Claro de luna – Beethoven


Beethoven escribió esta sonata al final de su vida después de haber triunfado. Junto a la sonata nº 8: “Patética”, la nº 29: Hammerklavier y la nº 23: Appassionata, constituye una las cuatro sonatas más importantes de su obra así como una de las más conocidas de la música clásica de todos los tiempos.

Cuenta una leyenda que una noche, Beethoven y un amigo estaban caminando por las calles de Bon, y al pasar por uno de los barrios más pobres, se sorprendieron de oír música, bien interpretada, proveniente de una de las casas. Beethoven, con su usual intrepidez, cruzó la calle, abrió la puerta de un empujón, y entró a la casa sin llamar. La habitación era precaria, y estaba iluminada por una vela.

Un hombre joven se encontraba trabajando sobre un banco de zapatero en un rincón. Una mujer joven prácticamente una niña, estaba sentada a un viejo piano cuadrado. Ambos se sobresaltaron por la intromisión, pero su sorpresa no fue menor que la del músico y su amigo al enterarse de que la joven era ciega. Beethoven, un tanto confundido, se apresuró a disculparse y explicó que había quedado tan impresionado con la calidad de ejecución de la joven, que se había apresurado a averiguar quien tocaba el piano en ese momento. Después preguntó amablemente a la muchacha dónde había aprendido a tocar, a lo cual ella respondió que una vez habían vivido al lado de una mujer que estudiaba música, y pasaba gran parte de su tiempo practicando las obras del gran maestro Beethoven. Ella había aprendido a tocar muchas de sus piezas sólo oyendo practicar a su vecina.

El hermano de la joven los interrumpió en ese momento para saber quienes eran los intrusos, y que seguramente habían notado la pobre interpretación de su hermana:

– ¡Escucha!, dijo Beethoven, mientras caminaba hacia el piano, luego se sentó y tocó los acordes iniciales de su Sonata Claro de Luna. Lágrimas cayeron de los ojos de la muchacha al momento en que reconoció la música, y luego con una voz temblorosa le preguntó si era posible que fuera el gran maestro en persona.

– “Si, y tocaré para ti”, respondió Beethoven. Tras unos momentos, mientras tocaba una de sus composiciones más antiguas, la vela parpadeó, y se apagó. La interrupción pareció romper aquel momento y Beethoven se levantó, fue hacia la ventana y la abrió, inundando la habitación con la luz de la luna. Después de meditar unos momentos, se volvió y dijo:

– “Improvisaré una sonata a la luz de la luna”.

Luego siguió la maravillosa composición que conocemos tan bien. Sin embargo, por el método de escritura de Beethoven y su costumbre de retocar y repasar una y otra vez sus manuscritos, posiblemente la improvisación de aquella noche fuera mucho más aburrida que el trabajo final.

El primer movimiento de la sonata “Claro de Luna” es lento, majestuoso y sombrío, como un hermoso jardín en la oscuridad de la noche, luego aparece silenciosamente escabulléndose bajo la sombra del acompañamiento, una triste e infinitamente amorosa melodía, que impregna todo el movimiento, hasta que se revela su mística belleza y la luna naciente va bañando el oscuro jardín. Tras una pausa sin respiros, comienza el segundo movimiento, y el jardín se llena de repente de espíritus danzantes, etéreos y delicados. Un corte repentino, otro silencio de suspense, y comienza el tercer movimiento: como una ráfaga de viento que azota los árboles y envía a los espíritus a refugiarse a toda prisa, las notas caen arremolinándose como el viento. Las nubes corren deprisa por el cielo, pero incluso ahora y entonces por entre los claros, se ve la luna cabalgando majestuosamente, inundando el jardín con dulces y serenas melodías de luz.

La leyenda del clavel chino


Ocurrió en un vasto jardín donde entre las malas hierbas, las más hermosas flores jardinexhibían sus más radiantes y bellas formas. Sólo contemplar el espectáculo los sentidos quedaban plenos.

Algunas, al mirarlas, recibías la sutil melodía de Claro de Luna de Claude Debussy, otras te proporcionaban a la vista el sabor de las más exquisitas frutas tropicales y también las había que sin un solo roce eran el tacto del plumón de un ave recién nacida.

