como el Pirata Alpargata se hizo amigo de la tribu de los Piesdescalzos y montó una zapatería con la que hizo zapatos de todo tipo a todos los pies descalzos. Y colorín colorado este cuento pirata se ha acabado.

Por:  Rodrigo García (Cuentosinfantiles.com)

La canción del pirata – José de Espronceda


Con diez cañones por banda,

viento en popa a toda vela,pirata

no corta el mar, sino vuela,

un velero bergantín;

bajel pirata que llaman

por su bravura el Temido

en todo el mar conocido

del uno al otro confín.

La luna en el mar riela,

en la lona gime el viento

y alza en blando movimiento

olas de plata y azul;

y ve el capitán pirata,

cantando alegre en la popa,

Asia a un lado, al otro Europa,

Y allá a su frente Estambul:

– Navega, velero mío, product_257200s

sin temor

que ni enemigo navío,

ni tormenta, ni bonanza

tu rumbo a torcer alcanza,

ni a sujetar tu valor.

Veinte presas

hemos hecho

a despecho

del inglés

y han rendido

sus pendones

cien naciones

a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,sticker-enfant-bateau-pirate

que es mi dios la libertad;

mi ley, la fuerza y el viento;

mi única patria, la mar.

Allá muevan feroz guerra

ciegos reyes

por un palmo más de tierra,

que yo tengo aquí por mío

cuanto abarca el mar bravío

a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa

sea cualquiera,

ni bandera

de esplendor,

que no sienta

mi derecho

y dé pechojeanmercler

a mi valor

Que es mi barco mi tesoro,

que es mi dios la libertad;

mi ley, la fuerza y el viento;

mi única patria, la mar.

A la voz de ¡barco viene!,

es de ver

cómo vira y se previene

a todo trapo a escapar:

que yo soy el rey del mar

y mi furia es de temer.

En las presas

yo divido5931557-pirata-abrir-el-cofre-del-tesoro--ilustraci-n-vectorial

lo cogido

por igual:

sólo quiero

por riqueza

la belleza

sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,

que es mi dios la libertad;

mi ley, la fuerza y el viento;

mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!

Yo me río:

no me abandone la suerte,

y al mismo que me condena747

colgaré de alguna antena

quizá en su propio navío.

Y si caigo,

¿qué es la vida?

Por perdida

ya la di

cuando el yugo

del esclavo

como un bravo sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,

que es mi dios la libertad;

mi ley, la fuerza y el viento;

mi única patria, la mar.

Son mi música mejor

aquilones,

el estrépito y temblor

de los cables sacudidose2a2f2a5c2fcfd2b046e9b71759c77d9

del negro mar los bramidos

y el rugir de mis cañones.

Y del trueno

al son violento,

y del viento,

al rebramar,

yo me duermo

sosegado,

arrullado

por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,

que es mi dios la libertad;

mi ley, la fuerza y el viento;

mi única patria, la mar.

Pipi Langstrump – Astrid Lindgren


pipi langstrumpPippilotta Viktualia Rullgardina Krusmynta es el nombre completo de Pipi Långstrump, personaje creado por la escritora sueca Astrid Lindgren.

Pipi era hija del pirata Efraim Långstrump.

Tiene una fuerza enorme; posee un caballo a lunares llamado «Pequeño tío» (Lilla gubben, o sea, «Muchachito») y un mono tití llamado «Señor Nilsson«. Es huérfana de madre, y su padre, Efraim Långstrump, es un pirata, rey de los congoleses. Pippi vive en su casa llamada Villa Kunterbunt, (en el original sueco, Villa Villekulla), acompañada únicamente de sus mascotas. Es característico su cabello color zanahoria, peinado en dos trenzas levantadas hacia arriba por espíritu de contradicción. Es una niña imaginativa y rebelde ante todo convencionalismo: suele cocinar crepes sobre el suelo, caminar hacia atrás, o dormir con sus pies sobre la almohada; lleva un vestido hecho con parches, unos zapatos que le vienen grandes, y calza unas medias por encima de las rodillas, de donde le viene su nombre.pipi

Aunque tiene sólo nueve años, es la niña más fuerte del mundo, incluso más que cualquier hombre, ya que puede levantar a su caballo con una sola mano. También puede hacer la limpieza con gran velocidad. Tiene dos amigos, Tommy y Annika, que le acompañan en sus aventuras. Cuando limpia su casa suele lavarse los pies antes y con el barreño del agua lo derrama y se pone unos pequeños cepillos en los pies.

Pipi, Tomy y Anika

Podéis encontrar el libro «Pipi Calzaslargas» en la Colección Juventud. ¡Os va a encantar!.

De: Wikipedia

El pirata Patapalo Malapata – Gloria Fuertes


Yo conocí al pirata

Patapalo Malapatapirata

que por los mares iba dando la lata.

Era el pirata más temible

pero a  los truenos les tenía un miedo horrible.

En el fondo era como un niño

le conté el cuento de la gata Chundurata

y dejó de ser pirata

y nos hicimos amigos.