Picaba impertinente
en la espaciosa calva de un anciano
una Mosca insolente.
Quiso matarla, levantó la mano,
tiró un cachete, pero fuese salva,
hiriendo el golpe la redonda calva.![]()
Con risa desmedida
la Mosca prorrumpió: “Calvo maldito,
si quitarme la vida
intentaste por un leve delito,
¿A qué pena condenas a tu brazo,
bárbaro ejecutor de tal porrazo?”
“Al que obra con malicia,
le respondió el varón prudentemente,
rigorosa justicia
debe dar el castigo conveniente,
y es bien ejercitarse la clemencia
en el que peca por inadvertencia.”
Sabe, Mosca villana,
que coteja el agravio recibido
la condición humana,
según la mano de donde ha venido”;
Que el grado de la ofensa tanto asciende
cuanto sea más vil aquel que ofende.


















marzo 15, 2010 a las 11:01 am
[...] El calvo y la mosca [...]