¿Por qué celebramos la noche de San Juan?


La palabra solsticio deriva del latín sol (sol) y sistere (permanecer quieto). El solsticio se refiere a un evento astronómico que pasa dos veces al año, la primera alrededor del 21 de junio y la segunda alrededor del 21 de diciembre. La primera se llama el solsticio de verano y la segunda se llama el solsticio de invierno, y marcan el inicio del verano e invierno, respectivamente, en el hemisferio norte. El solsticio de verano es el día más largo del año, y el solsticio de invierno es la noche más larga del año; en el hemisferio sur las estaciones son invertidas.solsticio de verano

A nivel mundial, la interpretación de este evento ha variado entre las distintas culturas, para algunas se basa en el rito pagano del solsticio y para otras en el nacimiento de San Juan Bautista. Ya en la prehistoria se había ligado esta fecha a fiestas alegres en las que se festejaba  la fertilidad, igual que en la Antigua China, donde la ceremonia de solsticio de verano celebraba la tierra, lo femenino, y las fuerzas del yin. Se complementaba con el solsticio de invierno, que celebraba el cielo, la masculinidad y las fuerzas yang.

San Lucas narra en su Evangelio, que María, en los días siguientes a la Anunciación, fuenacimiento San Juan Bautista a visitar a su prima Isabel cuando ésta se hallaba en el sexto mes de embarazo. Por lo tanto, fue fácil fijar la solemnidad del Bautista en el octavo mes de las candelas de junio, seis meses antes del nacimiento de Cristo. Desde entonces se señaló esta noche como la de San Juan, muy próxima al solsticio de verano que ha heredado una serie de prácticas, ritos, tradiciones y costumbres cuyos orígenes son inmemoriales en toda Europa y se han extendido por muchos pueblos de América. Lo paradójico del asunto es que el 24 de junio se celebra la fecha del nacimiento de San Juan el Bautista, que en realidad no debería festejarse porque el dies natalis de los santos siempre fue el de la muerte.

En realidad, como hemos visto, la Noche de San Juan es una festividad de origen pagano cuyo rito principal consiste en encender una hoguera hoguera-san-juanpara «dar más fuerza al sol«, que a partir de esos días, iba haciéndose más «débil» (los días se van haciendo más cortos hasta el solsticio de invierno). Simbólicamente el fuego también tiene una función «purificadora» en las personas que lo contemplaban.

Se celebra en muchos puntos de Europa, aunque está especialmente arraigada en España, Portugal (Fogueiras de São João), Noruega (Jonsok), Dinamarca (Sankthans), Suecia (Midsommar), Finlandia (Juhannus), Estonia (Jaanipäev) y Reino Unido (Midsummer). En América Latina, Brasil tiene Festas Juninas, en Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú, Venezuela y Puerto Rico, la Noche de San Juan.

En el Medio Oriente, el solsticio de invierno se celebra velando para evitar la influencia de los malos espíritus: se mantiene una fogata durante toda la noche y se sirve sandía, frutos secos y granada. En la tradición persa, el ángel de luz y verdad (Mithra) nace la mañana después del solsticio.

celebración oriental solsticio verano

Parte de: http://vidaverde.about.com/, http://www.cometamagico.com.ar/, Wikipedia.

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Samaín


Samaín, significa verano,  es una celebración de origen celta que posteriormente pasaría a ser sustituida por el Día de Todos los Santos en el mundo cristiano y que es tradicional en Galicia.

La noche del 31 de octubre comienza el Año Nuevo celta, marcando la transición del otoño al invierno.

En esta noche las ánimas de los muertos atraviesan la puerta que separa el mundo de los vivos y de los muertos y visitan las casas de sus familias para calentarse y tomar algo de alimento.

Antíguamente,https://sinalefa2.files.wordpress.com/2012/10/queimada2.jpg durante la noche del 31 de octubre los druidas (la casta sacerdotal celta) recogían los troncos de acebo encinas y robles, con una hoz de oro, después colocaban estas bayas en un cubo y las tiraban a un manto blanco que ponía otro druida en el suelo. Después estas bayas servían para sus elaboraciones mágicas.

 La festividad del Samaín es  como una comunión con los espíritus de los difuntos que, en esta fecha, tenían autorización para caminar entre los vivos, dándosele a la gente la oportunidad de reunirse con sus antepasados muertos. Para mantener a los espíritus contentos y alejar a los malos de sus hogares, dejaban comida fuera, esta tradición evolucionó convirtiéndose en lo que hoy hacen los niños yendo de casa en casa pidiendo dulces.

