Solución a la adivinanza nº 141

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la jirafa

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Jirafa y Leoncito


Jirafa se acercó a beber en un río. Miró alrededor por si se encontraba con algún animal que la quiera dañar; tenía que tener cuidado, ya que muchas veces lo leones las atacaban cuando estaban bebiendo.jirafa-1

Abrió sus patitas delanteras para poder bajar su largo cuello y se acercó al agua. En el reflejo del río vio una sombra y se asustó. Giró su cuello y vio que se trataba del pequeño Leoncito.

Al ver que Jirafa lo miraba, Leoncito, giró su cabeza y agachó las orejas.

Jirafa caminó tranquila hacia él y le acercó su patita, Leoncito la acarició y ambos perdieron el miedo:

– ¿Cómo es que estás tan lejos de tu casa? ¿Y tu familia? –preguntó Jirafa, preocupada.

– Es que… ¡me perdí! Por salir corriendo detrás de un ciervo. Sólo quería jugar y comencé a correr y…

– ¿Y qué ocurrió después? –interrumpió Jirafa.

El ciervo se asustó y yo me quedé en este lugar. Tenía miedo, pero soy un león valiente y no quería llorar.

– ¡Estoy tan cansado! – dijo Leoncito con tristeza.

– No te preocupes, vayamos a aquel árbol a descansar –lo consoló Jirafa.

Leoncito se acomodó entre las patas de la jirafa y se quedó dormido junto a ella. Juntitos muy juntitos para darse calor.leoncito-descrip

Pasaron varios días, Jirafa cuidaba de él, lo alimentaba y le daba cariño como si fuera su mamá. Un día le explicó que dentro de un tiempo tendría que volver con su familia de leones.

Una mañana, Leoncito bebía agua en el río, cuando unos leones se acercaron a él. Jirafa los observaba desde lo alto y escuchó cuando los leones conversaban con Leoncito y le contaban lo preocupados que estaban sus padres. Ellos podían ayudarlo a recuperar a su familia.

Había llegado el momento de partir.

Jirafa vio cómo se alejaba Leoncito para siempre, pero, aunque lo iba a extrañar, estaba feliz porque él había encontrado a su familia.

¿Por qué tienen el cuello largo las jirafas?


Las jirafas viven en África y son la especie animal viviente más alta, los machos pueden llegar a medir 5,5 metros de altura, con un peso de 900 kilogramos.

Jirafas-839Su nombre proviene de la palabra árabe ziraafa o zurapha que significa alta.

Su cuello, aunque más largo, no es diferente del nuestro, o sea, no tiene vértebras extra, sino que sus siete vértebras son más alargadas.

Según la Teoría de Lamarck, es posible que, al principio, la comida en el suelo fuera escasa y estos animales fueron instintivamente levantando sus cuellos tan alto como podían para llegar a lo que había en los sitios en los que habitaban. Con el tiempo, el tamaño de los cuellos fue más largo para permitir este método de adaptación y supervivencia.

Darwin creyó que algunas de las jirafas tenían una mutación genética que les permitió desarrollar cuellos más largos. Estos individuos fueron capaces de comer más, por lo que eran más fuertes. Aquellos que no podían conseguir lo suficiente para comer, no eran lo suficientemente fuertes para poder aparearse con las hembras y finalmente murieron sin tener a quien transmitirles sus genes.Jirafas-comiendo1

Hay otras teorías que dicen que el cuello de las jirafas es sólo un arma para sus combates, sus luchas consisten en chocar los cuellos. En los enfrentamientos que mantienen por hacerse con las hembras, los machos balancean el cuello para hacer chocar con violencia la cabeza contra su rival. Así, los ejemplares con el pescuezo más largo son capaces de propinar golpes más fuertes.

Con el fin de soportar el cuello, las jirafas,  tuvieron que desarrollar hombros y músculos más fuertes. También un corazón complejo y un sistema cardiovascular increíble para que la sangre no llenara sus cerebros cuando se inclinaran para beber.

Parte de: http://www.jirafapedia.com/

La leyenda de la jirafa


Hace años en África, cuando la existencia de la vida comenzó. Dios había creado los animales y el género humano.

bolitaEn la tierra, todos los animales y humanos estaban contentos. Todos menos la jirafa. La jirafa no era como las jirafas de hoy. Tenía el cuello corto y las patas cortas también. La pobre jirafa tenía hambre, mucha hambre. Todas las cebras y las gacelas eran glotonas y comían todas las hierbas.

