El efecto Mozart (I)


Estoy segura de que todos hemos oído hablar del “efecto Mozart”, se refiere a los efectos que puede producir a personas escuchar las melodías de W. A. Mozart. No deja de ser una teoría.

Existen algunos estudios científicos que han demostrado que la música de Mozart tiene influencia en el comportamiento de los bebés, proporcionándoles mayor desarrollo intelectual y creativo.

La influencia de la música de W. A. Mozart en el cerebro según algunos investigadores radica en los patrones y el cronometraje. El presunto efecto Mozart también se utiliza para designar los efectos de la música sobre el comportamiento humano, indistintamente de su género.

Independientemente de la validez que se dé al primer estudio sobre el efecto Mozart, la música sinfónica e instrumental se utiliza en salas de hospitales, ante intervenciones quirúrgicas, en fábricas, en bibliotecas, y en otros ambientes, buscando según los casos, la relajación, la concentración, la memorización, la creatividad, el análisis. Todo esto que hace la música se debe a las ppm (pulsaciones por minuto) que tiene en especial la música de Mozart, ya que cambian el estado del cerebro y lo hacen más receptivo.

Así mismo, desde hace más de veinte años se estudian, en la Universidad de California, patrones musicales y se observa el efecto que producen. De todas las combinaciones musicales estudiadas, las compuestas por Mozart, por su ingeniosidad y simplicidad, son las que más efectos positivos producen. En razón de ello, crearon una serie de vídeos y de CD’s destinados a niños de 3 a 36 meses, denominado “Descubriendo el mundo junto a Mozart”.

La psicóloga Carolina Micha y el director general Daniel Shammah, autores del material, afirman que “estimular al bebé es brindarle las herramientas adecuadas para su edad, ayudarlo a ir superando desafíos”. A lo largo de los treinta minutos que dura el video, las imágenes van siendo acompañadas por sencillos arreglos musicales de piezas como Rondo alla Turca; Sonata nº 16, tercer movimiento; la Flauta Mágica; Sonata nº 15 para piano en Do mayor; minué en Fa Mayor; Allegro en Sí Bemol; o el Concierto para Piano en Re Mayor. La música envuelve y acolcha las imágenes de flores, burbujas, tortugas, abejas, peces, barcos, estrellas marinas, gatos, frutas, juguetes, etc.

El sistema auditivo se desarrolla en un momento muy temprano en el feto: en el quinto mes de gestación el bebé ya empieza a reaccionar a los estímulos sonoros de su madre. El autor de estas investigaciones, Don Campbell, propone que el niño, desde su etapa fetal sea estimulado musicalmente por su madre. De este modo, mejorará su crecimiento, su desarrollo intelectual, físico y emocional y su creatividad. Con esto, se refuerzan los lazos afectivos madre e hijo. Este científico norteamericano explica por qué es la música de Mozart y otros compositores, y no la de otros estilos, la que induce estos efectos sobre el cerebro. Este efecto también sigue dando buenos resultados durante los primeros cinco años de vida, estimulo capaz de formar seres inteligentes pero además emocionalmente sanos.También se ha realizado en simios. No obstante debe tenerse cuidado de no saturarlo. La música al igual que otros ejercicios de estimulación debe ser dosificada; no más de 10 minutos dos veces al dia es suficiente, en horarios entre las 7:00 y 10:00 de la mañana y 7:00 y 10:00 de la noche, ya que los momentos de juego y sueño del bebe pueden aprovecharse para escuchar esta música. En los adultos, Mozart y otros autores de la época provocan estados de relajación y también les estimula la inteligencia, por lo que no esta de más poner atención a unas cuantas composiciones.

Según Cambell, la música estimula las conexiones neuronales en el cerebro del bebé, desde la décima octava semana de gestación. Cuando el bebé nace y crece “la música estimula y mejora su fisiología, su inteligencia y su comportamiento”. El autor no ahorra palabras para explicar los grandes beneficios de la música para los niños.

De acuerdo con las observaciones de Cambell, los estudiantes que escuchan diez minutos de la Sonata para dos pianos en “re mayor” de Mozart, inmediatamente antes de hacer los exámenes de cociente de inteligencia, tienden a obtener mejores puntajes en la parte espacial-temporal de las pruebas. Don Campbell relata en su libro que se han realizado numerosos estudios analizando el fenómeno. Los ritmos, las melodías, y sobre todo las frecuencias de los patrones en las composiciones de Mozart estimulan y recargan las regiones creativas y motivadoras del cerebro. Esta música relaja y mantiene atentos a los bebés.

28 pensamientos en “El efecto Mozart (I)

    • Es una cosa buena escuchar musica clásica, porque es siempre bueno cultivar el gusto de los niños por las cosas refinadas (no sólo en musica, sino en otras artes, en la cultura y en la ciencia) pero uno no se vuelve ni más inteligente –ni más alto ni más bonito– por escuchar musica clásica.
      Escuche musica clasica y hagala escuchar a sus hijos, pero sin falsas expectatvas.

