Cuando forzamos músculos, la presión que hay entre ellos aumenta, es entonces cuando se producen micro-roturas de las fibras musculares y el tejido situado junto a ellos. Los actuales estudios apuntan como principal causa de las agujetas a una reacción inflamatoria en respuesta a las micro-lesiones de músculos y tendones que se producen al no estar el músculo adaptado a la intensidad del ejercicio.
Estas pequeñas roturas se auto-reparan, pero producen ese molesto dolor que, normalmente, tarda varios días en desaparecer.
Para evitarlas, lo primero es realizar, antes de forzar los músculos y tendones, un buen calentamiento y empezar con poca intensidad. Si aún así al día siguiente las tenemos, el tomar un vaso de agua con azúcar no sirve para nada, antes se hacía esto porque se pensaba que el agua con azúcar disolvía los cristales que teóricamente pinchaban y producían el dolor, estudios realizados a deportistas nada más realizar el ejercicio, han demostrado que ni siquiera existen estos cristales después del entrenamiento, parece ser que lo más efectivo es el tratamiento con antiinflamatorios y, ante todo:
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Realizar estiramientos suaves de la zona dolorida.
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Masaje terapéutico.
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Frío en la zona dolorida.
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marzo 3, 2012 a las 7:58 pm
poner mas poemas o chistes para las agujetas
por lo de mas muy bien