Educar en valores: la resiliencia


Empezaré por aclarar el término resiliencia que últimamente oímos tanto:

La resiliencia es la capacidad de sobreponerse a los contratiempos. Es elresiliencia1 convencimiento que tiene un individuo de superar los obstáculos de con éxito sin pensar en la derrota a pesar de que los resultados estén en contra, al final surge un comportamiento ejemplar a destacar en situaciones de incertidumbre con resultados altamente positivos.

A veces la vida nos plantea situaciones que superan nuestras capacidades: una enfermedad,  la muerte de un ser querido, un sueño sin conseguir, problemas económicos… Existen diferentes circunstancias que nos pueden llevar al límite y hacer que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la voluntad necesarias para continuar adelante. En este punto tenemos dos opciones:

  • dejarnos vencer y sentir que hemos fracasado.
  • sobreponernos y salir fortalecidos, apostar por la resiliencia.

Evidentemete debemos empezar por desarrollarla en nosotros mismos y por supuesto es muy importante que enseñemos a nuestros hijos  a desarrollarla con nuestro ejemplo, a través de conductas, del control de pensamientos y de actitudes que ellos pueden aprender con el ejemplo y orientación.  resiliencia

Los padres debemos no sobreprotegerles y sobre todo creer en ellos. No se trata de evitar que se caigan, sino de enseñarles a levantarse, y para ello tenemos que confiar en que ellos pueden. Por supuesto, tampoco se trata de exponerles a peligros o ambientes agresivos “para que se hagan más fuertes”. Tenemos que tener en cuenta que si somos nosotros quienes estamos siempre gestionando sus problemas, y protegiéndolos de los riesgos, evitaremos que ellos mismos sean responsables de su propia vida. Desarrollarán una actitud pasiva donde no aprender de sus errores, donde no hacer una valoración propia de sus experiencias para afrontar la vida con mayor seguridad y competencia.

¿Cómo podemos hacer que nuestros hijos desarrollen la resiliencia?

He aquí algunas pautas:

Alimentar una autoestima positiva – Deben aprender a confiar en sí mismos para resolver los problemas y tomar las decisiones adecuadas, a tomar la vida con humor y la capacidad de reírse de sí mismos. Indícales cuales son sus puntos fuertes y todo aquello que hacen bien. Cuando cometan errores, ayúdales a encontrar estrategias de mejora, no te limites a indicarles solo el lado negativo, ni tampoco a compararles con otras personas que lo hacen mejor que ellos. Ofréceles oportunidades en las que puedan tomar decisiones, por pequeñas que sean.Si conseguimos que tengan la sensación de que sirven para algo, automáticamente estaremos ante niños con una elevada autoestima.

Estimular su autoconocimiento – Indispensable. consiste en la capacidad del niño de verse a sí mismos como personas capaces de manejar y controlar situaciones. De ser responsables.

Animar a los niños a fijarse metas – Fechas importantes como el inicio del año o un cumpleaños, son ideales para enseñar a los niños a establecer algunas metas en su vida. Marcarse objetivos que pueden alcanzar e intentar disfrutar de los retos.resiliencia (1)

Aceptar que el cambio es parte de la vida – Los cambios pueden ser terribles para los niños y adolescentes. Tenemos que ayudarles a ver que el cambio forma parte de la vida y que se puede reemplazar con nuevas metas  aquéllas que puedan haberse convertido en inalcanzables.

Hacer y tener amigosEs muy importante animar a  nuestros hijos a hacer y tener amigos. Las relaciones personales fortalecen la resiliencia de los niños y les brinda con apoyo social. Necesitan desarrollar sus vínculos afectivos con la gente que le rodea.

Enseñarles a hacer preguntas – Las preguntas invitan a la reflexión. Si les enseñamos a formular preguntas abiertas, se convertirán en niños reflexivos y capaces de verbalizar sus preocupaciones y adversidades.

Enseñarles a afrontar y resolver problemasDeben afrontar sus propios problemas con decisión, sin rendirse y responsabilizándose tanto de sus actos como de sus consecuencias o errores. Podemos darles estrategias, ánimos y un apoyo continuo para demostrarles que ellos, van a ser capaces de superar cualquier dificultad.