Unos días antes del nuevo año se realizaban sacrificios de animales que les servían, posteriormente, para abastecerse tanto de carne como de la piel de los animales durante el invierno, además de tener un carácter religioso.

 Según los celtas, durante esta noche no se podía salir de la ciudad, ya que las almas iban a visitar a sus familiares a sus casas. Se encendían fogatas con el fin de que las calles estuvieran iluminadas y los espíritus encontraran fácilmente a sus familiares y que pudieran calentarse junto a ellos.

También existía la costumbre de amontonar piedras en los cruces de caminos de forma que cada caminante que pasaba por ellos arrojaba una piedra al montón y pedía un deseo, estos montones eran llamados milladoiros.

 A diferencia de la costumbre americana de Halloween, aquí, para honrar a los muertos, se recogen castañas; según la creencia, cada castaña recogida es el alma de algún difunto a la que se acompaña al cielo. También es diferente la vestimenta ya que en Gallicia, la costumbre es de disfrazarse de “esquelete”, es decir, de miembro de la Santa Compaña, y en vez de ir por las casas ofreciendo el típico “Truco o Trato” americano, en Galicia se va en grupo a pedir por las casas un chupito de alguna variedad autóctona (hierbas, orujo, café…) bajo pena de que, si no lo ofrecen, pronto volverán a visitar esa casa para llevarse a alguien.

 Se dice que tiene también en esta fiesta su origen la “Queimada” que funciona como protección contra maleficios, además de mantener a los espíritus y demás seres malvados ( meigas o brujas) alejados del que la ha bebido. En ella se aunan los tres elementos básicos de la vida del hombre: la tierra, el agua y el fuego:

La tierra: simbolizada en la queimadeira o pote de barro, esa tierra origen y destino del hombre, está presente en todas las culturas; La Tierra simbolizada en las diosas madres, Gea, Isthar o Pachamama o como leemos en el génesis del mito judéo-cristiano: «El sexto día cogió un trozo de barro y con un soplo hizo al hombre a su imagen y semejanza»
El agua: cada gota de aguardiente, es una lágrima de la madre Tierra germinada en forma de granos de uva, sangre fecunda que se fundirá en nuestro cuerpo a través de la pócima, uniéndonos a la tierra de nuestros ancestros, a nuestra historia.
El fuego: Que danzará libre en el barro prendido en aguardiente nos servirá, como antaño, para purificarnos, alumbrarnos y calentarnos.
A esos tres elementos básicos de la naturaleza, a través de la historia se le han añadido nuevos elementos, los frutos que el hombre con sus manos ha sabido arrancar a la Tierra.

Quizás el único genuino, común a todas las meigas, sea el chorro de miel que se añadía para dulcificar el trago del fuerte brebaje. Normalmente se depositaba en el fondo de la cazuela par que le diera ese sabor característico del caramelo. La miel, fruto del las abejas, simboliza mejor que ningún otro alimento el trabajo y la solidaridad entre los miembros de una misma especie.

Hoy se elaboran infinidad de combinaciones, se utilizan nuevos productos que antaño no se empleaban, incluso algunos ni tan siquiera existían, ya que son productos foráneos, desconocidos en Galicia hace tan solo unos pocos siglos.

Veamos algunos de ellos:

Azúcar: Blanca y dulce, símbolo de la pureza y de la inocencia, endulza el brebaje y nos recuerda que la queimada es purificadora y al beberlo nos ayudará a superar las lacras de la soberbia, la envidia, o el egoísmo.

Limón: Símbolo de los sinsabores de la rutina, la acritud de la vida, es la vacuna contra la amargura, que pintará sonrisas de estreno en nuestro rostro desdibujando los hastíos de la monotonía.
Manzana: símbolo de nuestra condición humana, nuestro pecado más deseado, aquel que la pionera Eva cometió en el Edén y del que tanto nos encanta gozar. La manzana le otorga a la queimada ese toque afrodisíaco.
Café: Exótico, símbolo de la universalidad y el mestizaje del hombre, echaremos siete granos para recordar que el umbral de nuestras siete provincias gallegas deben seguir abiertas para acoger en su seno a cuantos emigrantes y peregrinos llamen a sus puertas:

Uno por Modoñedo,
otro por Betanzos,
por Lugo el tercero.
Otro por Tuy,
un quinto por Ourense,
otro por Coruña
y un último por Compostela

