Al principio de su infancia, sobre todo de 1 a 5 años, nuestro hijo, puede sentir temor a personas que no conoce o con las que no está en contacto muy a menudo. Puede tener miedo a una vecina, a un portero o a cualquier persona que no conozca y se le acerque amablemente para hacerle una carantoña. Poco a
poco, a medida que crece y madura, irá asimilando estas situaciones. Démosle tiempo y referencias claras de estabilidad y confianza.
¿Qué podemos hacer?
El miedo a los extraños es una reacción absolutamente natural que todos los niños en mayor o menor medida muestran. Sólo debemos preocuparnos en casos muy extremos, que pueden derivar en problemas de excesiva timidez o temor al contacto social.
Lo normal es que el niño aprenda a relacionarse con los demás a través del juego y gracias a la confianza que le reportan sus padres en situaciones sociales novedosas.
Quizá la mejor forma de prevenir problemas en este sentido sea la de proporcionar al niño numerosas y variadas experiencias de interacción social, tanto con niños de su edad como con adultos.
Siempre es buena la comunicación, hablar con nuestro niño@ de forma natural acerca de las sensaciones, los senti
mientos, los miedos… que experimente. Hacerle ver que tener miedo es algo normal, que todos padecemos en algún momento.
Podemos seleccionar el tipo de imágenes que ve en la televisión o el cine y evitar situaciones de elevado estrés.
Tendremos que favorece la autonomía y evitar la sobreprotección.
Puede ser interesante enseñarle al niño alguna sencilla técnica o “truco” de relajación y autocontrol.
¿Qué cuento podemos contar?
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Para ayudar a superar el miedo a los extraños podría servirnos el cuento de El lobo y los siete cabritillos (J.y W.Grimm)
Este cuento trata sobre las precauciones que deben tomarse delante de personas desconocidas. Al igual que los siete cabritillos del cuento, nuestros hijos sienten miedo a las personas extrañas, en este caso el lobo. Las dos primeras veces, los cabritillos tienen tanto miedo y son tan cautelosos que el lobo no entra en su casa. Pero la tercera vez no es así. El extraño consigue entrar en el hogar de los cabritillos y ellos han de enfrentarse con él.
Nuestro hijo se identificará con el cabritillo más pequeño, el que consigue vencer al lobo y salvar a sus hermanos. Podrá generalizar y pensar que él también es capaz de enfrentarse”vencer” a una persona extraña en la vida real. Comprende que ha de ser cauteloso, igual que lo fueron los cabritillos protagonistas del cuento, pero que para superar el miedo delante de algún desconocido debe afrontarlo.


















enero 9, 2010 a las 10:39 am
[...] Cuando nuestro hijo tiene miedo a los extraños [...]