Un día la jirafa notó que los árboles estaban llenos de hojas suculentas. Ese día le pidió a Dios que le diera un pescuezo muy largo. Así alcanzaría las hojas. Dios le concedió su deseo. El siguiente día, la jirafa se despertó y descubrió que el pescuezo era verdaderamente largo, por lo menos un metro. Finalmente la jirafa pudo alcanzar las hojas de los árboles. Comió mucho y estuvo muy contenta. Entonces notó que los otros animales se reían de ella. Su cuerpo era desproporcionado. Otra vez la jirafa le pidió a Dios que le hiciera un cuerpo bien proporcionado.

Al día siguiente, la jirafa se despertó y descubrió que las patas eran muy largas, por lo menos dos metros. Ahora la jirafa podía alcanzar las hojas; además, era muy elegante, con el pescuezo largo y las patas muy largas. La jirafa estuvo muy contenta y le agradeció a Dios.

De: http://www.floresdenieve.cepe.unam.mx/

La adivinanza de la semana (141)


Jamina, la jirafa curiosa (para el respeto)


En la selva de Chin Pum, todo era paz y alegría hasta que llegó Jamina.

Jamina era una jirafa altísima, con el cuello largo y flexible como un bambú, que apareciójirafa1 un día cualquiera para acabar por enfadar a todos, pues era el animal más curioso e indiscreto que nadie había conocido, y gracias a su altura no había guarida o nido de animales que escapase a sus miradas.
Todo lo miraba y todo lo contaba, irritando a cuantos allí vivían, hasta que consiguió poner a todos de acuerdo para darle una lección.

Por aquella época el gran Manuato, el mono más importante, decidió trasladarse a unas antiguas ruinas, y arregló todo aquello para que fuese la casa más acogedora. Jamina no pudo contener su curiosidad, y disimuladamente una noche se acercó a la ventana. Por ella pudo ver al mono el tiempo monojusto para ver cómo salía de la habitación, así que le siguió hasta otra pequeña estancia, pero tampoco llegaba a ver bien, y tuvo que seguirle con la cabeza por uno de los pasillos, y luego otra habitación, y luego otra…. Hasta que Jamina no pudo seguirle más ¡Manuato había dado tantas vueltas, que la jirafa tenía ahora un enorme enredo en su largo cuello!

Entonces todo el resto de animales, conocedores del engaño, aparecieron para hacer ver a la arrepentida jirafa lo irritante de su comportamiento. Y ante la vergüenza que ella misma sintió, decidió que a partir de entonces dedicaría su largo cuello a cosas más útiles que tratar de avergonzar a los demás.

 De: Pedro Pablo Sacristán

La mochila – La Fontaine


Cuentan que Júpiter, antiguo dios de los romanos, convocó un día a todos los animales de la tierra.zeus pintura

Cuando se presentaron les preguntó, uno por uno, si creían tener algún defecto. De ser así, él prometía mejorarlos hasta dejarlos satisfechos.

-¿Qué dices tú, la mona? -preguntó.
-¿Me habla a mí? -saltó la mona-. ¿Yo, defectos? Me miré en el espejo y me vi espléndida. En cambio el oso, ¿se fijó? ¡No tiene cintura!

-Que hable el oso -pidió Júpiter.
-Aquí estoy -dijo el oso- con este cuerpo perfecto que me dio la naturaleza. ¡Suerte no ser una mole como el elefante!

-Que se presente el elefante…
-Francamente, señor -dijo aquél-, no tengo de qué quejarme, aunque no todos puedan decir lo mismo. Ahí lo tiene al avestruz, con esas orejitas ridículas…

-Que pase el avestruz.
-Por mí no se moleste -dijo el ave-. ¡Soy tan proporcionado! En cambio la jirafa, con ese cuello…

Júpiter hizo pasar a la jirafa quien, a su vez, dijo que los dioses habían sido generosos con ella.
12 animales del zodiaco -Gracias a mi altura veo los paisajes de la tierra y el cielo, no como la tortuga que sólo ve los cascotes.

La tortuga, por su parte, dijo tener un físico excepcional.
-Mi caparazón es un refugio ideal. Cuando pienso en la víbora, que tiene que vivir a la intemperie…

-Que pase la víbora -dijo Júpiter algo fatigado.
Llegó arrastrándose y habló con lengua viperina:
-Por suerte soy lisita, no como el sapo que está lleno de verrugas.

-¡Basta! -exclamó Júpiter-. Sólo falta que un animal ciego como el topo critique los ojos del águila.

-Precisamente -empezó el topo-, quería decir dos palabras: el águila tiene buena vista pero, ¿no es horrible su cogote pelado?

-¡Esto es el colmo! -dijo Júpiter, dando por terminada la reunión-. Todos se creen perfectos y piensan que los que deben cambiar son los otros.

Suele ocurrir.

Sólo tenemos ojos para los defectos ajenos y llevamos los propios bien ocultos, en una mochila, a la espalda o, aludiendo al refranero: «vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio»