Niños altamente sensibles (N.A.S.)


Hay una frase de Karina Zegers de Beijl (Fundadora de APASE, Asociación de Personas con Alta Sensibilidad de España ) que dice:

«El problema no es ser altamente sensible. El problema es pretender no serlo».

Empezaré por definir en qué consiste este rasgo genético existente en la forma de ser del 15 al 20% de la población mundial, sí, 2 de cada 10 personas tienen este modo de comportamiento o esta personalidad.

La alta sensibilidad es un rasgo de la personalidad: no hablamos de un trastorno ni una enfermedad. No existen protocolos y mucho menos medicación.

Las personas altamente sensibles (PAS) cuentan con una personalidad característica, existen cuatro pilares que cumplen todas:

  • Reflexionan de manera profunda sobre la información qué reciben:

Tienen tendencia a dar vueltas a los mismos pensamientos y a llevar a cabo un análisis profundo de éstos.

  • Cuentan con una fuerte emocionalidad ligada a una gran capacidad empática

Suelen sentirse identificadas cuando les hablan de vivir en una montaña rusa de emociones. Tienen mayor capacidad de empatía y presentan más actividad en las zonas del cerebro donde se ubican las neuronas espejo.

  • Tienen una elevada sensibilidad sensorial especialmente en cuanto a «sutilezas»

Esto se traduce en una capacidad para percibir sutilezas a través de los sentidos como olores, sabores, texturas e incluso en el plano visual y de procesamiento suelen percatarse de pequeños detalles no percibidos por el resto de personas.

  • Tienden a de sobre-estimularse o de saturarse

Los anteriores factores pueden desencadenar saturación y sobre estimulación por el exceso de información y el procesamiento profundo de ésta.

Pero aparte de estas cuatro características cumplen estas otras características generales:

      • Suelen manifestar a través de la piel el estrés físico y emocional.
      • Puede sentirse afectada por los ruidos y especialmente con aquellos inesperados.
      • Las luces brillantes pueden ser un estímulo excesivo para la persona altamente sensible y necesite apartarse o regular su exposición a éstas.
      • En el plano emocional vive de manera intensa las decepciones.
      • La creatividad y gusto por las artes suelen estar presentes en personas de alta Sensibilidad.
      • Los Niños Altamente Sensibles pueden presentarse a priori como tímidos o introvertidos.
      • Prefiere entender la vida desde un punto colaborativo a competitivo.
      • Tiene un concepto general sobre la humanidad y le cuesta entender la existencia de guerras y conflictos bélicos.

No dejes de ver el vídeo de la cabecera.

Puedes saber si eres una persona altamente sensible realizando el test que pongo a continuación (pincha sobre la imagen):

Test alta sensibilidad

Al ser un rasgo hereditario, si uno de los padres es PAS, es posible que haya hijos altamente sensibles. Existe un gran porcentaje de niños (15-20%) que parece notar el más mínimo cambio en su comida o en la temperatura que le rodea; le asusta el ruido inesperado, y llora cuando hay demasiada luz. Cuando se hacen más mayores, en la mayoría de casos también demuestran una alta sensibilidad emocional.

Se podrían decir muchas cosas sobre los Niños Altamente Sensibles (NAS), ninguna descripción reflejará de forma exacta el carácter de tu hijo porque cada niño es único, gracias a la combinación única de rasgos heredados, educación personal y experiencia escolar. El Niño Altamente Sensible puede tener un carácter extrovertido o puede preferir jugar a solas, puede ser persistente o puede ser fácilmente distraído, puede ser un mandón o tan adaptable que casi le llamariamos `demasiado bueno.´

Para tener una idea, y sin ánimo de diagnosticar nada, únicamente como mera orientación, te dejo el test para saber si tu hijo es NAS. La diagnosis corresponde siempre a los profesionales.:

Les ayudaremos si:

  • Respetamos su independencia:  permitiendo que haga cosas solo supervisando. Esta soledad le permite asentar ideas y sensaciones. Más tarde hablar con el niño tratando de empatizar pero sin dar sensación de control sobre sus actos.
  • Fomentamos su autoestima: La autoestima es un pilar importante en la personalidad del niño. El ver el mundo de manera diferente les hace sentirse vulnerables, por eso los padres han de valorar cada razonamiento que el niño haga, hacerle ver que no es malo sentir las cosas de manera diferente a los demás, que aprenda a encajar las críticas y hacerle ver que es fuerte y capaz de hacer las cosas

Los adultos debemos evitar:

  • Corregirles en público. Que no se avergüencen y se sientan valiosos por como son.
  • Sobreprotegerlos: Las experiencias de vida son las que le ayudarán a desarrollar herramientas y estrategias para encarar los problemas. Dejar que se enfrente a ello.
  • Situaciones que excedan sus habilidades: Cada situación debe ser encarada desde una madurez suficiente para ganar competencias.
  • Reprimir la expresión de sus emociones.
  • Fuentes de estrés: No vale la pena someterles a situaciones que minen la estabilidad y les cause inquietud.

Para informarte con mucho más detalle tanto sobre PERSONAS ALTAMENTE SENSIBLES (P.A.S.) como sobre NIÑOS ALTAMENTE SENSIBLES (N.A.S.), te dejo el enlace de estas dos páginas web:

Asociación española de profesionales de la alta sensibilidad.

P.A.S. Personas con Alta Sensibilidad

En ambas se pueden solventar dudas con profesionales sobre el tema. También puedes pinchar sobre la siguiente fotografía:

El don de los niños altamente sensibles (PAS): ¿Cómo educarlos?

Si nos referimos al trato que deben tener en el colegio, no hay que tratarlos de un modo especial, solo hay  que respetar el modo de ser de los N.A.S. Corrientes como la disciplina positiva o el método montessori funcionan muy bien con los niños en general y con los altamente sensibles, en particular.

Pero para los niños altamente sensibles es muy importante el profesorado, sobre todo en edades muy tempranas, aunque esto será de vital importancia durante toda su vida académica. Conectarán con el conocimiento no sólo por su contenido, sino por la emoción que se les genere.

Parte de: https://pasespana.com/, https://www.personasaltamentesensibles.com/, https://terapiayemociones.com/, https://www.guiainfantil.com/

 

Educar en valores: la igualdad de género


igualdad 1Cuántas veces hemos oído o incluso dicho estas frases:

“Se oyen gritos en el parque: un niño y una niña se han caído de una rueda que iba toda velocidad. Felizmente, ninguno ha resultado herido, pero se han hecho daño al caer al suelo. El padre de la niña corre a levantarla, la consuela y saca unos pañuelos de papel para limpiarle las lágrimas. El padre del chico lo coge en sus brazos, le hace una carantoña, lo abraza y le dice: ¡vamos, no llores como una niña, que tú eres un chico!

Carmen quiere hacer boxeo tailandés: su madre le dice que eso es cosa de chicos. Pedro baila claqué, ¡le encanta! sus amigos le dice que una nenaza, que la danza es cosa de chicas. María está en un equipo de fútbol femenino, juega muy bien y mete muchos goles, Sus amigos dice que es un verdadero chicazo. A David le encanta peinar a las muñecas de su hermana: a su padre no le gusta demasiado, y David se ha dado cuenta de que cada vez que lo hace, su padre le propone jugar al scalextric para que deje de jugar a las muñecas… “

(“Los chicos y las chicas” – Brigitte Labbé – Michel Puech)

Como venimos viendo a lo largo del blog, uno de los objetivos de la educación es enseñar a nuestros hijos a comportarse igualdad3según los valores y pautas socioculturales existentes, es la base para inculcar cualquier conducta o hábito. También hemos visto que para ello, el principal papel lo desempeña la familia y se continúa en la escuela. Hoy día resulta difícil mostrar a los más pequeños el gran problema de la desigualdad entre hombres y mujeres y tratar de inculcar valores que trasmitan que todas las personas tienen los mismos derechos, pero para erradicar la violencia de género es imprescindible comenzar por educar a los niños desde pequeños en el respeto hacia los demás.

En la familia es el primer lugar donde se perpetúan los roles que la sociedad ha establecido para hombres y mujeres. Numerosos estudios nos demuestran las diferentes actitudes, comportamientos, actitudes etc. que tienen con sus hijos o hijas según su sexo: a las niñas se les potencia la sensibilidad, el miedo, la obediencia, la dependencia, la afectividad. A los niños la agresividad, la competitividad, la independencia…

Incluso en la escuela algunos educadores y educadoras no se comportan igual con chicos y chicas. Desde la infancia ellos y ellas también han recibido mensajes sexistas en todos los ámbitos de la vida, y por tanto, transmiten inconscientemente lo que han aprendido.Igualdad II

A veces, los juicios de valor y el discurso del profesorado están mediatizados por los estereotipos tradicionales; pueden ser propensos a detectar aquello que están esperando encontrar, por ejemplo pueden tender a creer que las niñas son más constantes y menos intuitivas que los niños, más ordenadas, más trabajadoras, más responsables, más maduras …