Entre tantas maravillas destacaba una dulce rosa roja y un elegante clavel amarillo. Ambas sobresalían no por el arrullo de sus voces, ni por el sabor dulce que pudieran emanar, ni por la suavidad de seda que transparentaban. Simplemente eran tal y como siempre las hemos identificado en cualquier jardín, sencillas y con un pétalo más o menos, igualmente bellas.rosa roja

En su semejanza fueron atraídas y cada anochecer cuando la luna jugaba haciendo sombras con los rítmicos recortes de los pétalos del clavel, la rosa intentaba respirar profundamente para acaparar la felicidad que el clavel lograba en esos instantes pero su distancia siempre la hacía llorar. De las lágrimas que año tras año resbalaban por su tallo, fue creciendo sobre un terreno húmedo y algunas lágrimas llegaban a solidificarse produciendo espinas en el tallo de la misma (por eso las rosas ahora tienen espinas).

clavel chinoNunca una lágrima queda insustancialmente derramada y estas hicieron crecer día a día el tallo de la melancólica rosa, hasta que sin haberlo esperado y tras una larga ausencia llegó a postrarse al lado del clavel. Este que siempre había sido su confidente añorado y feliz de abrazar su encanto, quedó preso y arraigado a la rosa, llegando ambas flores a fundir sus tallos y sus pétalos hasta consumirse.

Sólo quedó la esencia de ambas y de ello nació un clavel chino.

Se cuenta que cada noche de luna llena, cuando la misma juega con el clavel chino, en la sombra del mismo se contempla a la rosa y el clavel en su eterno abrazo.

De: Juan Bautista Velasco Pérez

Gabriel Fauré


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Gabriel Urbain Fauré nació en Pamiers (Francia) el 12 de mayo de 1845 y murió en París el 4 de noviembre de 1924. Fue un gran compositor, pedagogo y pianista. Por la elegancia de su escritura, la perfección de la forma, la constante búsqueda de la belleza y su intenso melodismo, es uno de los músicos franceses por antonomasia y el más importante de su época. Es también una de las figuras clave de la evolución de la música francesa desde el Romanticismo hasta la modernidad del siglo XX, representada por Claude Debussy y por Maurice Ravel (que fue su alumno).

Nacido en una familia culta pero sin particular afición musical, fue el sexto hijo de Toussaint-Honoré Fauré  y Marie-Antoinette-Hélène Lalène-Laprade. Fue enviado a vivir con una nodriza hasta que alcanzó la edad de cuatro años. Fauré demostró su talento para la composición cuando apenas era un niño. Una anciana ciega, que escuchaba y daba consejos al muchacho, le habló al padre de Fauré del talento musical de su hijo.fauré

Fue enviado a un colegio de música en París, donde se le formó para ser organista de iglesia y director de coro. Fue discípulo de Camile Saint- Saëns que se convertiría en su amigo.

 Durante los primeros años, Fauré se ganaba la vida de forma modesta como organista y maestro, lo que le dejaba poco tiempo para componer.

En 1883, se casó con Marie Fremiet, la hija del notable escultor Emmanuel Frémiet. Aunque el matrimonio era afectivo, Marie se enfadaba por las constantes ausencias de Fauré, (su horror a quedarse en casa y sus amoríos), mientras ella permanecía en casa. Tuvieron dos hijos: Emmanuel Fauré-Fremiet y Philippe.

Entre las influencias de Fauré, particularmente en su trabajo inicial, están Mozart, Chopín y Schumann.

Fue organista de la iglesia de la Madelaine. También dio clases en el Conservatorio de París, que más tarde dirigió.

Como compositor, destacó sobre todo en la creación de música de cámara y para piano, y de melodías para voz y piano.

En 1886 compuso su Requiem que se interpretó por primera vez en 1888. Se la ha descrito como «una canción de cuna enfocada en la muerte» debido a su tono apacible. No lo escribió para nadie en particular pero fue una expresión de su tragedia personal tras la muerte de sus padres.

Ha sido considerado como una de las piezas más hermosas, y es interpretada habitualmente por coro y orquesta. Fue interpretado en su funeral.

