El origen de la felicidad (para la caridad y la bondad)


Había una vez un niño que era muy feliz, , aunque no tenía muchos juguetes ni dinero. Él decía que lo que le hacía feliz era hacer cosas por los demás, y que eso doctor amigole daba una sensación genial en su interior. Pero realmente nadie le creía, y pensaban que no andaba muy bien de la cabeza. Dedicaba todo el día a ayudar a los  demás, a dar limosna y ayuda a los más pobres, a cuidar de los animales, y raras veces hacía nada para sí mismo.

Un día conoció a un famoso médico al que extrañó tanto su caso, que decidió investigarlo, y con un complejo sistema de cámaras y tubos, pudo grabar lo que ocurría en su interior. Lo que descubrieron fue sorprendente: cada vez que hacía algo bueno, un millar de angelitos diminutos aparecían para hacerle cosquillas justo en el corazón.

Aquello explicó la felicidad del niño, pero el médico siguió estudiando hasta descubrir que todos tenemos ese millar de angelitos en nuestro interior. La pena es que como hacemos tan pocas cosas buenas, andan todos aburridos haciendo el vago.

Y así se descubrió en qué consiste la felicidad, y gracias a ese niño todos sabemos qué hay que hacer para llegar a sentir cosquillitas.

 

De: Pedro Pablo Sacristán.

angelitos

¿Qué deben saber los niños sobre el dinero?


«Cómprame…”, “quiero…”, “me pido”…. los niños y adolescentes se han convertido en los grandes consumidores.

Las bases de los valores de los niños se funden en la casa, por lo tanto los valores sobre el dinero, como otros valores de nuestros hijos, se aprenden mejor del núcleo familiar y desde pequeños.

Si un chico no sabe cuanto cuesta ganarse un euro es más probable que lo gaste sin miramientos. No esperemos a que aprendan sobre dinero en la escuela: no es una materia obligatoria del currículo, en cambio sí es la materia obligatoria de nuestra formación como padres.

No debe menospreciarse su capacidad de entendimiento y de adaptación.

La mayoría de niños de hoy en día no dan valor al dinero, han crecido en una sociedad consumista y están acostumbrados a tener de todo y además a tenerlo ya.adolescentes

Muchos padres intentan suplir con regalos la falta de tiempo para estar con ellos y la austeridad de otras generaciones ha dado paso a la idea generalizada de que a los menores no les debe faltar de nada. Ellos piden y los padres les dan. A veces por comodidad o por evitar comparaciones con sus amigos o simplemente porque quieren que sus hijos tengan todo lo que ellos no pudieron tener. Pero, aunque con la mejor de las intenciones, lo que consiguen es que el niño acabe por no dar importancia al dinero, ni al esfuerzo necesario para obtenerlo.

Los regalos desproporcionados y caprichos son habituales para muchos niños y no sólo los de familias adineradas. Pero para darles una buena educación en el tema del dinero es importante que, sea cual sea el nivel económico de los padres, se les enseñe desde pequeños que no se puede tener todo y menos aún tenerlo nada más pedirlo. Deben aprender a que ser felices no está ligado a la idea de “tener” sino a la de “ser” y formarles en valores como el esfuerzo y la generosidad. Para ello, hay que instarles a compartir su dinero con hermanos o amigos, enseñarles a ser agradecidos por lo que tienen en lugar de quejarse por lo que no tienen, y que aprendan que hay muchos niños que no tienen todo lo que ellos disfrutan.

Además, es bueno darles una paga para que se responsabilicen de su propio dinero. Así podrán comprobar que necesitan muchas semanas para reunir la cantidad necesaria para comprar algo e, incluso, se puede aprovechar estas circunstancias para enseñarles el valor del trabajo instándoles a realizar pequeñas tareas remuneradas para aumentar sus ahorros. A veces, no hay que evitar que el niño se gaste todo su dinero en una compra sin sentido. Ellos también aprenden de sus propios errores.

Cosas que debemos enseñarles a nuestros hijos sobre el dinero:

1. El valor del dinerolimpiarcoche

“El dinero se gana, no nos lo regalan”. Es la realidad en un 99,98% de todos los casos (sí, en algunos pocos casos sí lo regalan, como en un concurso o una herencia, pero son tan pocos…) y por tanto puede ser la lección que más agradezcan cuando entren al mercado laboral. 

