Discutían un día la zorra y el cocodrilo sobre la nobleza de sus antepasados.
Por largo rato habló el cocodrilo acerca de la alcurnia de sus ancestros, y terminó por decir que sus padres habían llegado a ser los guardianes del gimnasio.
- No es necesario que me lo digas – replicó la zorra -; las cualidades de tu piel demuestran muy bien que desde hace muchos años te dedicas a los ejercicios de gimnasia.
Recuerda siempre que lo que bien se ve, no se puede ocultar con la mentira.


















mayo 10, 2011 a las 2:15 pm
Muy buena la historia del cocodrilo……jajajajaj Dolores
junio 11, 2011 a las 5:18 pm
me gustan muchisimo las fabulas