¿Cómo podemos empezar?:

  • Desmontando las “etiquetas” destructivas y sexistas como: “Cada día lo haces peor”, “todos son iguales”, “mujer tenía que ser”, “me avergüenzo de ti”, “eres un desastre”, etc. Este leguaje negativo provoca verdaderos estragos en la formación de una persona bloqueando su seguridad, aumentando la culpabilidad y destruyendo su autoestima.
  • Estando atentos a reforzar y alentar todo aquello positivo de nuestros hijos.
  • Nadie puede educar si no se acepta y estima a sí mismo, porque mal puede valorar y aceptar a los demás quien no se quiere y valora a sí mismo.
  • Tratando a cada hijo o hija como persona distinta, diferente, independiente y libre. Hay que aceptar su individualidad, que es sagrada y permitirle ser él o ella mismo/a, dejarle seguir su camino y su vocación.
  • Debemos reflexionar sobre los efectos que producen las respuestas de nuestros hijos en nuestras propias conductas y actitudes negativas como los insultos o las formas violentas, contribuyendo de esa manera a evitar situaciones educativas lamentables y así enmendar nuestras acciones. Hasta los seis o siete años de edad los niños poseen una moral denominada «heterónoma», es decir, que su motivación para hacer las cosas de una manera u otra es responder como papá y mamá desearían: lo que dicen los padres son «verdades absolutas». Conforme se hacen mayores van comprendiendo mejor por qué es importante actuar de cierta forma y no de otras, pero siguen guiándose por lo que ven en casa, especialmente hasta los doce años. De ahí la tremenda importancia de educar a los niños a través del ejemplo para desarrollar una educación cívica, así que como siempre, hay que  predicar con el ejemplo.cartel_juguetes no sexistas copy
  • Los estereotipos donde más se fomentan es en el hogar. ¿Habéis pensado alguna vez cosas como quién guisa en casa?, ¿quién cambia las bombillas?, etc. Debemos tratar de compartir los distintos papeles.
  • La educación es amor, ciencia, arte, respeto, espontaneidad, tolerancia, creatividad, ternura, paciencia, etc…
  • Educar es actuar siempre desde la madurez, desde la coherencia interna, desde la propia verdad y realidad de que somos humanos y estamos en constante aprendizaje – tú aprendes de mí, yo aprendo de ti- ofreciendo lo mejor de nosotros sin prepotencias ni alardeos, desde el respeto y la humildad.
  • Si nos dirigimos a nuestros hijos de manera suave y respetuosa, pidiendo por favor y dando las gracias, que sin gritar,  pegar, ni castigar de forma desproporcionada, si ponemos límites estrictos a las conductas agresivas y valoramos y respetamos sus propuestas y pensamientos, tenemos muchas posibilidades de que nuestros hijos crezcan pacíficos, valorando la paz y ayudando en este difícil camino que es la construcción de la no-violencia.

No debemos:

  1. Aplicar parámetros distintos según el sexo de nuestro hijo o hija.
  2. Dejar perdidos a nuestros hijos sin unas normas precisas y claras para que les guíen y les proporcionen seguridad.
  3. Ejercer la educación por la fuerza y a nuestro antojo de forma autoritaria o caprichosa.

muestraPortadaExisten juegos, libros o documentos audiovisuales que pueden ayudarnos enseñar de forma sencilla y entretenida a los más jóvenes estos valores tan necesarios para conseguir un mundo completamente igualitario.

Ilustra esta entrada el cuento de los Hermanos Grimm “La Casita de Chocolate”, que aparte de servir para ayudarnos a enseñarles a afrontar las dificultades también sirve para la igualdad y la solidaridad.

El libro del que he copiado el párrafo del principio, pertenece a la serie “Piruletas de Filosofía” de Ediciones SM, y está indicado para niños y niñas a partir de 8 años.

También para esta edad pueden leer » Caballero o caballera lo sabrás a la primera» de Enrique Lluch y Girbés en la Colección Tucán y que nos sirve para aprendan sobre la tolerancia, la solidaridad, igualdad de oportunidades entre sexos, familia, respeto a los mayores, tradiciones y culturas.

«Oliver Button es una nena» de Tomie de Paola de Editorial Susaeta, en el que Oliver es un niño entre ocho y diez años al que no le gusta jugar a lo que se supone que tienen que jugar los niños. Prefiere otras actividades que, aunque la mayoría no se consideran exclusivamente femeninas, al no ser “las típicas masculinas” tanto los compañeros del colegio como sus padres le consideran un bicho raro.

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