La adivinanza de la semana (195)


Educar en valores: evitar el acoso escolar


acoso

Los padres podemos contribuir a evitar el acoso escolar, ¿cómo? inculcando a nuestros hijos  los valores correspondientes desde pequeños. Para ello primero debemos  saber qué es.

 El maltrato escolar o bullying se refiere a la intimidación o acoso por parte uno o varios niños hacia algún compañero.

 Dentro de la escuela los alumnos muchas veces forman esta dinámica de interacción, sin que nos demos cuenta.

Dentro de un salón de clases podemos encontrar tanto al agresor como a la víctima y el resto del los alumnos la mayoría de las veces permanecen como testigos pasivos, muchas veces silenciosos o cómplices del maltrato que se lleva a cabo frente a sus ojos.

Dentro del bullying existen varios tipos:

Verbal: Es decir el agresor insulta, ofende o ridiculiza a la víctima nombrándolo con apodos o difamando algo acerca de él. De acuerdo con un estudio que realizó la Fundación en Movimiento “Respetar para vivir mejor” el hablar mal de alguien es la manera de acoso escolar más frecuente.Acoso escolar

Física: El agresor intimida a la víctima con golpes, rasguños o empujones. Esto se presenta cuando la diferencia de fuerza entre el agresor y la víctima es mucha, de esta manera el agresor se asegura de que tenga pocas o nulas posibilidades para defenderse.

Psicológica: En este tipo de maltrato el agresor, hará sentir a la víctima insegura y desprotegida únicamente con actitudes que tienen que ver con el rechazo, aislar a alguien, o ignorarlo. Este tipo de maltrato puede tener secuelas igual de graves que el maltrato físico, ya que hace un daño severo a la autoestima e integridad de la persona.

El ciberbullyng

El ciberbullying es el uso de los medios telemáticos (Internet, telefonía móvil y videojuegos online principalmente) para ejercer el acoso psicológico entre iguales. Tiene que haber menores en ambos extremos del ataque para que se considere ciberbullying: si hay algún adulto, entonces estamos ante algún otro tipo de ciberacoso.

El anonimato, la no percepción directa e inmediata del daño causado y la adopción de roles imaginarios en la Red convierten al ciberbullying en un grave problema.

acoso-escolar

La edad crítica para el acoso cada vez es más temprana, actualmente se sitúa entre los 9 y los 15 años. Las niñas son las que empiezan antes en la mayoría de los casos.

La pubertad instaura el terror a ser señalado como chivato. Es el momento de convertirse, en muchos casos, en testigos cómplices y mudos de los manejos de los agresores, algo que perpetúa el maltrato.

El bullyng en cifras:

  • Casi un 6% de los alumnos españoles han vivido en sus propias carnes el  “Bullying
  • El 90% son testigos de una conducta de este tipo en su entorno,
  • El 30% han participado en alguna ocasión ya sea como víctima o como agresor.
  • Entre el 25 y el 30% de los estudiantes de primer ciclo de ESO afirma haber sido víctima alguna vez de agresiones
  • El 5,6% es actor o paciente de una intimidación sistemática
  • El 34.6% de los alumnos reconoce que no pediríaconsejo a su profesor en caso de encontrarse en una situación de violencia
  • Sólo 1 de cada 3 de los que lo sufren son capaces de denunciarlo (33%)
  • El 37% cree que no devolver los golpes les convierte en cobardes.
  • El 40% de los pacientes psiquiátricos fue víctima de un «matón» en el colegio.

Pero … ¿a quién acuden los chicos y chicas que sufren acoso? el 60% a los amigos, luego a la familia (35%-40%) y a los profesores (10%-15%). Pero, uno de cada cinco no se lo cuenta a nadie. Así que, el silencio es norma: por una parte, la víctima se culpa de lo que le hacen, lo considera una debilidad y no lo dice, por otra, los testigos callan porque en esas edades la fuerza del grupo es extraordinaria y luego están algunos profesores, que o lo niegan o no lo ven porque no están preparados para reconocerlo y combatirlo.