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      • Yo pienso q la clase de música q cada uno escuche si influye en algo en el ser humano, a la muestra varias cosas: Coloca música electrónica o animada para hacer ejercicio y te animas para montar bicicleta estatica y demás, colca música bailable de navidad y se anima para empezar la rumba navideña, coloca música de despecho y la gente se anima a beber y llorar, coloca música metalica y los jóvenes se animan a tirar vicio y gritar, etc etc etc, la clásica te ayuda a concentrarte, ser calmado y pensar mejor, de algo te servirá, UN ABRAZO.

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  1. Pingback: Para los mayores « En Clave de Niños

  2. Cordiales saludos: Mi nombre es Carlos González. He sido profesor de matemáticas y física en la enseñanza secundaria durante 24 cursos. Finalmente, al verme limitado en mi deseo de practicar una enseñanza basada en los nuevos paradigmas, decidí dejar el camino de la enseñanza oficial e iniciar uno nuevo, alternativo al sistema imperante.
    Durante años, he podido comprobar como mis alumnos adolescentes enterraban sus sueños hasta hacerlos invisibles. Su entorno les enseñaba que la “seguridad” era lo primero: estábamos creando víctimas. La rabia que sentía ante tal panorama la he trasmutado en creatividad, escribiendo un libro que narra cómo empoderar a los adolescentes:
    “Un maestro decide crear un ambiente mágico en su clase para empoderar a sus alumnos. Les ayuda a descubrir los enormes potenciales que habitan en su interior. Les revela un mundo más allá de la mente programada y de las creencias. Para llevar a cabo su proyecto el profesor emplea curiosos trucos…
    Los alumnos van resolviendo los enigmas, que el maestro propone de una forma singular. La clase es una creación de todos. El aprender se transforma en una aventura.
    Poco a poco, cada alumno se convierte en su propio maestro, en una fuente de conocimiento para él y sus compañeros. La vida se torna mágica: pueden vivirla desde su corazón, sin que las creencias les limiten “
    Su título es: “Veintitrés maestros, de corazón – un salto cuántico en la enseñanza-“. En él se plantea un modelo educativo que se basa en descubrir la fuerza interior.
    Hoy puede ser ciencia ficción…tal vez una semilla, pero si la nutrimos puede generar una forma totalmente nueva de enseñar, en la que el ser humano deja de sentirse víctima, para sentirse el creador de su propia vida.
    Creo que su sensibilidad va en la misma dirección que la mía. Por eso, me atrevo a enviale* mi libro en versión digital. He decidido regalarlo persona a persona o institución a institución. Necesita volar…hacia lugares en los que pueda ser bien acogido. Si lo lee le agradecería cualquier comentario. Todos los amantes de la lectura sabemos que bastan cinco minutos con un libro para saber si es de nuestro interés, sólo le pido ese tiempo. Siéntase libre de enviarlo a las personas o asociaciones a las que este libro pueda ayudar. Gracias por su presencia. Le deseo felices creaciones…
    Carlos González
    P.D Mi blog es: http://www.ladanzadelavida12.blogspot.com
    * El libro se puede descargar en mi blog

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  3. Muy buenas taredes, muchas felicidades por esta página. Me gustaría me mandaran algunas melodías específicas para estimular a niños de 9 años.

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  4. espectacular, en estos momentos tengo una hija de 3 años y lidero un jardin entre 2 y 5 años, habaia escuchado de este efecto y lo estoy desarrollando en los niños, pero es importante el dato que tampoco hay que saturarlos no mas de 10 minutos…
    gracias por los aportes

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  5. hola mi hija tiene dos meses d vida y durante el embarazo la estimule con música de mozart, ahora cuando le pongo la melodía empieza a hacer pucheros y se le llenan los ojos d lagrimas y empieza a botar lagrimas… me parece muy raro desearía saber que ocurre con ello.

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  6. Muy probablemente, el Efecto Mozart no existe. Las afirmaciones de Campbell y el experimento de los noventa nunca pudieron ser reproducidos. Recientemente, un estudio austriaco demostró que no hay nada especial en la música de Mozart (nada que no pueda ser reemplazado por muchas otras piezas musicales similares).
    No se puede hacer periodismo serio presentando únicamente las afirmaciones de Campbell y de otra gente que se gana la vida vendiendo discos, y no las opiniones de los muchos que niegan que el efecto exista. En la web hay suficiente informacion objetiva, al alcance de quienes no se quieran dejar engañar.