Fauré escribió sobre su Requiem:

 «Se ha dicho que mi réquiem no expresa el miedo a la muerte y ha habido quien lo ha llamado un arrullo de la muerte. Pues bien, es que así es como veo yo la muerte: como una feliz liberación, una aspiración a un felicidad superior, antes que una penosa experiencia. La música de Gounod ha sido criticada por sus sobre inclinación hacia la ternura humana. Pero su naturaleza le predispone a sentirlo de esa manera: la emoción religiosa toma esta forma dentro de sí. ¿No es necesario aceptar la naturaleza del artista? En cuanto a mi Réquiem, quizás también he querido yo escapar del pensamiento más habitual, ¡después de tantos años acompañando al órgano servicios fúnebres! Me lo sé todo de memoria. Yo quise escribir algo diferente.»

Este fragmento, «In Paradisum«, es la última parte del Requiem:

En 1920, a la edad de 75 años, Fauré se retiró del Conservatorio debido a su creciente sordera y a su debilidad física.Ese mismo año, obtuvo la Gran Cruz de la Legión de Honor, un reconocimiento rara vez concedido a un músico. En 1922, se le rindió públicamente un homenaje nacional.

 Su legado ha sido descrito como el enlace entre el final del Romanticismo y el modernismo del segundo cuarto del siglo XX.

Su trabajo incluye las óperas Prometeo, Penélope y Masques et bergamasquesla suite orquestal Pelléas y Mélisande, Claro de Luna, dos cuartetos para piano, numerosos nocturnos y barcarolas, muchas bonitas canciones y su famoso Requiem.

Parte de: La wikipedia

Ludwig van Beethoven


Ludwig van Beethoven nació en Bonn el día 16 de diciembre de 1770 y murió en Viena el 26 de marzo de 1827. Fue un compositor, director de orquesta y pianista alemán. La partícula van de su nombre no procede de orígenes nobles.

La familia Beethoven vivía bajo condiciones modestas. Su abuelo paterno, llamado también Ludwig, era descendiente de una familia de campesinos y granjeros.

En marzo de 1733, su abuelo emigró a Bonn, en donde trabajó como director y maestro de capilla de la orquesta del príncipe elector de Colonia. Su hijo y padre de Beethoven, Johann van Beethoven era músico y tenor de la corte electoral. Se casó con Maria Magdalena Keverich una joven viuda e hija de un cocinero de Tréveris. Dos años después, el matrimonio, en 1769, tuvo su primer hijo, bautizado como Ludwig Maria van Beethoven. Sin embargo, apenas seis días después de su bautizo, el niño falleció. El 17 de diciembre de 1770, fue bautizado su segundo hijo, Ludwig van Beethoven, en la iglesia de San Remigio de Bonn, con el nombre de «Ludovicus van Beethoven» según se describe en el acta de bautismo. Ludwig tuvo cinco hermanos pero sólo sobrevivieron dos: Kaspar Anton Karl y Nikolaus Johann.

El padre de Beethoven estaba muy impresionado por el hecho de que Wolfgang Amadeus Mozart diese conciertos a los siete años y quería que su hijo siguiera sus pasos. Con la intención de hacer de Ludwig un nuevo niño prodigio, comenzó a enseñarle piano, órgano y clarinete a temprana edad. Sin embargo, el estudio musical coartó el desarrollo afectivo del joven, que apenas se relacionaba con otros niños. En mitad de la noche, Ludwig era sacado de la cama para que tocara el piano a los conocidos de Johann, a quienes quería impresionar; esto causaba que estuviera cansado en la escuela. Ya era usual que dejara de asistir a clases y se quedara en casa para practicar música.

Cuando tenía siete años, Beethoven realizó su primera actuación en público en Colonia. Su padre afirmó que la edad de Ludwig era de seis años, para destacar, de esta manera, la precocidad de su hijo.

Cuando contaba con once años de edad, Beethoven publicó su primera composición titulada Nueve variaciones sobre una Marcha de Ernst Christoph Dressler.

Al año siguiente, Ludwig es contratado como músico en la corte del príncipe elector de Colonia Maximiliano Francisco, por recomendación de Neefe, su profesor.