¿Cómo ayudar a evitar el acoso?

  • Detener el acoso antes de que comience: Sobre todo debemos hablar con nuestros hijos sobre el acoso escolar. Es posible que a estas edades nuestros hijos tengan problemas para comprender los signos sociales, e ignoren el daño que pueden hacer. Tenemos que recordarles que intimidar a otros puede acarrear consecuencias de índole jurídica. 

  • Una casa “libre de acosadores”: Los niños imitan las formas de comportamiento que adoptan sus padres. Estar expuesto a un comportamiento agresivo o a un entorno demasiado estricto en casa hace que el niño tenga más propensión al acoso escolar. Los padres/tutores debemos dar ejemplos positivos en nuestra forma de relacionarnos con otras personas y, naturalmente, con nuestros hijos. 

  • Detectar problemas de autoestima: A menudo, los niños con problemas de autoestima acosan a otros para sentirse bien consigo mismos. Incluso los niños que gozan de cierta popularidad y aceptación pueden tener tendencias crueles. Los padres debemos evitar y castigar el comportamiento cruel de nuestros hijos. 

Es primordial el desarrollo de la empatía por parte de los estudiantes, consistente en la identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro, y a que sean asertivos, es decir que defiendan sus derechos propios o los de otros, de manera firme y respetuosa.

Según Javier Urra, ex Defensor del Menor de Madrid y psicólogo de la Fiscalía de Menores:

«Hay que hacer una gran llamada a los chicos, decirles: ’No seáis cobardes’. Hay que montar grupos no para machacar, sino para defender».

«En el momento en el que el niño habla, la historia se rompe. El acosador se siente desenmascarado. Y eso hay que enseñarlo desde la infancia», concluye la misma maestra, «los críos tienen que distinguir lo que es ser un chivato y lo que no. El chivato es el que dice: ’Pepito ha sacado el tamagotchi’. Pero pedir ayuda es denunciar que alguien te está insultando o decir que a Pepito le quitan el estuche o la mochila y le están amargando la existencia».

El papel de los padres es primordial para disminuir el acoso escolar. Los padres, además de tener la tarea de supervisar a nuestros hijos, hacer seguimiento a los contenidos que consultan en Internet e implementar un modelo de educación con normas y sanciones, debemos, sobre todo, mantener una muy buena comunicación con ellos.

Es muy importante igualmente una comunicación fluida entre los padres, estudiantes, profesores, monitoras de ruta, etc., al igual que conversaciones individuales con víctimas, agresores y testigos.

 

Para padres de niños acosados:

Debemos observar la actitud de nuestro hijo para detectar señales de acoso: No siempre los niños nos cuentan que los están intimidando.Entre las señales de que un niño está siendo acosado figuran:School bully and mockery concept

  • Ropa desgarrada,
  • Temor a ir a la escuela,
  • Disminución del apetito,
  • Pesadillas, llanto o depresión
  • Ansiedad general.

 Si descubrimos que nuestro hijo es objeto de acoso, nunca recurriremos a frases como “no le hagas caso” ni “aguanta sin quejarte”. Por el contrario, debemos sostener conversaciones abiertas en las que podamos enterarnos de lo que ocurre en la escuela con el fin de tomar medidas apropiadas para rectificar esa situación. Pero esto es lo más importante: tenemos que hacer saber a nuestros hijos que estamos dispuestos a ayudarle y que no intente contraatacar al acosador.
 
Enseñar a nuestro hijo a hacer frente al acoso: Mientras no se pueda tomar alguna medida a nivel administrativo, debemos enseñarle a hacer frente a la intimidación sin exponerse a ser maltratado físicamente ni derrotado en una pelea. Una buena forma para ello es practicar en casa para que nuestro hijo aprenda a ignorar al acosador y/o crear estrategias enérgicas a fin de manejar la situación. También podemos ayudarle en la identificación de maestros y amigos que pudieran ayudarlo en caso de ser víctima de intimidación.
 