(http://www.jrvarela.net/)

 Tras poner todos los ingredientes en la queimadeira, cando empieza a apagarse, pero mientras el aguardiente aún arde, se recita el esconxuro  ó conxuro (que incluyo en castellano):

 Búhos, lechuzas, sapos y brujas;
Demonios, duendes y diablos;
espíritus de las vegas llenas de niebla,
cuervos, salamandras y hechiceras;
rabo erguido de gato negro
y todos los hechizos de las curanderas…

Podridos leños agujereados,
hogar de gusanos y alimañas,
fuego de la Santa Compaña,
mal de ojo, negros maleficios;
hedor de los muertos, truenos y rayos;
hocico de sátiro y pata de conejo;
ladrar de zorro, rabo de marta,
aullido de perro, pregonero de la muerte…

Pecadora lengua de mala mujer
casada con un hombre viejo;
Averno de Satán y Belcebú,
fuego de cadáveres ardientes,
fuegos fatuos de la noche de San Silvestre,
cuerpos mutilados de los indecentes,
y pedos de los infernales culos…

Rugir del mar embravecido,
presagio de naufragios,
vientre estéril de mujer soltera,
maullar de gatos en busca gatas en celo,
melena sucia de cabra mal parida
y cuernos retorcidos de castrón…

Con este cazo
elevaré las llamas de este fuego
similar al del Infierno
y las brujas quedarán purificadas
de todas sus maldades.
Algunas huirán
a caballo de sus escobas
para irse a sumergir
en el mar de Finisterre.

¡Escuchad! ¡Escuchad estos rugidos…!
Son las brujas que se están purificando
en estas llamas espirituales…
Y cuando este delicioso brebaje
baje por nuestras gargantas,
también todos nosotros quedaremos libres
de los males de nuestra alma
y de todo maleficio.

¡Fuerzas del aire, tierra, mar y fuego!
a vosotros hago esta llamada:
si es verdad que tenéis más poder
que los humanos,
limpiad de maldades nuestra tierra
y hacer que aquí y ahora
los espíritus de los amigos ausentes
compartan con nosotros esta queimada.

 Agradeceré a los lectores gallegos o que conozcan más sobre esta fiesta que hagan cualquier corrección si la ven necesaria  o cualquier aportación sobre el tema. Gracias anticipadas.

El pájaro de fuego – Igor Stravinski


A principios del siglo XX, Igor Stravinski tomó una historia basada en la mitología rusa para componer la música de su primer ballet, El pájaro de fuego.

La historia es la siguiente:

PAJARO DE FUEGO

Una noche, bajo la sombra de Kaschei. Este terrible semidiós ha convertido en piedra a doce caballeros y ha hechizado a trece princesas que durante el día se gruulza9 convierten en estatuas. La única forma de revertir los hechizos consiste en matar a Kaschei, quien es casi inmortal porque su cuerpo está separado de su alma, que está guardada en un huevo, protegido por un cofre de acero escondido. Hay que destruir el huevo que contiene el alma de Kaschei para acabar con sus maléficos hechizos.

A la caza del pájaro de fuego, el príncipe Iván aguarda por la noche cerca del árbol de manzanas de oro. La hermosa ave aparece y revolotea cerca del árbol mientras el príncipe espera y acecha. Finalmente, Iván atrapa al pájaro de fuego, que le pide clemencia. El príncipe se conmueve, le concede la libertad y la criatura mítica le regala una pluma mágica.

Las trece princesas encantadas llegan al árbol de manzanas de oro sin ver a Iván, quien pasa inadvertido contemplando su hermosura. Las princesas juegan con los frutos de oro mientras el príncipe se enamora de una de ellas. Iván sale de su escondite ante la sorpresa de las princesas y le pide a su elegida que se acerque, tras lo que se inicia una danza de enamorados.

a803i1_Z-Oracle-1_w De pronto las princesas se agitan, se despiden y se van precipitadamente, pues está a punto de amanecer. Iván permanece solo y lo encuentran los monstruos guardianes de Kaschei, quienes lo capturan. Llega el malvado semidiós y condena a muerte al príncipe Iván, a pesar de las súplicas de las princesas.

Iván recuerda la pluma mágica que tiene en su poder, la saca y el pájaro de fuego aparece. El mítico ser volador encanta a los guardianes de Kaschei y los envuelve en una danza infernal que termina por derrotarlos. El pájaro canta una canción de cuna con la que todos menos Iván son vencidos por el sueño, incluyendo a Kaschei, quien despierta después de un momento. El pájaro de fuego le entrega al príncipe el cofre de acero que contiene el huevo con el alma del malvado semidiós. El príncipe toma el huevo y lo destruye, con lo que acaba con la vida de Kaschei.

