La mandolina


La mandolina es un instrumento de cuerdas dobles de metal. Su número y tipo de cuerdas ha sido variable según el tiempo y el lugar, pero la configuración predominante actualmente es la de la mandolina napolitana, con cuatro cuerdas dobles afinadas como el violín (sol-re-la-mi) con una caja de resonancia que puede ser cóncava o plana según su constructor.  A diferencia del violín, las cuerdas de la mandolina se pulsan con una púa o plectro. La caja de resonancia puede ser cóncava o plana.

Para investigar sobre este origen, es necesario indagar sobre los instrumentos de cuerdas del medievo europeo que vinieron de Asia y África.

Los instrumentos medievales de la familia de los laudes (instrumentos con diapasón), con clavijas hacia atrás son  los que en su evolución habrían dado origen a los que, a su vez, evolucionarían  a la actual mandolina.

Estos instrumentos podrían ser: la gittern (en ingles) o chitarino (en italiano) y la mandore (Francia).

En Italia comienza a aparecer hacia fines del siglo XVI el termino mandola de la que aún se conservan algunos ejemplares.

El término mandolino  aparece por primera vez en 1634.

Algunos de los grandes compositores comienzan a escribir piezas para la mandolina o «il mandolino» a finales del s. XVII.

  • Antonio Vivaldi compuso obras para mandolina y orquesta.
  • Mozart emplea la mandolina en una parte de su ópera Don Giovanni.
  • Beethoven compuso un adagio, dos sonatinas y un tema con variaciones, «per il mandolino».
  •  Nícolo Paganini   compuso también un «Minuetto Per L’amandorlino» un andantino y un allegro moderato para mandolino.

 Antonio Stradivarius, el gran luthier de violines, fabricó también mandolinos.

 Oímos una divertida pieza compuesta por Beethoven: su «Sonatina para mandolina y piano en Do Mayor».

Parte de: http://nuevacaravana.blogspot.com.es/

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Don Giovanni – W. A. Mozart


También llamada “El libertino castigado” o “Don Juan”, es la séptima ópera más representada en el mundo. Se trata de una opera bufa (es decir, una ópera con tema cómico) en dos actos con música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto en italiano de Lorenzo da Ponte, basado en el Don Juan Tenorio de Giuseppe Gazzaniga, y por extensión en El burlador de Sevilla y El Convidado de Piedra de Tirso de Molina.

Después de haber obtenido una fantástica acogida las Bodas de Fígaro en Praga, a Mozart se le encarga una nueva ópera. En el año 1787 estaba de moda en Europa el tema de Don Juan por lo que, Lorenzo da Ponte eligió este tema para su libreto que gustó y divirtió mucho al compositor.

Esta orquestada para dos flautas, dos oboes, dos clarinetes, dos fagotes, dos trompas, dos trompetas, tres trombones, timbales, mandolina y cuerda más clave o pianoforte y violonchelo.

La obra se desarrolla en una ciudad española (no sabemos exactamente cuál).

 Primer acto:

 Compuesto por cuatro cuadros, transcurre en el palacio de Don Giovanni.

 Don Giovanni, con ayuda de su sirviente Leporello, intenta seducir a Anna, para lo cual mata a su indignado padre, el Comendador. Luego huye del novio de la muchacha (Ottavio) que lo persigue para vengarse. Se encuentra brevemente con una relación anterior (Elvira), a la que elude, dejando a su sirviente para dar las explicaciones del caso. Durante su huída, aparece en medio de un boda de aldeanos donde seduce a la joven novia (Zerlina) hasta llevarla a la alcoba. Pero Zerlina sale en ropa interior de su alcoba dando gritos y Don Giovanni es arrinconado por los amigos de la novia, aunque logra escapar abriéndose paso con su espada.

Segundo acto:

 Se compone de cinco cuadros.

Don Giovanni intercambia la capa y el sombrero con las de Leporello para evitar a Elvira y concreta un encuentro con su sirvienta. Cuando Elvira ve a Leporello vestido como Don Giovanni, se arroja a sus brazos.

 Don Giovanni se enfrenta a la estatua del padre de Anna, a quien el mismo mató y lo invita a comer, para sorpresa de él y su sirviente, la estatua aparece ante la mesa, tras haber intentando conseguir el arrepentimiento de Don Giovanni, lo reta a devolverle la visita, cosa que nuestro protagonista acepta y le tiende la mano que el Comendador le pide en prenda. Al contacto con la estatua, Don Giovanni siente el frío de la muerte, pero se sigue negando a arrepentirse por la vida que ha llevado. La tierra tiembla, se abre bajo sus pies y es absorvido por las llamas del infierno.

 Finalmente, tras conocer el final de nuestro protagonista, todo comienza a reconstruirse: Ottavio se va a casar con Anna y Elvira se retira a un convento, Zerlina regresa con su novio y Leporello habrá de encontar un señor más humano.

Monserrat Caballé


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Maria de Montserrat Viviana Concepción Caballé i Folc nace en Barcelona (España) el  12 de abril de 1933 y muere el 6 de octubre de 2018. Es una cantante soprano lírica de ópera y una de las más admiradas en todo el mundo. Es reconocida por su técnica vocal y sus interpretaciones del repertorio bel cantístico.

De origen humilde, empezó su carrera con 12 años y necesitó grandes esfuerzos para concluir su carrera de canto en el Conservatorio Superior del Liceo, (gana la medalla de oro en 1954) y completar luego sus estudios con Eugenia Kemeny y Conchita Badía. Los inicios de su carrera fueron también muy modestos hasta que decidió trasladarse a Suiza, donde formó parte de la compañía de la Opera de Basilea entre 1957 y 1959, estrenándose en un repertorio poco frecuente para las cantantes españolas, que incluía Mozart y Strauss, lo que le sirvió para su siguiente etapa profesional en la compañía estable de la Opera de Bremen (1959-1962). De este último año es su primer contrato para cantar en el Liceo de Barcelona, donde estrenó l Arabella de Strauss con tan buena fortuna que le extendieron otros dos contratos para encarnar las protagonistas femeninas del Don Giovanni de Mozart y de la Madama Butterfly de Puccini.

Pero su verdadero lanzamiento internacional se produjo la noche del 20 de abril de 1965 en el Carneggie Hall, cuando tuvo que sustituir imprevisiblemente a Marilyn Horne en la Lucrecia Borgia de Donizetti: su actuación le valió 25 minutos de aplausos al término de una representación y uno de los más importantes críticos neoyorquinos tituló al día siguiente «Callas + Tenaldi = Caballé». A partir de ese momento, la carrera de la Caballé no ha conocido decaimientos y lleva más de un cuarto de siglo en primerísima fila de las estrellas de la ópera con un repertorio amplísimo que supera los 130 títulos.

Os pongo también un vídeo en el que interpreta la Canción de  Marinela de la zarzuela “La canción del olvido”: