Educar en valores: la lealtad


 

lealtad

Comencemos por definir qué es lealtad:

Es una virtud que se desarrolla principalmente en nuestra conciencia, el compromiso de defender lo que creemos y en quien creemos, esto supone hacer aquello con lo que una persona se ha comprometido aun cuando las circunstancias cambien, dicho de otra manera, es cumplir con la palabra que ha dado.  Alguien que es leal responde a una obligación que tiene con los demás.lealtad1

Todos tenemos amigos superficiales o conocemos a alguien que trabaja únicamente por le pagan pero una persona que es leal va más allá porque su compromiso es más profundo: está con un amigo en las buenas y en las malas, trabaja no solo porque le pagan, sino también porque adquiere un compromiso con la empresa en la que trabaja e incluso con la sociedad.

No hay que decir que la lealtad es esencial en la amistad y que es obvio que se relaciona estrechamente con otros valores como son el respeto, la responsabilidad, la sinceridadla dignidad y la honestidad entre otros.

No se puede justificar, el ser leal solamente con uno mismo y creerse con el derecho de criticar o menospreciar a los demás y exigir a los que nos rodean, que sean leales. Esta virtud y valor humano, debe vivirse y practicarse primeramente, con uno mismo antes que nadie. No se puede ser leal con el prójimo, si antes no se ha practicado con uno mismo.

Eso sí, es muy difícil de ganar, muy fácil de perder y casi imposible de recuperar. Lo contrario a la lealtad es el engaño, la traición, no se es leal, independientemente de las disculpas que se tengan, si no se dice la verdad o se dicen medias verdades, o lo que al líder agrada, o lo que éste desea oír, o si se esconden  expresamente situaciones y hechos reales.

Con la pérdida de la lealtad, las personas se quedan solas y sin amigos, ni familiares, como los traidores que han sido descubiertos.

Cómo enseñar la lealtad a nuestros hijo/as:gato-con-botas-poster

  • Demostrando comprensión cuando alguien de la familia, escuela o trabajo, reconoce sus propias culpas para no incrimina a los demás.
  • Demostrando confianza a nuestros hijo/as, familiares, amigos y compañeros para que consulten sus dudas, sin temor a represalias. 
  • Demostrando el cumplimiento de los acuerdos tácitos o explícitos en la familia, trabajo, estudios o sociedad.
  •  Enseñando de forma práctica a los hijos que se puede confiar en ellos y pueden ser confidentes y colaboradores.
  • Demostrando lealtad a los principios religiosos, sociales y económicos.
  • Demostrando lealtad entre los esposos y con los hijo/as, familiares y amigos.
  • Demostrando lealtad y voluntarismo, para ayudar en las tareas de la casa, aportando cada uno sus máximas posibilidades, incluso antes de que los demás lo necesiten.
  • Demostrando que cuando alguien ha dado algo bueno, la familia le debe mucho más que agradecimiento.
  • Enseñar que se defiende lo que se cree y en quien se cree.
  • Demostrando que se puede ser leal, aunque se denuncie lo que está mal, a pesar de poder perder un amigo.

Podemos leerles el cuento de “El gato con botas” de Charles Perrault , “El zorro y el caballo” de los hermanos Grimm, algunas fábulas como “Los dos amigos y el oso” de Samaniego etc.

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José Luis, castigado (para tener criterio)


Ayer José Luis realizó una acción cobarde al salir de clase. Pegó a un compañero más pequeño. NIÑO_T~1

El profesor supo lo ocurrido. Llamó a José Luis y le dijo con cariño, pero serio y disgustado:

– Ven, José Luis y cuenta lo que hiciste.

– Don Fidel, él me quitó la cartera y no me la quería dar.

– ¿Y por eso le has pegado?, Hombre, hombre; las cosas no se solucionan a puñetazos.

– Sí, señor, tiene usted razón.

– Mira, José Luis, lo que has hecho es una mala acción, y no debe repetirse. Has abusado de tu fuerza y has dado un mal ejemplo a tus compañeros. Yo quiero que tú mismo te impongas un castigo.

. Sí, don Fidel, – dijo José Luis – reconozco que hice mal. Me dejé llevar de un  pronto. Y yo mismo me impongo un castigo: me quedaré en clase por las tardes, a la hora de la salida, todo el tiempo que Ignacio tarde en venir a clase.

– Bien, José Luis, conocía tus sentimientos y sabía que ibas a ser generoso.

Educar en valores: la dignidad


digjusLa dignidad humana es el valor fundamental y fundamentante del resto de los valores. Si el hombre en sí mismo no fuera digno, ¿qué razón tendría llamar valiosas a  sus acciones y productos?.

Dignidad humana, por tanto, hace referencia a ese ser único en el universo, capaz de conocer, valorar y amar la realidad en la que vive. Todos somos dignos, hacemos cosas dignas, merecemos que se reconozca nuestra dignidad.Justicia para todos

Educamos desde y para la dignidad humana o, simplemente, no educamos; pues así como sin valores no hay educación, así también sin dignidad humana no hay valores.

Para educar en la dignidad debemos potenciar dos valores en especial:

El criterio: es la capacidad humana para separar lo justo de lo injusto, lo bueno de lo malo, lo verdadero de lo falso.

La justicia: es el valor propio de la interioridad humana, el que forma internamente y predispone a los individuos a la recta valoración de la realidad en que viven. Es el valor que une a la persona con el medio en que se desarrolla. Tampoco podemos entender los valores humanos sin ella.

La justicia vincula efectivamente al individuo con el entorno, ya que se crea una mutua implicación de beneficio: cada persona comprende que sus actos tienen una repercusión social, y que las decisiones sociales entrañan necesariamente una influencia personal.

Formar en la justicia es mucho más que formar en la legalidad. Hay que notar, en principio de cuentas que la legalidad consiste en el cumplimiento externo de las normas, mientras que la justicia hace alusión a la convicción con que el sujeto obedece tales reglas, una convicción que tiene una doble fuente: por una parte, la conciencia de la dignidad humana, propia y ajena, y por otra, el criterio bien formado capaz de decidir en pro de la comunidad.

¿Qué son los valores humanos?


valores

Vivimos en una sociedad donde los valores escasean, están de baja. Se oye decir mucho: “¡Qué más da…!…¡Todo da igual!”. Este encogerse de hombros y de energías, singular reflejo de una crisis de vida, de una época de desaliento y desencanto, de confusión y de promesas incumplidas, de falta de horizontes…me parece que tiene una causa: falta de valores.

De entrada digamos que no todo da igual. No es lo mismo ser solidario que no serlo. No es lo mismo la fidelidad que la infidelidad. No es lo mismo la bondad que la falta de bondad.

No es lo mismo la gratitud que la ingratitud. No es lo mismo la responsabilidad que la irresponsabilidad. No es lo mismo la sinceridad que la insinceridad. Las cosas no valen todas igual. Las cosas tienen cada una su propio peso. Cada cosa es portadora de valores y hay que descubrirlos.

1. ¿Qué son los valores?

Valor es aquello que hace buenas a las cosas, aquello por lo que las apreciamos, por lo que son dignas de nuestra atención y deseo. El valor es todo bien encerrado en las cosas, descubierto con mi inteligencia, deseado y querido por mi voluntad. Los valores dignifican y acompañan la existencia de cualquier ser humano.
El hombre podrá apreciarlos, si es educado en ellos. Y educar en los valores es lo mismo que educar moralestudiar-sin-esfuerzomente, pues serán los valores los que enseñan al individuo a comportarse como hombre, como persona. Pero se necesita educar en una recta jerarquía de valores.

El valor, por tanto, es la convicción razonada y firme de que algo es bueno o malo y de que nos conviene más o menos.
Los valores reflejan la personalidad de los individuos y son la expresión del tono moral, cultural, afectivo y social marcado por la familia, la escuela, las instituciones y la sociedad en que nos ha tocado vivir.

2. ¿Con qué descubrimos los valores y con qué los ponemos en práctica?

El hombre tiene dos facultades superiores muy nobles: la inteligencia y la voluntad.

