La leyenda de la madre de Abe no Seimei


Seimei_Abe_Concept_(WO3)Abe no Seimei fue un sabio japonés (onmyôji) maestro del ying y el yang, una especie de hechicero, exorcista, mago, … etc.  que trabajó para los emperadores y el gobierno Heian, haciendo calendarios y aconsejando las mejores formas desde el punto de vista espiritual para lidiar con los problemas y asuntos importantes. Rezaba por el bienestar del emperador y el gobierno, además de aconsejar en diversos temas. Era además astrólogo y predecía hechos astrológicos. Disfrutó de una vida excepcionalmente larga, libre de las peores enfermedades de la época, lo que contribuyó a la creencia popular de que poseía poderes místicos. Equivale a Merlín, mago que conocemos todos.

Cuenta la leyenda que muchos de los poderes mágicos que tenía Seimei eran debidos a que su madre fue un zorro convertido en mujer.
Esa es la historia de Kuzunoha-hime (la princesa Kuzunoha).
Abe no Yasuna (noble japonés del siglo XII) paseaba recitando poesía por el jardín de un templo, cuando inesperadamente irrumpieron un grupo de cazadores persiguiendo a un zorro, el animal se encontró de frente con Yasuna y le miró con ojos implorantes. El otro no se lo pensó dos veces y escondió al zorrillo entre sus ropas salvándole la vida.Kuzunoha-hime
Poco después de este incidente el noble conoció a una hermosa princesa llamada Kuzunoha, se enamoró de ella y se casaron. Al poco tiempo tuvieron un hijo que llamaron Abe no Doshi posteriormente conocido como Abe no Seimei.
Pero la felicidad iba a durar poco en casa del clan Abe, porque se descubrió la verdadera naturaleza de la esposa del señor feudal, era….. aquel zorro que había salvado convertido en mujer. Kuzunoha, fue obligada a tomar de nuevo su verdadera forma y a volver a su hogar del bosque. Desesperada y sin poder dejar de llorar, abandonó a su marido e hijo pero primero decidió escribir un poema de despedida en uno de los shôji (puertas de papel y madera corredizas, hacen las veces de puerta y pared) de su habitación que decía:

Koishiku wa
tazunekite miyo
izumi naru
shinoda no mori
urami kuzunoha

Que significa:

Si continúas amándome,
búscame en el bosque de Shinoda,
en la provincia de Izumi,
”La obligada” Kuzunoha

El nombre de Abe no Seimei aparece en muchas obras de ficción, a menudo como un hombre sabio del lado del bien, y raramente como un enemigo.

En 1994, Baku Yumemakura empezó una serie de novelas llamadas Onmyōji, con Seimei como un apuesto joven que vivía en un mundo al estilo del a Era Heian poblado con muchos seres misteriosos. Fue convertido en manga por Reiko Okano, haciéndose  popular entre los adolescentes. En 2002, se rodó una serie de televisión basada en  estas novelas. También aparece en diversas películas de animación japonesas (animé).

En el juego de PS2,  Kuon, Ashiya Doman y Abe no Seimei son rivales, siendo el segundo mostrado como mujer.

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Leyenda japonesa

Parte de Wikipedia.

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El castaño mágico


Dicen que en uno de los pueblos donde los castaños crecen naturalmente, un hombre fue con su hacha a cortar uno muy grande que hacia años crecía en sus tierras para hacer una viga para construir la casa de su hijo.

Al dar el segundo golpe al árbol apareció un mago quien luego de mirarlo fijamente y casi atormentarlo con su mirada le preguntó

– ¿Por qué talas MI castaño?.lenador

El hombre, humilde y sin intención de problemas le respondió:

– Pero … señor, ¡este árbol es mío, se encuentra en mis tierras y necesito su tronco para construir la casa de mi hijo!.

El mago, sin ofenderse le contestó:

– Este castaño es mío, lo heredé de mis padres, mis abuelos, mis bisabuelos, y así de muchas generaciones anteriores, es por ello que no puedo dejar que lo cortes.

– Pero, no tengo dinero para comprar una viga y mi hijo necesita su casa, he cuidado de este árbol para que sirva a mi familia…¡no sé qué podemos hacer!.

– Te pido que cuides y no cortes mi árbol y a cambio te daré un barril de aceite, – dijo el mago.

– Pero … con un barril de aceite no puedo comprar la viga para la casa de mi hijo…

– Un barril de aceite que no se vacíe nunca. Si tu cuidas mi castaño, y esta noche llenas 6-11tu barril hasta la mitad con el mejor aceite que puedas conseguir, y mañana por la mañana estará lleno. Recuerda siempre dejar el barril por la mitad, y al día siguiente el barril volverá a estar lleno, si lo haces siempre, no te faltará el aceite.

El mago desapareció y el hombre, después de pensar un rato en a la sombra del castaño volvió a su casa, limpió el barril e hizo todo lo que el mago indicó… esa noche no pudo dormir, pero al día siguiente al ver que el barril estaba lleno, su alegría fue inmensa.

El hombre, por humilde y agradecido, cuidó el castaño del mago, vendió el aceite todos los días y regaló faroles a la parroquia de su pueblo, compró la viga para la casa de su hijo y todos los días, pasaba por el castaño y hacía una reverencia.

Y … cuenta la leyenda que, desde entonces, si llevas una castaña en el bolsillo, te dará suerte.

Parte de: http://www.absolutourense.com/

El payasito del circo de las estrellas (para la autoestima y la amistad)


Campanita era el nombre del payasito que trabajaba en el circo de las estrellas. Él tenía Payaso un sombrero de la suerte, el cual le daba mucha fuerza para salir en medio de tanto público, pues Campanita en realidad era muy tímido.Cuando las luces se apagaban, era él quien empezaba la función. El payaso era mágico, los niños lo esperaban y aclamaban para que el payaso Campanita saliera y los alegrara en medio de luces de todos los colores. Pero un día su amigo el trapecista pasó por su camerino y lo encontró listo para salir pero a pesar de tener la cara pintada con muchos colores, encontró que Campanita estaba muy triste.