Pincha sobre la imágen y verás 10 peliculas recomendadas para ver en familia y trabajar la resiliencia con tus hijos:

popcorncinema

Hay muchos cuentos y fábulas en este blog que servirían para enseñar resiliencia, entre ellos se podrían recomendar:

La casita de chocolate, Buscando estrellas, La muñequita y el escarabajo, Bailando bajo la lluvia, La sopera y el cazo

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La leyenda de las cebollas (para la autoestima)


Había una vez un huerto lleno de hortalizas, árboles frutales y toda clase de plantas.

plantacion-cebollasDaba gusto sentarse a la sombra de un árbol en el huerto a contemplar todo aquel verdor y a escuchar el canto de los pájaros. Pero un buen día empezaron a crecer unas cebollas especiales. Cada una tenía un color diferente: rojo, amarillo, naranja, morado. Descubrieron que cada cebolla tenía en el mismo corazón (porque también las cebollas tienen su propio corazón), una piedra preciosa. Esta tenía un topacio, la otra un aguamarina, aquella un lapislázuli, la de más allá una esmeralda.

¡Era una verdadera maravilla!

Pero se empezó a decir que aquello era peligroso:

– ¡Las cebollas deben ser blancas como siempre habría sido!

Total, que las cebollas de colores tuvieron que empezar a esconder su piedra preciosa. Se pusieron capas y más capas, cada vez más oscuras y feas, para disimular cómo eran por dentro. Y así se convirtieron en unas cebollas de lo más vulgar.capas cebolla

Pasó entonces por allí un sabio, que gustaba sentarse a la sombra del huerto y sabía tanto que podía comunicarse con las cebollas. Empezó a preguntarlas una por una:

– ¿Por qué no te muestras como eres por dentro?

Y ellas le iban respondiendo:

  • Nos obligaron a ser así.
  • Nos fuimos poniendo capas porque los demás nos criticaron mucho por nuestros colores.

Algunas cebollas tenían hasta diez capas, y ya ni se acordaban de porqué se pusieron las primeras.

El sabio se echó a llorar al escuchar las tristes historias de las cebollas. Y desde entonces todo el mundo sigue llorando cuando una cebolla nos abre su corazón.

Moraleja:

Cada ser es único y especial. Somos perfectos tal como somos.

cebolla llora

Niños sobreprotegidos


Considero este un tema fundamental para el desarrollo correcto de nuestros hijos.sobreprotegido 1

Para empezar y en líneas generales, pongámonos en situación: durante el primer año de vida, las reacciones emocionales del niño están ligadas a la presencia de la madre.

Entre el primer y tercer año se adquieren el lenguaje y la marcha, que lo llevan a explorar el mundo, se hacen adquisiciones psicomotoras y se estructuran lazos afectivos. El niño tiende a independizarse. También en este período ocurre el aprendizaje del control esfinteriano. La conducta del niño dependerá en gran parte de la actitud de los adultos. El Yo va configurándose dentro de un mundo del cual el niño forma parte.

niño sobreprotegido 1

Entre los 3 y 6 años, período pre-escolar, la relación se establece entre varias personas: madre-padre-hermanos-otros. El niño va accediendo a su propia identidad, toma conciencia de las diferencias sexuales anatómicas y se inicia la sociabilidad.

Alrededor de los 7 años se logra la lateralización definitiva de ojo, mano y pie dominantes. El niño puede ser diestro, zurdo o ambidiestro, con lateralización total o cruzada. La relación con otros niños, inicialmente de rivalidad, se dirige progresivamente hacia el compañerismo y la participación.

Entre los 6 a 11 años, el niño se orienta hacia el mundo que lo rodea (extrafamiliar), se acelera el desarrollo de la socialización y la disciplina. Es la etapa escolar que favorece la influencia cultural, facilitada por la acción pedagógica y los contactos sociales. El pensamiento va tornándose más lógico y racional.sobre

De los 11 a los 13 años, período puberal, con cambios psicofísicos notables, el carácter va estructurándose, adaptándose el comportamiento a la realidad. Empieza el control del mundo interior.

Hacia el 14º año comienza la adolescencia. Los desarrollos físico, psicomotor, intelectual y afectivo, cursan paralelamente. Las observaciones de la evolución somática y psicomotora son tan importantes que, particularmente al principio de la vida, pueden tener valor pronóstico y diagnóstico.

