El dragón, el hombre y la zorra – Esopo


Un dragón quedó atrapado en la arena de un río, cuando pasó por allí un campesino que trabajaba en la zona.

– Por favor, ¡ayúdame! Si me atas a tu asno y me llevas hasta mi cueva, te daré todo el oro que guardo dentro como recompensa…- le dijo el desesperado dragón al campesino.

El hombre decidió ayudar al dragón, así que hizo lo que le pidió, pero al llegar a la cueva, el dragón se negó a pagar la recompensa.

– ¿No pensarás que voy a darte el oro? ¡Si me has tratado fatal al atarme como un fardo a tu asno! – dijo el dragón, ante la atónita mirada del labriego.

– ¡Si solo hice lo que me pediste!- dijo él.

Pasaba por allí una zorra o raposa, y al enterarse de lo que había pasado, les dijo a ambos:

– Campesino, muéstrame cómo trataste de mal al dragón. Átale con la misma fuerza con la que le ataste para traerlo aquí y sabré qué castigo mereces…

El campesino ató de nuevo al dragón sobre su asno. Entonces dijo la zorra:

– Ahora, lleva al dragón al mismo lugar donde lo encontraste, y déjale tal y como estaba.

Y así hizo el hombre. Y el dragón quedó de nuevo atrapado en la arena.

Moraleja: 

‘Quien devuelve el mal por bien, recibe ese mismo mal multiplicado’