Cuando se acercó a preguntarle qué le sucedía, Campanita le dijo que había perdido elsombrero mágico sombrero de la suerte y ahora tenía miedo a salir al escenario en frente de tantas personas. Su amigo le dijo que eso no importaba porque los niños lo querían a él, pero eso no calmó a Campanita y no quería salir al escenario. De repente salió el trapecista y regresó con un sombrero y le dijo: “No será como el que tenías pero estoy seguro que este también te traerá suerte”. Campanita agradeció tan lindo gesto y comprendió que debía tener más confianza en sí mismo y que era muy bueno poder contar con los demás especialmente con un buen amigo, quien hizo que un momento difícil lo hiciera más sencillo.

De: http://miscuentitos.com/

La cola de león (para el acoso)


En una pequeña aldea vivía un niño llamado Leo. Era un chico delgado y bajito, y vivía siempre con el miedo en el cuerpo, pues algunos chicos de un pueblo vecino acosaban del pobre Leo y trataban de divertirse a su costa.

Un día, un joven mago que estaba de paso por la aldea vio las burlas. Cuando los chicos se marcharon, se acercó a Leo y le regaló una preciosa cola de león, con una pequeña cinta que permitía sujetarla a la cintura.

– Es una cola mágica. Cuando la persona que la lleva actúa valientemente, esa persona se convierte en un fierísimo león.

Habiendo visto los poderes de aquel joven mago algunos días antes durante sus actuaciones, Leo no dudó de sus palabras, y desde aquel momento llevaba la cola de león colgando de su cintura, esperando que aparecieran los chicos malos para darles un buen escarmiento.

Pero cuando llegaron los chicos, Leo tuvo miedo y trató de salir corriendo. Sin embargo, pronto lo alcanzaron y lo rodearon. Ya iban a comenzar las bromas y empujones de siempre, cuando Leo sintió la cola de león colgando de su cintura. Entonces el niño, juntando todo su coraje, tensó el cuerpo, cerró los puños, se estiró, levantó la cabeza, miró fijamente a los ojos a cada uno de ellos, y con toda la calma y fiereza del mundo, prometió que si no le dejaban tranquilo en ese instante, uno de ellos, aunque sólo fuera uno, se arrepentiría para siempre, hoy, mañana, o cualquier otro día… y siguió mirándolos a los ojos, con la más dura de sus miradas, dispuesto a cumplir lo que decía.

Leo sintió un gran escalofrío. Debía ser la señal de que se estaba transformando en un león, porque las caras de los chicos cambiaron su gesto. Todos dieron un paso atrás, se miraron unos a otros, y finalmente se marcharon de allí corriendo. Leo tuvo ganas de salir tras ellos y destrozarlos con su nueva figura, pero cuando intentó moverse, sintió sus piernas cortas y normales, y tuvo que abandonar esa idea.

No muy lejos, el mago observaba sonriente, y corrió a felicitar a Leo. El niño estaba muy contento, aunque algo desilusionado porque su nueva forma de león hubiera durado tan poco, y no le hubiera permitido luchar con aquellos chicos.

– No hubieras podido, de todas formas- le dijo el mago- Nadie lucha contra los leones, pues sólo con verlos, y saber lo fieros y valientes que son, todo el mundo huye. ¿Has visto alguna vez un león luchando?

Era verdad. No recordaba haber visto nunca un león luchando. Entonces Leo se quedó pensativo, mirando la cola de león. Y lo comprendió todo. No había magia, ni transformaciones, ni nada. Sólo un buen amigo que le había enseñado que los abusones y demás animalejos cobardes nunca se atreven a enfrentarse con un chico valiente de verdad.

Las actitudes valientes son uno de los mejores remedios contra los abusos y el acoso.

De: Pedro Pablo Sacristán

Daniel y las palabras mágicas (para fomentar la amabilidad)


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Te presento a Daniel, el gran mago de las palabras.

El abuelo de Daniel es muy aventurero y este año le ha enviado desde un país sin nombre, por su cumpleaños, un regalo muy extraño: una caja llena de letras brillantes.cute2138tm
En una carta, su abuelo le dice que esas letras forman palabras amables que, si las regalas a los demás, pueden conseguir que las personas hagan muchas cosas: hacer reír al que está triste, llorar de alegría, entender cuando no entendemos, abrir el corazón a los demás, enseñarnos a escuchar sin hablar.

Daniel juega muy contento en su habitación, monta y desmonta palabras sin cesar.

Hay veces que las letras se unen solas para formar palabras fantásticas, imaginarias, y es que Daniel es mágico, es un mago de las palabras.

Lleva unos días preparando un regalo muy especial para aquellos que más quiere. Es muy divertido ver la cara de mamá cuando descubre por la mañana un “buenos días, preciosa debajo de la almohada; o cuando papá encuentra en su coche un “te quiero de color azul.

Sus palabras son amables y bonitas, cortas, largas, que suenan bien y hacen sentir bien: gracias, te quiero, buenos días, por favor, lo siento, me gustas.

Daniel sabe que las palabras son poderosas y a él le gusta jugar con ellas y ver la cara de felicidad de la gente cuando las oye. Sabe bien que las palabras amables son mágicas, son como llaves que te abren la puerta de los demás. Porque si tú eres amable, todo es amable contigo.

Y Daniel te pregunta: ¿quieres intentarlo tú y ser un mago de las palabras amables?

Cuento de Susana Arjona Borrego.