Establezcer los límites con respecto a la tecnología:

  • Mantengámonos informados, tanto nosotros como nuestros hijos, sobre el ciberbullyng, debemos enseñarles que no deben responder mensajes amenazadores, ni tampoco reenviarlos. 
  • Es recomendable que nos hagamos  “amigos” de nuestro hijo o hija en las redes sociales: Facebook, Tuenti, twitter,  Myspace … etc. 
  • Existen filtros para que no puedan abrir determinadas páginas, o acceder a determinados sitios, es muy recomendable usarlos. 
  • Igualmente debemos intentar que sea el ordenador familiar el único que usen nuestros hijos, colocándolo  en un sitio de la casa donde esté visible y pueda ser supervisado. 
  • Si decidimos que nuestro hijo tenga un teléfono móvil, sería bueno comunicarle que vamos a supervisar sus mensajes de texto. Como padres, podemos insistir en que todos los teléfonos se guarden en un área donde todos tengan acceso (como la cocina) a determinada hora de la noche, para impedir el acoso nocturno y los mensajes inadecuados.

 
Los padres debemos  comunicar cualquier caso de intimidación a la escuela, y darle seguimiento por medio de una carta con copia al Director/a del colegio si vemos que no obtenemos respuesta. También debemos facilitar a la policía si vemos que existen mensajes amenazadores y guardar las evidencias de los mensajes de texto, de correo electrónico, o los comentarios escritos en los sitios web.

 Elementary school pupil being bulliedPara niños acosados:
 
Informar de los casos de acoso personal y cibernético:
 
Es importante que los estudiantes informen a un padre o a un adulto de confianza sobre cualquier caso de intimidación. Con frecuencia, los niños no cuentan los casos de acoso por internet o móvil porque temen que sus padres les impidan usar el teléfono o el ordenador. Los padres deben respaldar a sus hijos si éstos les informan de un caso de intimidación, y no impedirles que usen el teléfono como consecuencia de esa situación. Los niños deben recordar que el acoso escolar es incorrecto, y que debe ser resuelto por un adulto.
 

No responder al acoso con violencia:

Aunque puede ser difícil quedarse cruzado de brazos ante el acoso, como dice el refrán: “Dos males no hacen un bien”. Trata de no mostrar enojo ni llorar. Hay que decirle con calma al acosador que deje de intimidarte, o, simplemente, alejarse para evitar problemas.
 
Estar siempre acompañado:
 
Siempre que sea posible, evita que ocurran situaciones en sitios donde no haya otros estudiantes o maestros. Trata de ir al baño con un amigo o almorzar en grupo. Cuando subas en el autobús escolar, siéntate cerca de la parte delantera. Si conoces a algún estudiante que acostumbra a acosar a otros en un área de la escuela donde sueles caminar, almorzar o ir a clases, trata de usar pasillos alternativos para llegar a tu destino.
 

No olvides que debes contarle a tu maestro, entrenador, director y/o padres cualquier caso de intimidación en contra tuya o de otros estudiantes.

También podéis consultar éste enlace para obtener más información:

no bullying

Cuentos recomendados:  El gato con botas , El sastrecillo valiente, Titín, el niño avispa, La cola de león

mafalda

Parte de:

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Educar en valores: la lealtad


 

lealtad

Comencemos por definir qué es lealtad:

Es una virtud que se desarrolla principalmente en nuestra conciencia, el compromiso de defender lo que creemos y en quien creemos, esto supone hacer aquello con lo que una persona se ha comprometido aun cuando las circunstancias cambien, dicho de otra manera, es cumplir con la palabra que ha dado.  Alguien que es leal responde a una obligación que tiene con los demás.lealtad1

Todos tenemos amigos superficiales o conocemos a alguien que trabaja únicamente por le pagan pero una persona que es leal va más allá porque su compromiso es más profundo: está con un amigo en las buenas y en las malas, trabaja no solo porque le pagan, sino también porque adquiere un compromiso con la empresa en la que trabaja e incluso con la sociedad.

