Cantó la cigarra durante todo el verano, retozó y descansó, y se ufanó de su arte, y al llegar el invierno se encontró sin nada: ni una mosca, ni un gusano.
Fue entonces a llorar su hambre a la hormiga vecina, pidiéndole que le prestara de su grano hasta la llegada de la próxima estación.
– Te pagaré la deuda con sus intereses; — le dijo –antes de la cosecha, te doy mi palabra.
Mas la hormiga no es nada generosa, y este es su menor defecto. Y le preguntó a la cigarra:
– ¿ Qué hacías tú cuando el tiempo era cálido y bello ?
– Cantaba noche y día libremente — respondió la despreocupada cigarra.
– ¿ Conque cantabas ? ¡ Me gusta tu frescura ! Pues entonces ponte ahora a bailar, amiga mía.
No pases tu tiempo dedicado sólo al placer. Trabaja, y guarda de tu cosecha para los momentos de escasez.


















septiembre 3, 2009 a las 4:06 pm
esta buenala fabula,me gusto…
octubre 31, 2009 a las 12:26 am
Soy catalana y vivo en Venezuela. Ayudo a niños en el aspecto cultural y le había cambiado el final a la cigarra y la hormiga tradicional, con algo parecido a Walt Disney. Me ha alegrado mucho ver esta interpretación. Yo decía que la cultura es un trabajo, el arte, la música, la danza, la canción alegra a los demás y tiene que ser remunerado como un trabajo, por lo que las cigarras tienen derecho a poder vivir tranquilas sin que les falte nada. Es otro trabajo que el de la hormiga. Felicitaciones. Muy bueno el video!
enero 8, 2010 a las 2:27 am
tengo solo unos 2 años trabajando con niños
bueno me parece muy bueno .
me encantan los niños y pienso q cada historia aunque no sea real tiene una cosa real que los niños captan son muy inteligentes y lo asimilan muy bien !
marzo 15, 2010 a las 11:02 am
[...] La cigarra y la hormiga [...]