A) Con la inteligencia el hombre descubre que las cosas son portadores de valores, tienen valores. Gracias a la inteligencia él sabe que puede comportarse sensatamente y guiarse no por el capricho, sino por lo que la razón le hace entender que es bueno. Con la inteligencia puede sopesar las cosas.

B) Con la voluntad libre: rompe su indiferencia frente a las cosas y decide lo que aquí y ahora vale más para él y elige. Y al elegir, jerarquiza las cosas y se compromete con lo que elige. Al hacer esto forma en sí ACTITUDES que pronto se convertirán en hábitos operativos. Si lo que ha elegido es bueno y le perfecciona, entonces llega a la VIRTUD, que es la disposición permanente a comprometerse como hombre, a hacerse más hombre.

valores23. Valores más importantes

Solidaridad- Autenticidad – Fidelidad- Bondad-
Agradecimiento- Responsabilidad- Libertad- Amistad-
Belleza- Paz- Laboriosidad- Justicia-
Autocontrol- Autoestima- Austeridad- Alegría-
Altruismo- Calma- Compasión- Comprensión-
Confianza- Autoconocimiento- Cordialidad- Reflexión-
Creatividad- Generosidad- Decisión- Diálogo-felicidad
Delicadeza- Dignidad- Diligencia- Diversión-
Disciplina- Disponibilidad- Dolor- Educación-
Eficacia- Elegancia- Entusiasmo- Equilibrio-
Esfuerzo- Esperanza- Espiritualidad- Estabilidad-
Carácter- Éxito- Familiaridad- Familia-
Fe- Felicidad- Firmeza- Fortaleza-
Gozo intelectual- Gratitud- Heroicidad- Honradez-
Higiene mental- Hospitalidad- Humanidad- Humor-
Ideal- Identidad- Ilusión- Modestia-
Imaginación- Autonomía- Singularidad- Madurez-
Magnanimidad- Mansedumbre- Mayores- Misericordia-
Modelos- Moral- Naturalidad- Obediencia-
Optimismo- Orden- Paciencia- Piedad-
Placer- Poder- Realización-
Razonabilidad- Relajación mental- Respeto- Riqueza-
Sabiduría Salud,bienestar Seguridad Sencillezesfuerzo
Sentimiento- Serenidad- Sexualidad- Silencio-
Tiempo- Tolerancia- Trabajo- Trascendencia-
Urbanidad- Valentía- Voluntad- Vulnerabilidad-
Aceptación de sí- Flexibilidad- Iniciativa.

4. Tipos de valores

Hay estos tipos de valores:

a) Valores espirituales

b) Valores morales o humanos

* Valores personales

* Valores familiares

* Valores sociales

Por supuesto que debe haber una jerarquía de valores, que depende de la educación que uno ha tenido. ¿Cuál debería ser la verdadera jerarquía?

5. ¿Quiénes educan en valores?

familia-numerosa Todos influimos en los valores, pero el que se educa es uno mismo: los valores los hace suyos el sujeto. Cada individuo se forma a sí mismo, descubriendo los valores con su propia libertad experiencial en la familia, en el colegio, en la calle, por la televisión y demás medios de comunicación.

Son las personas más significativas para el niño o el joven las que más influyen en su experiencia de los valores: padres, maestros, educadores, tutores, sacerdotes…
Durante los primeros años de vida y los primeros de la adolescencia tiene gran importancia los grupos o equipos: escultismo, deporte, catequesis, voluntariado social, misiones.

6. Ventajas y frutos de los valores

Una vez interiorizados, los valores se convierten en guías y pautas que marcan las directrices de una conducta coherente. Se convierten en ideales, indicadores del camino a seguir. De este modo, nos permiten encontrar sentido a lo que hacemos, tomar las decisiones pertinentes, responsabilizarnos de nuestros actos y aceptar sus consecuencias. Nos permiten definir con claridad los objetivos de la vida. Nos ayudan a aceptarnos tal y como somos y estimarnos. Nos hacen comprender y estimar a los demás. Facilitan la relación madura y equilibrada con el entorno, con las personas, acontecimientos y cosas, proporcionándonos un poderoso sentimiento de armonía personal.

Por: Patricia Sandino