No hay que decir que la lealtad es esencial en la amistad y que es obvio que se relaciona estrechamente con otros valores como son el respeto, la responsabilidad, la sinceridadla dignidad y la honestidad entre otros.

No se puede justificar, el ser leal solamente con uno mismo y creerse con el derecho de criticar o menospreciar a los demás y exigir a los que nos rodean, que sean leales. Esta virtud y valor humano, debe vivirse y practicarse primeramente, con uno mismo antes que nadie. No se puede ser leal con el prójimo, si antes no se ha practicado con uno mismo.

Eso sí, es muy difícil de ganar, muy fácil de perder y casi imposible de recuperar. Lo contrario a la lealtad es el engaño, la traición, no se es leal, independientemente de las disculpas que se tengan, si no se dice la verdad o se dicen medias verdades, o lo que al líder agrada, o lo que éste desea oír, o si se esconden  expresamente situaciones y hechos reales.

Con la pérdida de la lealtad, las personas se quedan solas y sin amigos, ni familiares, como los traidores que han sido descubiertos.

Cómo enseñar la lealtad a nuestros hijo/as:gato-con-botas-poster

  • Demostrando comprensión cuando alguien de la familia, escuela o trabajo, reconoce sus propias culpas para no incrimina a los demás.
  • Demostrando confianza a nuestros hijo/as, familiares, amigos y compañeros para que consulten sus dudas, sin temor a represalias. 
  • Demostrando el cumplimiento de los acuerdos tácitos o explícitos en la familia, trabajo, estudios o sociedad.
  •  Enseñando de forma práctica a los hijos que se puede confiar en ellos y pueden ser confidentes y colaboradores.
  • Demostrando lealtad a los principios religiosos, sociales y económicos.
  • Demostrando lealtad entre los esposos y con los hijo/as, familiares y amigos.
  • Demostrando lealtad y voluntarismo, para ayudar en las tareas de la casa, aportando cada uno sus máximas posibilidades, incluso antes de que los demás lo necesiten.
  • Demostrando que cuando alguien ha dado algo bueno, la familia le debe mucho más que agradecimiento.
  • Enseñar que se defiende lo que se cree y en quien se cree.
  • Demostrando que se puede ser leal, aunque se denuncie lo que está mal, a pesar de poder perder un amigo.

Podemos leerles el cuento de “El gato con botas” de Charles Perrault , “El zorro y el caballo” de los hermanos Grimm, algunas fábulas como “Los dos amigos y el oso” de Samaniego etc.

El gato con botas – Perrault (para la lealtad)


Había una vez un molinero que tenía tres hijos.gato-2

A su muerte, el pobre molinero les dejó a sus hijos, como únicos bienes: su molino, su burro y su gato. Muy pronto se hizo el reparto, para el cual no se necesitó notario ni otra autoridad; nada sobró del pobre patrimonio. El hijo mayor se quedó con el molino, el segundo recibió el burro y el menor sólo se quedó con el Gato; estaba desconsolado por tener tan poco.

—Mis hermanos —decía— podrán ganarse la vida honradamente trabajando juntos; en cambio yo, en cuanto me haya comido mi gato y haya hecho una bufanda con su piel, moriré de hambre.

El Gato, al oír este discurso, le dijo con un aire comedido y grave:

—No te aflijas en lo absoluto, mi amo, no tienes más que darme un saco y hacerme un par de botas para ir por los zarzales, y ya verás que tu herencia no es tan poca cosa como tú crees.

Gato con botas2 Aunque el amo del Gato no hizo mucho caso al oírlo, lo había visto actuar con tanta agilidad para atrapar ratas y ratones, y cuando se colgaba de sus patas traseras o cuando se escondía en la harina haciéndose el muerto, que no perdió la esperanza de que lo socorriera en su miseria. En cuanto el Gato tuvo lo que había solicitado, se calzó rápidamente las botas, se colocó el saco al cuello tomando los cordones con sus patas delanteras y se dirigió hacia un conejal en donde había muchos conejos. Puso salvado y hierbas dentro del saco, y se tendió en el suelo como si estuviese muerto; esperó que un tierno conejo poco conocedor de las tretas de este mundo viniera a meterse en el saco para comer lo que en él había. Apenas se hubo acostado tuvo un gran regocijo; un tierno y aturdido conejo entró en el saco. El Gato tiró de los cordones para atraparlo y luego lo mató sin misericordia. Orgulloso de su proeza, se dirigió hacia donde vivía el Rey y pidió que lo dejaran entrar para hablar con él. Le hicieron pasar a las habitaciones de Su Majestad; después de hacer una gran reverencia al Rey, le dijo:   0016

—He aquí, Señor, un conejo de campo que el Señor Marqués de Carabas (que es el nombre que se le ocurrió dar a su amo) me ha encargado ofrecerle de su parte.

—Dile a tu amo —contestó el Rey—, que se lo agradezco, y que me halaga en gran medida.

En otra ocasión, fue a esconderse en un trigal dejando también el saco abierto; en cuanto dos perdices entraron en él, tiró de los cordones y capturó a ambas. Enseguida se fue a regalárselas al rey, tal como había hecho con el conejo de campo. Una vez más, el Rey se sintió halagado al recibir las dos perdices, y ordenó que le dieran de beber. Durante dos o tres meses el Gato continuó llevando al Rey las piezas que cazaba y le decía que su amo lo enviaba. Un día se enteró que el Rey iría de paseo por la ribera del río con su hija, la princesa más bella del mundo,. y le dijo a su amo:

—Si sigues mi consejo podrás hacer fortuna; no tienes más que meterte en el río en el lugar que yo te indique y después dejarme actuar.

gatoEl Marqués de Carabas hizo lo que su Gato le aconsejaba, sin saber con qué fines lo hacía. Mientras se bañaba, pasó por ahí el Rey, y el Gato se puso a gritar con todas sus fuerzas:

—¡Socorro! ¡Auxilio! ¡Que se ahoga el Marqués de Carabás!

Al oír los gritos el Rey se asomó por la ventanilla y al reconocer al Gato que tantas piezas de caza le había entregado, ordenó a sus guardias que fueran prestos al  auxilio del Marqués de Carabás. Mientras sacaban del río al pobre Marqués, el Gato se acercó a la carroza y le dijo al Rey que durante el baño de su amo unos ladrones habían llegado y se llevaron sus ropas, a pesar de que él les gritó con toda su fuerza; el Gato las había escondido tras una enorme piedra. Al instante, el Rey ordenó a los oficiales de su guardarropa que fueran a buscar uno de sus más bellos trajes para dárselo al Marqués de Carabás.

El Rey le hizo mil halagos, y como los hermosos ropajes que acababan de darle realzaban su figura (pues era guapo y de buen porte), la hija del rey lo encontró muy de su agrado; además, como el Marqués de Carabás le dirigió dos o tres miradas, muy respetuosas y un poco tiernas, ella se enamoró enseguida de él. El rey quiso que subiera a su carroza y que los acompañara en su paseo. El gato,  encantado al ver que su plan empezaba a dar resultado, se adelantó a ellos, y cuando encontró a unos Gato4campesinos que segaban un campo les dijo:

—Buena gente, si no decías al rey que el campo que estáis segando pertenece al Marqués de Carabás, seréis hechos picadillos y convertidos en paté.

Al pasar por ahí, el rey no olvidó preguntar a los segadores de quién era el campo que segaban.

-Estos campos pertenecen al Marqués de Carabás, Señor.- respondieron los labriegos- Al marqués de Carabás, al Marqués de Carabás.

El rey, al ver tantas riquezas del Marqués de Carabás, decidió casar a su hija con el hijo menor del molinero, mientras el gato le presentaba todos los respetos y se había convertido en el gato más famoso de toda la comarca.

Y su Señor, el marqués de Carabás, en un joven príncipe, y las puertas reales se abrieron para dar paso a la feliz pareja.

y allí vivieron felices, y el gato con botas, como recompensa de su amo, vivió también en aquel castillo tan bonito.

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