La adolescencia, es la etapa final de la edad evolutiva, considerando como tal el lapso comprendido entre el nacimiento y la adquisición de la estabilidad somática y psicológica propias del adulto.

sobreproteccionComo siempre digo, los padres no nacemos sabiendo educar a nuestros hijos, el intentar hacerlo bien hace que a muchos nos preocupen las consecuencias de nuestro comportamiento  en relación a nuestros hijos. Lo que si es verdad es que cuando ejercemos ese papel de padres, estamos haciéndolo nosotros como personas, es decir, con nuestra personalidad, miedos y lastres que han quedado muy marcados desde nuestra infancia hasta el momento de nuestra paternidad, esto hace que muchos padres/madres elijamos como patrón de conducta principal hacia nuestros hijos la sobreprotección.

Son padres sobreprotectores aquellos que se sienten totalmente responsables de lo que le pueda ocurrir a sus hijos. Están constantemente pendientes de sus movimientos, procuran anticiparse a sus necesidades, y desean evitar a toda costa que su hijo o hija lo pasen mal resolviendo sus problemas en el colegio, en la calle, con sus amigos o en la casa, sin dejar que el niño se enfrente a las consecuencias de sus actos, o sin facilitarle que desde pequeño empiece a resolver sus propios problemas. Incluso, cuando los hijos llegan a la adolescencia, continúan intentando controlar todos sus comportamientos, sus entradas y salidas, que hacen y qué no hacen,… limitando a veces tantísimo su libertad que estos chavales se pueden considerar totalmente diferentes a sus amigos.

 Consecuencias de la sobreprotección

  • Bajo concepto de sí mismo, puesto que, aunque haya intentado tomar sus propias decisiones, el control y consejos de los padres a dado lugar a que no vea las consecuencias de éstas. A este chico/a le falta la valoración positiva externa de sus comportamientos y decisiones; pero también le falta la autovaloración sobre estos comportamientos y decisiones, aspecto fundamental para poder desarrollar un autoconcepto y una autoestima sana.
  • Dificultades en el aprendizaje y puesta en práctica de habilidades sociales, estos chicos tienen dificultades para entablar o mantener relaciones y amistades. A veces son niños muy tímidos, que les cuesta iniciar conversaciones,  integrarse en grupos y, en seguida que algo no sale como les gustaría, se sienten mal y prefieren retirarse. Sus padres no les han permitido solucionar sus propios problemas porque ya los han solucionado ellos por ellos. La consecuencia es el no aprendizaje de habilidades de solución de problemas, algo necesario para las relaciones personales. Este aprendizaje es fundamental para la vida como adulto, tanto en el área familiar como laboral.
  • Dificultad para tomar decisiones por sí mismo, estos niños se convierten en personas muy dubitativas a la hora de tomar decisiones. Algunas decisiones que pueden ser muy angustiosas.  no saben si van a tomar o no la decisión correcta. Se sobreprotegidosienten inseguros sobre las repercusiones que podrá tener una determinada decisión. Y la consecuencia es la demora en tomar decisiones, con toda la angustia y el malestar que implica la indecisión. Esto les lleva a disfrutar menos del día a día, porque simples decisiones les pueden llevar horas o días. Y esto contribuye de nuevo a que su autoestima siga disminuyendo, al no verse capaces de tomar decisiones que, según observan, para otros pueden resultar fáciles. Además, la autoestima sigue disminuyendo también porque, al retrasar decisiones, siguen sin poder ver los resultados de sus acciones, y siguen sin poder verse como personas válidas, capaces de pasar a la acción.
  • Búsqueda de su seguridad en otros, tienden a apoyarse en los demás, para que tomen decisiones por ellos. Se sienten inválidos ellos solos, y necesitan que dibujo-flickr-por-ayartsalguien les proteja, les de seguridad. Pensemos en las importantes y graves consecuencias que puede tener esta situación conforme van creciendo.
  • Tienen tendencia al pensamiento negativo y a tirar la toalla, ante una dificultad que no saben como enfrentar, prefieren no enfrentarse, dejarla pasar de largo, evitarla, que ponerse manos a la obra y ver posibles soluciones. Se sienten incapaces de hacer algo y, a la vez, tienen miedo a equivocarse, por lo que muchas veces ni siquiera lo intentan, y así evitan fallar. Su pensamiento es negativo respecto a las propias capacidades de solucionar esos problemas. Volvemos de nuevo a alimentar esa autoestima negativa.
  •  Relaciones difíciles con los padres, además de culparles de haberles cortado mucho la libertad en su desarrollo haciendo que dejaran de hacer cosas porque podía ser peligroso (quizá cosas habituales en otros chavales de su edad). Debido a ello, las discusiones con los padres pueden ser frecuentes, la culpabilización hacia ellos puede ser la norma general. Esta culpabilización a su vez lo que está haciendo es que al culpar a otros de los propios problemas, no le está permitiendo a la persona fijarse en lo que puede hacer para sí misma, para mejorar.
  • Depresión, en muchos casos, estas personas acaban desarrollando una depresión suicidio_ninos_y_adolescentesa consecuencia de su bajaautoestima y autoconcepto, y de sus dificultades para resolver problemas en su vida diaria. Estos dos puntos se van retroalimentando continuamente, y eso hace que la persona se vea incapaz de tener una vida feliz y como consecuencia llegar a una indefensión aprendida (La indefensión aprendida es la sensación de no poder controlar los acontecimientos que le ocurren, la sensación de que haga lo que haga su situación no puede cambiar, esto le lleva a no saber ya qué hacer para solucionar su situación, pero a sentirse cada vez peor).