Los chicos deben tener deberes en la casa desde pequeñitos. A los tres años pueden entender que deben recoger sus juguetes al terminar de jugar y por eso recibirá una recompensa, que a su edad puede ser una golosina. Los mayorcitos deben poder ayudar en cosas como sacar la basura, poner la mesa, pasear al perro, etc.., y a cambio recibir una paga. Los más mayores pueden ganarse el derecho de hacer trabajitos en el vecindario, cuidar niños, etc.., a cambio de un dinero propio. Una pequeña porción de este debería ser para compartir con la familia, preferiblemente en un proyecto conjunto (comprar un nuevo microondas, por ejemplo) o para ayudar en un gasto común (ejemplo, la cuenta del teléfono).

2. El dinero disponible es limitado

dineroEs importante que desde niños les enseñemos que el acceso al dinero está limitado a la capacidad de producción del mismo. Hay que inculcarles que en cada momento particular de la vida familiar van a existir limitaciones reales que determinarán la cantidad de dinero con la que se cuenta en ese momento y hay que saber vivir con esas limitaciones. Hay que hacerles ver el valor de vivir dentro de sus limitaciones y desde muy jóvenes mostrarles las ventajas de cómo hacer un presupuesto.

3. El conocimiento es dinero

Hay habilidades que se aprenden de padres a hijos, pasatiempos que se convierten en carreras, talentos que producen mucho dinero … Por eso es importante compartir algunas actividades en familia que les enseña con la práctica como usar el dinero.

1238750986_extras_albumes_0 4. Saber cómo gastar es tan importante como saber cómo ahorrar

Algunos trucos básicos para gastar inteligentemente los conocemos pero como adultos no los aplicamos. Practiquemos con nuestros hijos lo que les recomendamos. Enseñémosles a:

  • no comprar por impulso
  • planificar sus metas ya sean a corto o largo plazo: Hacer un plan familiar para comprar algo como un nuevo televisor, unas vacaciones, una bicicleta, puede ser muy emocionante con la participación de todos.
  • que le sigan el rastro al dinero que gastan y puedan evaluar si vale o no gastar el dinero como sea que lo hacen.

    5. El valor de compartir

    Es importante que nuestros hijos aprendan que el dinero también debe servir para ayudar a los menos afortunados. Algunos expertos apoyan, mientras que otros opinan en contra, de que les obliguemos a contribuir una cantidad específica de su paga para caridad. segunda_mano

    Otro modo de estimular su compasión por el prójimo es incitarlos a ofrecerse como voluntarios para alguna causa justa de modo que no menosprecien el valor del tiempo y esfuerzo dedicado por ellos o por otros a estas actividades. También podemos motivarles a hacer donaciones a un evento periódico con el que ellos deberán colaborar. Por ejemplo, que colaboren con la compra de un juguete para donar a otros niños menos afortunados, etc.

    6. Enseñémosles a usar sus habilidades de negociar a su favor

    Los chicos son negociadores natos, siempre quieren ver más televisión, siempre quieren dormir cinco minutos más, siempre tienen un argumento para sacarle más provecho a cualquier situación. Así que se trata sólo hacerles ver que esa habilidad pueden usarla para negociar en otros casos que tengan que ver con su dinero, por ejemplo, negociar un mejor precio cuando tengan que adquirir un auto, etc. Una forma de exponerlos es llevarlos con nosotros cuando estemos negociando algo y que vean de primera mano que sucede; luego, en la casa invitarlos a dar sus opiniones de cómo lo hubieran manejado ellos.

    7. En la unidad está la fuerza

    A veces individualmente las metas son muy difíciles de alcanzar ya sea porque nuestros recursos son pocos o porque el tiempo de lograrlos es muy largo, pero como grupo familiar las metas son más llevaderas, el peso de un gasto inesperado puede ser mucho menor si todos en la familia ayudan o ahorrar entre todos para irse de vacaciones puede ser una forma mas de involucrar a todo el núcleo familiar en el proceso de planificación.4331494

    Algunos consejos

  • Paga. Es aconsejable empezar a darles una paga a partir de los diez años aproximadamente, para que la gasten en lo que quieran y aprendan a administrarla. A esa edad ya entienden el valor de monedas y billetes. No hay que olvidar que paga tiene un objetivo educativo no consumista.

    Responsabilidad. Cuando quieran una ropa de marca o algún otro capricho deben colaborar a comprarla poniendo parte de su dinero.

    Trabajo. Para enseñar el valor del dinero se les puede incentivar a hacer pequeñas tareas remuneradas

    Despilfarro. Hay que enseñarles a hacer un presupuesto para que administren su dinero y no darles más dinero si se lo gastan antes de tiempo.