Los hechizos de Kaschei desaparecen: los doce caballeros petrificados regresan a la vida y las trece doncellas quedan libres del maleficio. Amanece, la alegría los invade a todos y, por fin, Iván y su princesa se casan y pueden ser felices.

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Os incluyo aquí distintos momentos de este gran ballet:

Y … ahora … la interpretación hecha de esta obra en la película Fantasía 2000 de Disney:

El Soldadito de Plomo – H. C. Andersen


El Soldadito de Plomo – Fantasía 2000

Erase una vez un niño que tenía muchísimos juguetes. Los guardaba todos en su habitación y, durante el día, pasaba horas y horas felices jugando con ellos.

Uno de sus juegos preferidos era el de hacer la guerra con sus soldaditos de plomo. Los ponía enfrente unos de otros, y daba comienzo a la batalla. Cuando se los regalaron, se dio cuenta de que a uno de ellos le faltaba una pierna a causa de un defecto de fundición.cartapesta-009

No obstante, mientras jugaba, colocaba siempre al soldado mutilado en primera línea, delante de todos, incitándole a ser el más aguerrido. Pero el niño no sabía que sus juguetes durante la noche cobraban vida y hablaban entre ellos, y a veces, al colocar ordenadamente a los soldados, metía por descuido el soldadito mutilado entre los otros juguetes.

Y así fue como un día el soldadito pudo conocer a una gentil bailarina, también de plomo. Entre los dos se estableció una corriente de simpatía y, poco a poco, casi sin darse cuenta, el soldadito se enamoró de ella. Las noches se sucedían deprisa, una tras otra, y el soldadito enamorado no encontraba nunca el momento oportuno para declararle su amor. Cuando el niño lo dejaba en medio de los otros soldados durante una batalla, anhelaba que la bailarina se diera cuenta de su valor por la noche , cuando ella le decía si había pasado miedo, él le respondía con vehemencia que no.

Pero las miradas insistentes y los suspiros del soldadito no pasaron inadvertidos por el diablejo que estaba encerrado en una caja de sorpresas. Cada vez que, por arte de magia, la caja se abría a medianoche, un dedo amonestante señalaba al pobre soldadito.

bailarina-de-clasico Finalmente, una noche, el diablo estalló.

-¡Eh, tú!, ¡Deja de mirar a la bailarina!

El pobre soldadito se ruborizó, pero la bailarina, muy gentil, lo consoló:

-No le hagas caso, es un envidioso. Yo estoy muy contenta de hablar contigo.

Y lo dijo ruborizándose.

¡Pobres estatuillas de plomo, tan tímidas, que no se atrevían a confesarse su mutuo amor!

Pero un día fueron separados, cuando el niño colocó al soldadito en el alféizar de una ventana.

-¡Quédate aquí y vigila que no entre ningún enemigo, porque aunque seas cojo bien puedes hacer de centinela!-

El niño colocó luego a los demás soldaditos encima de una mesa para jugar.

Pasaban los días y el soldadito de plomo no era relevado de su puesto de guardia.

Una tarde estalló de improviso una tormenta, y un fuerte viento sacudió la ventana, golpeando la figurita de plomo que se precipitó en el vacío. Al caer desde el alféizar con la cabeza hacia abajo, la bayoneta del fusil se clavó en el suelo. El viento y la lluvia persistían. ¡Una borrasca de verdad! El agua, que caía a cántaros, pronto formó amplios charcos y pequeños riachuelos que se escapaban por las alcantarillas. Una nube de muchachos aguardaba a que la lluvia amainara, cobijados en la puerta de una escuela cercana. Cuando la lluvia cesó, se lanzaron corriendo en dirección a sus casas, evitando meter los pies en los charcos más grandes. Dos muchachos se refugiaron de las últimas gotas que se escurrían de los tejados, caminando muy pegados a las paredes de los edificios.
Fue así como vieron al soldadito de plomo clavado en tierra, chorreando agua.

-¡Qué lástima que tenga una sola pierna! Si no, me lo hubiera llevado a casa -dijo uno.

-Cojámoslo igualmente, para algo servirá -dijo el otro, y se lo metió en un bolsillo.soldadito-de-plomo

Al otro lado de la calle descendía un riachuelo, el cual transportaba una barquita de papel que llegó hasta allí no se sabe cómo.