 ¿Qué podemos hacer?

  •  Transmitir al niño una percepción tranquilizadora del mundo. Ver peligros por todas partes y no concederle gradualmente la autonomía necesaria le crea mucha inseguridad. Añadir también una dosis de ansiedad constante significa correr el riesgo de bloquear o retrasar muchos de sus descubrimientos.
  • Tratar de darle ejemplo, mostrándole que, aunque se equivoque y las cosas no vayan como querría, siempre existe la posibilidad de solucionar los problemas. El niño hace suya esta actitud a partir del ambiente en el que crece, y la “absorbe” por imitación. baja-autoestima-superarla
  • Recordar que la sobreprotección de los padres, a la larga, afecta al niño. El niño sobreprotegido puede desarrollar una sensación de inferioridad y de incapacidad, permaneciendo excesivamente ligado y dependiente de los padres.
  • Hay que dar confianza al niño cuando asegura que “no puede” hacer algo. En los primeros años, el niño debe aprender muchas habilidades, y sus movimientos se deben perfeccionar. Cuando se desanima y habla de sí mismo subrayando únicamente la parte negativa (“no puedo”), es importante rebatir su punto de vista, demostrándole que sí sabe hacer muchas cosas solo.
  • El hecho de sentir que mamá y papá se ocupan de él le aporta una gran seguridad. Elogiarle cuando logra hacer algo solo, o ayudarle sin dramatizar cuando tropieza y se cae, son otros estímulos que le ayudan a aumentar su autoestima.
  • Inculcar demasiado miedo puede frenar la vitalidad de los niños y, en cualquier caso, hacerles escoger el camino equivocado. Algunos estudios han relacionado un comportamiento excesivamente timorato de los padres con comportamientos transgresivos y agresivos de los hijos, una vez son mayores.

 ¿Qué NO debemos hacer?

  1. No infravalorar los miedos del niño, pero tampoco exagerar con la compasión. Cuando se le dice “pobrecito”, en realidad, sólo se están atenuando los efectos del consuelo. De hecho, al niño le parecerá que existe una amenaza real a la que debe temer.Padres-sobreprotectores
  2. No excederse con las advertencias del tipo “cuidado, que te vas a caer”, o “no vayas allí, que es peligroso”. Repetir estas frases continuamente tratando de evitar el enfrentamiento inevitable con el riesgo puede crear en el niño el miedo a no ser capaz de defenderse y dominar su integridad.
  3. No hacer las cosas por él cuando no puede hacer algo. Protegerle de las frustraciones no le ayuda a ser autónomo. La autoestima del niño se forma en los primeros años de vida, en función de los juicios que se expresan sobre su persona y sobre sus capacidades.
  4. No intervenir enseguida en cuanto el niño sufre un acto de prepotencia por parte de otro niño de su edad. De lo contrario, nunca aprenderá a defenderse solo y siempre recurrirá a la ayuda de sus papás.

Proteger y ayudar a los hijos a solucionar sus problemas ayuda a su desarrollo. Evitar que los niños sufran solucionando sus propios problemas, cuando ellos mismos los podrían solucionar, hace que los niños a corto plazo se sientan bien y protegidos (“mis papis me defienden”), es un alivio temporal. Pero esta situación hace que a largo plazo todos los miedos de los padres sobre el sufrimiento de sus hijos, se cumplan.