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    • Hola Claudio Di Gregorio:

      Yo soy partidaria del Efecto Mozart pero en el blog existe otro post en el que se habla de los contras de este método, al igual que si lees sobre el Método Suzuki. Como todo tiene sus partidarios y sus retractores.

      Gracias por tu comentario.

      Un saludo,

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      • No tengo idea de dónde está el post “en que se habla de los contras”, y ése es el problema: la nota que encabeza este intercambio se compone de nueve párrafos, el primero de los cuales es neutro y los otros ocho son a favor del “efecto”. De estos ocho, siete consisten en afirmaciones aventuradas de gente que vive del negocio “efecto Mozart” o que se benefició con su difusión. No hay una sóla mención a los varios estudios que demuestran lo contrario, ni se cita una sóla opinión adversa.
        En general, para que los lectores formen juicio objetivo sobre un tema, la nota que lo desarrolle debería contener información a favor y en contra, ser balanceada. Como mínimo, contener un claro link a las opiniones disímiles, ya que de otra manera los lectores no tienen modo de conocer el post ni enterarse de esas otras opiniones..
        No sirve que el balance lo pongamos los lectores con nuestras críticas; el equilibrio y la ecuanimidad son responsabilidad de quien ejerce ésta (u otra) forma de periodismo, investigar los pros y contras de un tema es un deber moral de quien dispone del poder de difundir sus ideas.
        En este caso, con promesas que no van a ser cumplidas, este articulo induce al lector a gastar dinero en algo inútil. Al menos, para no alimentar parásitos recomiendo bajar gratuitamente música de Mozart de Youtube o similares.

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  7. Estimada:
    Le agradezco sus respuestas, pero estoy estupefacto.
    Al principio crei que usted difundía el “efecto” porque no sabía que había sido descalificado hasta por Rauscher, la misma investigadora del fenómeno inicial, y por muchos otros científicos. Pero la inclusión en su página del texto del artículo “El Efecto Mozart III.” –que es correcto, inobjetable y casi completo (sólo falta mencionar unos recientes estudios cientificos austríacos, tambien críticos del pseudo “efecto”, por supuesto)– muestra que usted tuvo acceso a esas opiniones objetivas, respetables y sólidas.
    No obstante disponer de esa información, por razones que no alcanzo a comprender, usted le sigue dando crédito a los farsantes que viven de esa mentira, y me dice que “los contras, bajo su punto de vista. no son tantos” Debo coincidir. No son tantos; el “efecto Mozart” tiene una sóla contra fundamental: no existe.
    Cordialmente.

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  8. I would like to thank you for the efforts you have put in writing this website. I am hoping the same high-grade site post from you in the future as well. In fact your creative writing skills has encouraged me to get my own website going now. Really blogging is spreading its wings and growing rapidly. Your write up is a good example.

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    • You ought to be kidding. Though probably well intentioned, this blog is a blatant example of unilateral wishful thinking and biased and unsubstantiated amateurish reporting. Only “pro-effect” opinions are here, and those are coming from the very same people which profit from the Mozart business.
      I obviously have very little patience towards people who, inadvertently or otherwise, keep propagating useless quackery like this. And inexplicably you seem to be happy with it.
      On a different note: if you review this blog I assume you have a fairly good command of Spanish. If that’s the case, why are you writing in English? If not, why emit an opinion on something that you don’t fully understand?

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  9. La música clásica relaja y ayuda a poner más atención, pero no ayuda a que los niños sean más inteligentes. Es muy distinto y está demostrado por numerosos experimentos en Neurociencias. Lo que sí ayuda a los pequeños a desarrollar su inteligencia es el aprendizaje del dominio de un instrumento musical.

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  10. Charly: Por supuesto que la música, asi como otras formas de arte, influyen en nuestro estado de ánimo en el momento en que la escuchamos y hasta pocos minutos después.
    Eso es bien sabido, pero lo que afirman los sostenedores del ficticio “efecto Mozart” es algo diferente: que la música (de Mozart, específicamente) produce un aumento más o menos permanente de la inteligencia.
    Eso es un disparate SIN fundamento. Los autores del experimento inicial declararon que tras escuchar Mozart se observaba un aumento TEMPORAL (no permanente) en la capacidad para realizar actividades ESPACIALES (no en general). Y aun así, esos LIMITADOS resultados fueron posteriormente desmentidos por Rauscher, la directora del proyecto, y mediante estudios posteriores se confirmó la inexistencia del efecto. Los únicos que afirman hoy su existencia son los que ganan dinero con el negocio del “efecto Mozart”.
    Como observa Alex en este blog, si se quiere aumentar la inteligencia lo mejor sería estudiar un instrumento musical, porque ya se sabe que el aprendizaje (de cualquier cosa) desarrolla capacidades cerebrales. Pero eso no tiene nada que ver con sentarse pasivamente y escuchar música de Mozart (o de otro compositor).

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