A dos Amigos se apareció un Oso:
el uno, muy medroso,
en las ramas de un árbol se asegura;![]()
el otro, abandonado a la ventura,
se finge muerto repentinamente.
El Oso se le acerca lentamente:
mas como este animal,
según se cuenta,
de cadáveres nunca se alimenta,
sin ofenderlo lo registra y toca,
huélele las narices y la boca;
no le siente el aliento,
ni el menor movimiento;
y así, se fue diciendo sin recelo:
«Éste tan muerto está como mi abuelo.
» Entonces el cobarde,
de su grande amistad haciendo alarde,
del árbol se desprende muy ligero,
corre, llega y abraza al compañero,
pondera la fortuna
de haberle hallado sin lesión alguna,
y al fin le dice:
«Sepas que he notado
que el Oso te decía algún recado.
¿Qué pudo ser?»
«Direte lo que ha sido;
estas dos palabritas al oído:
Aparta tu amistad de la persona
que si te ve en el riesgo, te abandona.»


















noviembre 4, 2010 a las 9:04 pm
SUPERRRRRRRRRRRRRRRR PERO NCESITO LA ENSEÑANZA
noviembre 13, 2011 a las 4:14 pm
Lección / Moraleja:
En momentos de peligro se sabe quien es amigo verdadero.
noviembre 11, 2010 a las 1:14 am
puess deverian de pasarlo completo