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Cuentos para la confianza: El sastrecillo valiente, La bella durmiente, El despertar de Pesadillo

De: “Manual de psiquiatría” de Humberto Rotondo; http://www.almabelpsicologia.com/; http://www.mibebeyyo.com/

El payasito del circo de las estrellas (para la autoestima y la amistad)


Campanita era el nombre del payasito que trabajaba en el circo de las estrellas. Él tenía Payaso un sombrero de la suerte, el cual le daba mucha fuerza para salir en medio de tanto público, pues Campanita en realidad era muy tímido.Cuando las luces se apagaban, era él quien empezaba la función. El payaso era mágico, los niños lo esperaban y aclamaban para que el payaso Campanita saliera y los alegrara en medio de luces de todos los colores. Pero un día su amigo el trapecista pasó por su camerino y lo encontró listo para salir pero a pesar de tener la cara pintada con muchos colores, encontró que Campanita estaba muy triste.

Cuando se acercó a preguntarle qué le sucedía, Campanita le dijo que había perdido elsombrero mágico sombrero de la suerte y ahora tenía miedo a salir al escenario en frente de tantas personas. Su amigo le dijo que eso no importaba porque los niños lo querían a él, pero eso no calmó a Campanita y no quería salir al escenario. De repente salió el trapecista y regresó con un sombrero y le dijo: “No será como el que tenías pero estoy seguro que este también te traerá suerte”. Campanita agradeció tan lindo gesto y comprendió que debía tener más confianza en sí mismo y que era muy bueno poder contar con los demás especialmente con un buen amigo, quien hizo que un momento difícil lo hiciera más sencillo.

De: http://miscuentitos.com/

Motivar a nuestros hijos


A  todos nos gusta que nos motiven, nos cuesta menos trabajo funcionar en positivo. A los niños también.Motivacion-en-estudios

Obedecerán y trabajarán más a gusto si les hablamos motivándolos que si sólo les decimos lo que hacen  mal, ellos, a su vez, aprenderán también a ver todo en positivo: valorarse bien, su autoestima estará alta, tendrán más seguridad en ellos mismos, y valorarán mejor a los demás.

 Podemos ayudarles hablándoles nosotros siempre en positivo.

 Frases para fomentar en positivo:

 La competencia:

  • Mira lo que has conseguido. ¡Es fantástico!
  • Te está costando pero lo estás haciendo muy bien.
  • Parece que disfrutas mucho haciendo eso.
  • Te está saliendo muy bien. Sigue así.
  • Es cierto que puedes mejorarlo. Sigue practicando y lo conseguirás.
  • No me ha gustado lo que has hecho. Sé que lo puedes hacer mejor
  • Por supuesto que puedes mejorar. Todavía puedes dar más de ti.

estudio

La iniciativa:

  •  
    Tu esfuerzo ha valido la pena.
  • Estoy seguro de tu talento. ¡Atrévete!
  • Inténtalo, no importa si lo consigues o no. Todos nos equivocamos y así aprendemos.
  • ¡Mira lo lejos que has llegado!
  • Fíjate en el error e inténtalo de nuevo. Seguro que ahora es más fácil.
  • Me gustan tus ideas.
  • Seguro que encuentras una solución mejor.
  • cocinar

La comunicación:

  •  
    No opino lo mismo que tú pero te agradezco que me lo digas.
  • Dime cuál es tu opinión. Me interesa.
  • ¿Qué te parece?
  • Esa es una buenísima observación. Gracias.
  • Esa pregunta es muy interesante.
  • Me gusta que me preguntes cosas.

Su identidad:

  •  
    Me gusta cómo eres.
  • Te quiero, te quiero, te quiero.
  • Espero que estés orgulloso de ti mismo.
  • Me gustas cuando sonríes.
  • Me encanta tu compañía.
  • Me gusta ver en lo que te estás convirtiendo.
  • No te compares con nadie. No hay nadie como tú.
  • No podemos ser buenos en todo. Por eso tenemos nuestros talentos especiales.
  • Eres especial, no hay nadie como tú

La responsabilidad:

  •  
    Sé que puedo confiar en ti.
  • Me has demostrado ser responsable.
  • Equivocarse es bueno. Te enseña a mejorar.
  • No te lo permito pero te quiero.
  • Toma una decisión. Confía en ti mismo
  • responsabilidad

La colaboración:

  • Gracias por tu ayuda.
  • Lo que has hecho ha sido muy importante para mí.
  • Yo no lo habría hecho así pero así está perfecto.
  • Yo no lo veo de la misma manera. Dime por qué piensas de esta manera.
  • Tómate tu tiempo para hacerlo.
  • Seguro que entre los dos es más fácil.
  • Sé que te cuesta un gran esfuerzo por eso te lo agradezco más.

motivar a los niños

 Parte de: http://www.solohijos.com/