Con 17 años, a la muerte de su madre tuvo que responsabilizarse de sus dos hermanos y se vio obligado a mantenerlos, tocando el violín en una orquesta y dando clases de piano durante cinco años.

A la muerte de su padre, el príncipe elector de Bonn, su mecenas, le financió un viaje a Viena, ciudad en la que permaneció el resto de su vida componiendo, tratando de alcanzar un reconocimiento social a su persona por medio del arte y sufriendo un mal particularmente terrible para él: la sordera.

Durante este período tuvo varios duelos musicales con otros pianistas.

Con veinticuatro años publicó su primera obra importante: tres tríos para piano, violín y violonchelo y el año siguiente, en 1795, realizó su primer concierto público en Viena como compositor profesional, en el que interpretó sus propias obras.

La corte, la nobleza y la Iglesia vienesas acogieron la música de Beethoven y se convirtieron en mecenas y protectoras del joven músico.

En 1800 presentó su Primera Sinfonía. En este vídeo podemos oir el Adagio Molto-Allegro con Brio:

Su música inicial, fresca y ligera, cambió para convertirse en épica y turbulenta, acorde con los tiempos revolucionarios que vivía Europa. Eran años en que las potencias monárquicas europeas se habían aliado para derrotar a la Francia revolucionaria. De esta época son la Sonata para piano nº 8, llamada Patética, y la Sonata para piano n.º 14, llamada Claro de luna. Su Tercera Sinfonía, llamada la «Eróica», estaba escrita en un principio en «memoria de un gran hombre», Napoleón, que era visto en ese momento como un liberador de su pueblo. Cuando se declaró a sí mismo Emperador, Beethoven se enfureció y borró violentamente el nombre de Napoleón de la primera página de la partitura. La «Eroica» se estrenó finalmente el 7 de abril de 1805.

En los años siguientes, Beethoven incrementó su actividad creadora y compuso muchas obras, entre ellas la Quinta Sinfonía, la Sinfonía Pastoral, la Obertura Coriolano y la bagatela para piano Para Elisa.

En 1812, Beethoven se traslada al balneario de Teplice y durante su estancia escribió la carta Amada inmortal, que provocó multitud de especulaciones sobre su destinataria aunque nunca se ha podido averiguar con exactitud.

Beethoven había entablado contacto con el inventor Johann Mäzel, que le construyó varios instrumentos para ayudarlo con sus dificultades auditivas, como cornetas acústicas o un sistema para escuchar el piano.

El invento de Mäzel que más impresionó al compositor fue el metrónomo, y escribió cartas de recomendación a editores y comenzó a realizar anotaciones en las partituras con los tiempos del metrónomo para que sus obras se interpretaran como él las había concebido.

En 1814, acabó las Séptima y Octava Sinfonías y reformó la ópera Fidelio, que fue un gran éxito, tanto de afluencia de público como económico, al igual que el resto de conciertos que realizó en esa época.

En 1823 termina su Novena Sinfonía y se estrenó el 7 de mayo de 1824. A partir de esta fecha, su salud decayó durante su estancia en la casa de su hermano. Es esta época cuando comienza la composición de su Décima Sinfonía (que nunca terminó).

Su hermano Nikolaus Johann, su cuñada y su admirador incondicional Anselm Hüttenbrenner le acompañaron al final de su vida,  a los 56 años.

El 29 de marzo, tuvo lugar su funeral, en él se interpretó el Réquiem en re menor de Wolfgang Amadeus Mozart.

 Beethoven es reconocido como uno de los más grandes compositores de la historia, compuso obras en una amplia variedad de géneros y para una amplia gama de combinaciones de instrumentos musicales.

Sus obras para orquesta sinfónica incluyen nueve sinfonías (la Novena Sinfonía incluye un coro) y alrededor de una docena de piezas de música «ocasional». Compuso nueve conciertos para uno o más instrumentos solistas y orquesta, así como cuatro obras cortas que incluyen a solistas acompañados de orquesta. Fidelio es la única ópera que escribió y entre sus obras vocales con acompañamiento orquestal se incluyen dos misas y una serie de obras cortas.

