Al igual que todos los animales vivíparos, el hombre se desarrolla a partir de un huevo o cigoto que se forma por unión de dos células, una que procede del pad
re y otra de la madre.
El cigoto se forma en el útero, que es una cavidad situada en el vientre materno, y por medio de repetidas multiplicaciones celulares comienza a crecer.
Durante ese crecimiento se van formando los tejidos del nuevo bebé, alcanzando un peso medio de unos 3 kg. en el momento del parto. Al ir aumentando progresivamente de tamaño, el niño o niña obliga a las paredes del útero a dilatarse (podéis ver cómo va creciendo el bebé en los vídeos que os cuelgo a continuación), así que la “barriguita” de la madre comienza a crecer como nosotros la vemos.
Cuando el bebé se ha formado completamente en el interior de mamá, aproximadamente a los 9 meses después del inicio, ya está en condiciones de nacer.
El parto es un fenómeno natural, que consiste en en la contracción y relajación alternativa de las paredes del útero de la madre, permitiendo así que el niño avance hasta el exterior.
Este proceso puede ser lento y doloroso y existe el peligro de infección. Para conseguir las máximas garantías de seguridad y comodidad, tanto para la futura madre como para el niño, se la suele ingresar en un sanatorio donde recibe todos los cuidados.

















