En 1914, Pierre de Coubertin eligió el emblema con cinco anillos de cinco colores diferentes: amarillo, azul, negro, rojo, verde, sobre el campo blanco del papel. Según el Comité Olímpico Internacional (COI), los anillos olímpicos representan la universalidad de los Juegos. Estos cinco anillos representan las cinco partes del mundo que se han unido al Olimpismo y que han aceptado competir sanamente. Además, los seis colores combinados representan a todas las naciones sin excepción, es decir, al menos uno de los colores está en cualquiera de las banderas de los distintos países del mundo. Actualmente existen siete teorías sobre qué color de anillo representa a cada continente, aunque la más valorada es la que dice que el azul representa a Europa, el amarillo a Asia, el negro a África, el rojo a América y el verde a Oceanía.