Los ratones revoltosos

Dentro de su ratonera

dos ratones revoltosos,

ven al gato adormilado

que está cerrando los ojos. ratones-2

Cada uno por un lado,

le están tirando del rabo,

el gato se ha dado cuenta

pero se hace el despistado.

Le tiran de las orejas,

le dan pequeños mordiscos,

el gato con gran paciencia

las mueve a modo de aviso.

Le han cogido los bigotes

le están haciendo cosquillas,

el gato mueve el hocico

y en su boca un ratón pilla.

El otro se vuelve loco,

grita dando grandes saltos:

“Suelta a mi amigo ratón

que sólo estamos jugando”

El gato de buen humor,

riéndose a carcajadas,

saca el ratón de su boca

después le sopla a la cara.

Huyendo a la ratonera,

los dos corriendo se han ido,

el gato cierra los ojos

y se duerme divertido.

 

Marisa Alonso Santamaría

La adivinanza de la semana (41)

Solución a la adivinanza nº 40

 

 

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El corazón de Copil

EscudoNacionalMexico

En el centro del Escudo Nacional de México, un águila, posada en un nopal, lucha con una serpiente.

Cuentan que el belicoso y fiero Huitzilopochtli, el dios mexica de la guerra, dirigió a su pueblo en su peregrinación hasta el lago donde debían encontrar ese águila. En el camino, una hermana del dios, que había peleado con él, quedó abandonada en una región montañosa y boscosa. Acompañada de sus seguidores, copil Malinalli logró fundar el reino de Malinalco. Malinalli tuvo un hijo, Copil, que creció oyendo cómo la había maltratado su hermano, Huitzilopochtli. En su pecho, día a día, aumentaba el deseo de encontrarse alguna vez con ese dios cruel que era su tío. Pasaban los años y Copil se convirtió en un valiente muchacho de negra cabellera y cuerpo atlético, diestro en todos los lances de la caza y de la guerra. Su corazón ardía en deseos de venganza. Fuerte y resuelto, estaba decidido a cumplir con sus propósitos.Un día Copil tomó su arma preferida, la macana, una maza con puntas, y su escudo, el chimalli, y partió en busca de este dios cruel.

Huitizilopochtli (cuyo nombre significa colibrí siniestro) era un dios cruel que se complacía en la guerra, la sangre y la muerte. Huitzilopochtli era el Sol que cada mañana debía combatir con la Luna y las estrellas a fin de ganar un nuevo día para los hombres. Cuando Copil salió tras sus pasos no imaginaba a quien se enfrentaría. El fiero dios de la guerra, lleno de ira, no mandó guerreros al encuentro de Copil, sino a los sacerdotes, a quienes les dio esta orden:

– ¡Que le saquen el corazón y lo traigan como ofrenda!.

Los sacerdotes deliberaron sobre lo que les convenía hacer y aguardaron la noche. Cuando Copil y sus guerreros dormían, se acercaron a él en silencio y de una cuchillada le extrajeron el corazón. Los sacerdotes llegaron con el corazón de Copil en un recipiente y se lo entregaron a Hutzilopochtli, quien ordenó que lo enterraran en un islote que había en medio de un lago .

Por la noche, los sacerdotes enterraron el corazón en el lugar indicado. Con eso creyeron que la historia de Copil había terminado. Pero al otro día vieron con asombro que en el lugar había brotado una hermosa planta, donde antes había solo rocas desnudas y ramas sin vida. El corazón de Copil se había convertido en el vigoroso nopal de ovaladas hojas y flores encarnadas.

Leyenda azteca

De: Leemos mejor día a día – Antología

Eris y la manzana de la discordia

Eris La diosa Eris (Ἒρις) (llamada Discordia en la mitología romana) era hija de Nix (la Noche). Su trabajo consistía en crear rumores, inquinas y celos basándose en su malévola imaginación y su experiencia, provocando rencillas y odios entre unos y otros. Siempre unida a su hermano y compañero Ares (dios de la Guerra) y a Enió (la matanza), Deimos (el miedo) y Fobos (el temor). Tuvo cinco  hijos: Ponos (la Pena),  Lete (el Olvido), Limos (el Hambre), Algos (el Dolor) y Horcos (el Juramento).

Un día Zeus organizó un gran banquete con motivo de la boda de Tetis y Peleo, al que invitó a todos los dioses con excepción de Eris dada su naturaleza problemática. Ella ofendida, apareció en la fiesta con la Manzana de la Discordia, una manzana de oro con la inscripción “para la más hermosa” y la lanzó en medio de todos indicando que el fruto debía ser entregado a la diosa más hermosa de todas. Las diosas inmediatamente trataron de adueñarse de la manzana, pero cuando las diosas más poderosas entraron: Hera, Afrodita y Atenea, todas las demás se apartaron.

La disputa entre las diosas no se hizo de esperar, y como no había solución al problema ya que los dioses no querían tomar partido, Zeus envió a las diosas al monte Ida con Hermes, quien se encargaría de llevarlas a Paris, príncipe troyano, elegido para dar veredicto sobre tan importante cuestión. El joven primero tuvo miedo, luego cada diosa le ofreció lo que estaba en sus manos para que la eligiera a ella: Atenea le ofreció la sabiduría y el triunfo en la guerra, Hera el poder y la riqueza y Afrodita a la mujer más hermosa del mundo que era Helena, esposa de Menelao de Esparta. Paris como joven y apasionado que era y después de mucha meditación, le entregó la manzana a Afrodita. Por lo que Paris raptó a Helena de Troya, causa de la Guerra de Troya.

Así las cosas, Eris (Discordia) logró su cometido pues causó la confrontación entre las diosas que derivó en un conflicto de diez años entre los mortales.

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