-¡Pongámoslo encima y parecerá marinero!- dijo el pequeño que lo había recogido.
Así fue como el soldadito de plomo se convirtió en un navegante. El agua vertiginosa del riachuelo era engullida por la alcantarilla que se tragó también a la barquita. En el canal subterráneo el nivel de las aguas turbias era alto.

Enormes ratas, cuyos dientes rechinaban, vieron como pasaba por delante de ellas el insólito marinero encima de la barquita zozobrante. ¡Pero hacía falta más que unas míseras ratas para asustarlo, a él que había afrontado tantos y tantos peligros en sus batallas!

La alcantarilla desembocaba en el río, y hasta él llegó la barquita que al final zozobró sin remedio empujada por remolinos turbulentos.

Después del naufragio, el soldadito de plomo creyó que su fin estaba próximo al hundirse en las profundidades del agua. Miles de pensamientos cruzaron entonces por su mente, pero sobre todo, había uno que le angustiaba más que ningún otro: era el de no volver a ver jamás a su bailarina …

De pronto, una boca inmensa se lo tragó para cambiar su destino. El soldadito se encontró en el oscuro estómago de un enorme pez, que se abalanzó vorazmente sobre él atraído por los brillantes colores de su uniforme.

Sin embargo, el pez no tuvo tiempo de indigestarse con tan pesada comida, ya que quedó prendido al poco rato en la red que un pescador había tendido en el río. Poco después acabó agonizando en una cesta de la compra junto con otros peces tan desafortunados como él. Resulta que la cocinera de la casa en la cual había estado el soldadito, se acercó al mercado para comprar pescado.

-Este ejemplar parece apropiado para los invitados de esta noche -dijo la mujer contemplando el pescado expuesto encima de un mostrador.

El pez acabó en la cocina y, cuando la cocinera la abrió para limpiarlo, se encontró sorprendida con el soldadito en sus manos.

-¡Pero si es uno de los soldaditos de…! -gritó, y fue en busca del niño para contarle dónde y cómo había encontrado a su soldadito de plomo al que le faltaba una pierna.

-¡Sí, es el mío! -exclamó jubiloso el niño al reconocer al soldadito mutilado que había perdido.

-¡Quién sabe cómo llegó hasta la barriga de este pez! ¡Pobrecito, cuantas aventuras habrá pasado desde que cayó de la ventana!- Y lo colocó en la repisa de la chimenea donde su hermanita había colocado a la bailarina.

Un milagro había reunido de nuevo a los dos enamorados. Felices de estar otra vez juntos, durante la noche se contaban lo que había sucedido desde su separación.

Pero el destino les reservaba otra malévola sorpresa: un vendaval levantó la cortina de la ventana y, golpeando a la bailarina, la hizo caer en el hogar.

El soldadito de plomo, asustado, vio como su compañera caía. Sabía que el fuego estaba encendido porque notaba su calor. Desesperado, se sentía impotente para salvarla.

¡Qué gran enemigo es el fuego que puede fundir a unas estatuillas de plomo como nosotros! Balanceándose con su única pierna, trató de mover el pedestal que lo sostenía. Tras ímprobos esfuerzos, por fin también cayó al fuego. Unidos esta vez por la desgracia, volvieron a estar cerca el uno del otro, tan cerca que el plomo de sus pequeñas peanas, lamido por las llamas, empezó a fundirse.

El plomo de la peana de uno se mezcló con el del otro, y el metal adquirió sorprendentemente la forma de corazón.

A punto estaban sus cuerpecitos de fundirse, cuando acertó a pasar por allí el niño. Al ver a las dos estatuillas entre las llamas, las empujó con el pie lejos del fuego. Desde entonces, el soldadito y la bailarina estuvieron siempre juntos, tal y como el destino los había unido: sobre una sola peana en forma de corazón.

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En cuanto al vídeo de la película Fantasía 2000, la música corresponde al Concierto para Piano nº 2; Allegro  de Dimitri Shostakovich.  Escribió esta pieza en 1957 como regalo a su hijo Maxim por cumplir 19 años. Tiene tres movimientos: Allegro, Andante, Allegro.

En el primer movimiento, el Allegro aquí repesentado, podréis oir como el alegre tema principal es desempeñado por el fagot, que es pronto acompañado por los oboes y clarinetes.  El piano entra discretamente respondiendo, interpretando como notas individuales en ambas manos a una octava de separación.