Pastaban juntos siempre tres bueyes.
Un león quería devorarlos, pero el estar juntos los tres bueyes le impedía hacerlo, pues el luchar contra los tres a la vez lo ponía en desventaja.
Entonces, con astucia, recurrió a enojarlos entre sí con pérfidas patrañas, separándolos a unos de los otros.
Y así, al no estar ya unidos, los devoró tranquilamente, uno a uno.
Si permites que deshagan tu unidad con los tuyos, más fácil será que te dañen.


















febrero 14, 2012 a las 2:12 am
buenísimo , una buena enseñanza para la gente mala y envidiosa , que no les gusta ver la unión entre verdaderos amigos
febrero 14, 2012 a las 2:14 am
quisiera que me envíen más enseñanzas sabias para con ellas darles a los enemigos