Compuso un amplio repertorio de obras para piano, como treinta y dos sonatas para piano y numerosas obras cortas, incluidos los arreglos (para piano solo o dúo de piano), de algunas de sus otras obras. Las obras en las que usa el piano como instrumento de acompañamiento incluyen diez sonatas para violín, cinco sonatas para violonchelo y una sonata para corno francés, así como numerosos lieder (poemas musicalizados para voz y piano).

La cantidad de música de cámara que produjo Beethoven fue notable. Además de los dieciséis cuartetos de cuerda, escribió cinco obras para quinteto de cuerda, siete para trío con piano, cinco para trío de cuerda y más de una docena de obras para gran variedad de combinaciones de instrumentos de viento.

De: La Wikipedia

Claro de Luna – Claude Debussy


Se cree que Claude Debussy empezó a componer su Claro de Luna en 1890, mientras todavía estaba estudiando música, pero no se publicó hasta 1905, año en el que el autor decidió incluirla en la Suite Bermasque.

 Indiscutiblemente Claro de Luna es su pieza más famosa, pertenece al 3º movimiento de dicha Suite (su obra más importante) que toma su nombre de las máscaras de la Comedia del arte ( Commedia dell’Arte) de Bérgamo. Estas máscaras se remontan a la segunda mitad del siglo XVI.

 La Commedia dell’Arte era una forma de teatro de improvisación, se inició en el siglo XVI y fue popular hasta el XVIII. Consistía en crear un escenario al aire libre para ofrecer diversión con una mezcla de malabarismos, acrobacias y humor sobre una base de personajes con una historia áspera.

 En el año 1869 el poeta Paul Verlaine publica una colección de poemas llamado Fetes galantes («Fiestas galantes»), entre los cuales se encuentra uno llamado “Claro de Luna” que sirve de inspiración a nuestro autor para componer su pieza.

 La Suite Bermasque se divide en cuatro piezas: un Preludio, un Minueto, el Claro de Luna y un Pasapiés. Pero fue tal la popularidad de la tercera que le dio fama toda la obra.

 Os cuelgo un vídeo, fragmento de la película “Fantasía” de Disney, en el que podéis oir esta pieza. Estoy segura de que os gustará:

Leyendas y mitos


Pienso que debo comenzar por definir los términos que encabezan el título de esta página:

Leyenda, del latín «legenda», según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, tiene varias acepciones, la que nos ocupa se refiere a :

«Relación de sucesos que tienen más de tradicionales o maravillosos que de históricos o verdaderos».

Mito, igualmente según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, viene de la palabra griega «mitos» (μῦθος) se puede definir como:

Narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico y protagonizada por personajes de carácter divino o heroico. Con frecuencia interpreta el origen del mundo o grandes acontecimientos de la humanidad.

Historia ficticia o personaje literario o artístico que condensa alguna realidad humana de significación universal.

Una vez que tenemos claros ambos conceptos, iré incluyendo en este apartado relatos que espero serán del interés de todos:

  1. Adán y Eva
  2. Apolo y Dafne
  3. Bóreas y Helios
  4. Caín y Abel
  5. Cupido y Psique
  6. David y Goliat
  7. Día de la madre
  8. Don Juan Tenorio
  9. Eco y Narciso
  10. Edipo rey
  11. El árbol de Navidad
  12. El arca de Noé
  13. El carnaval
  14. El castaño mágico
  15. El corazón de Copil
  16. El diablo de Puente de Piedra
  17. El hilo rojo del destino
  18. El Portal de Belén
  19. El vuelo de Ícaro
  20. Electra
  21. Eris y la manzana de la discordia
  22. Gluskap y el niño
  23. Hachiko
  24. Hércules
  25. Historia de los helados
  26. Historia del circo
  27. La caja de Pandora
  28. La canción del armadillo.
  29. La dama vestida de blanco.
  30. La esposa rana
  31. La extraña historia de Midas
  32. La grulla agradecida
  33. La historia del futbol
  34. La leyenda de la Flor de Páscua
  35. La leyenda de la Flor del Ceibo
  36. La leyenda de la jirafa
  37. La leyenda de Kanshout y el otoño
  38. La leyenda de la madre de Abe no Seimei.
  39. La leyenda de la sonata Claro de Luna
  40. La leyenda de las calabazas talladas
  41. La leyenda de Leprechaun
  42. La leyenda de los Reyes Magos
  43. La leyenda de San Nicolás
  44. La leyenda de Tanabata
  45. La leyenda de Yeh-Shen
  46. La leyenda de Yi y los diez soles
  47. La leyenda de la mara y el invierno.
  48. La leyenda de la Torre de Babel
  49. La leyenda de la Virgen del Pilar
  50. La leyenda de la Virgen del Rocío
  51. La leyenda de las arañas de Navidad
  52. La leyenda de Nomeolvides
  53. La leyenda de San Antón
  54. La leyenda de San Jorge y el dragón.
  55. La leyenda del acebo
  56. La leyenda del ajedrez
  57. La leyenda del anillo de Claddagh
  58. La leyenda del arpa misteriosa
  59. La leyenda del arroz
  60. La leyenda del Ave del Paraiso
  61. La leyenda del azahar
  62. La leyenda del ángel llamado:  Mamá
  63. La leyenda del bandido de Zamarrilla
  64. La leyenda del Caballo de Troya
  65. La leyenda del cacao
  66. La leyenda del café
  67. La leyenda del Chajá
  68. La leyenda del Charro negro
  69. La leyenda del clavel chino
  70. La leyenda del diablo de Timanfaya
  71. La leyenda del gato
  72. La leyenda del girasol
  73. La leyenda del jazmín
  74. La leyenda del maíz
  75. La leyenda del murciélago
  76. La leyenda del parchís
  77. La leyenda del rey Salomón
  78. La leyenda del Sol y la Luna
  79. La leyenda del soldado encantado
  80. La Navidad
  81. La Princesa de la Luz Brillante
  82. La tijereta
  83. Lágrimas de estrellas
  84. Las Fallas de Valencia
  85. Las moscas de San Narciso
  86. Las musas griegas
  87. Lisístrata
  88. Los Santos Inocentes
  89. Medusa y Perseo
  90. Mensaje de Papá Noel a los niños
  91. Moisés
  92. Neptuno y Poseidón
  93. Orfeo y Eurídice
  94. Otra leyenda del arroz
  95. Pegaso
  96. Prometeo y la leyenda del fuego olímpico
  97. Rhea Silvia
  98. Romeo y Julieta
  99. Rómulo y Remo
  100. Samaín
  101. San Fermín
  102. San José
  103. San Silvestre
  104. San Valentín
  105. Sansón y Dalila
  106. Santa Cecilia
  107. Teseo y el Minotauro
  108. Tradiciones navideñas en el mundo
  109. Umiko, la hija del mar

 

El abuelo y el nieto – Hnos. Grimm (para el respeto)


abueloHabía una vez un pobre muy viejo que no veía apenas, tenía el oído muy torpe y le temblaban las rodillas. Cuando estaba a la mesa, apenas podía sostener su cuchara, dejaba caer la copa en el mantel, y aun algunas veces escapar la baba. La mujer de su hijo y su mismo hijo estaban muy disgustados con él, hasta que,  por último, lo dejaron en el rincón de un cuarto, donde le llevaban su escasa comida en un plato viejo de barro. El anciano lloraba con frecuencia y miraba con tristeza hacia la mesa. Un día se cayó al suelo, y se le rompió la escudilla que apenas podía sostener en sus temblorosas manos. Su nuera lo llenó de improperios a los que no se atrevió a responder, y bajó la cabeza suspirando. Le compraron por un cuarto una tarterilla de madera, en la que se le dio de comer de allí en adelante.

Algunos días después, su hijo y su nuera vieron a su niño, que tenía pocos años, muy ocupado en reunir algunos pedazos de madera que había en el suelo.

-¿Qué haces? -preguntó su padre.

– Una tartera -contestó, para dar de comer a papá y a mamá cuando sean viejos.

El marido y la mujer se miraron por un momento sin decirse una palabra. Después se echaron a llorar, volvieron a poner al abuelo a la mesa; y comió siempre con ellos, siendo tratado con la mayor amabilidad.