Los pájaros se alimentan en su mayor parte de insectos, pero también comen semillas y frutas, y esto obliga a colocar en huertos y sembrados estos muñecos de forma humana que los asustan. En las plantaciones modernas se utilizan espantapájaros acústicos: unos artefactos electrónicos que reproducen las voces de alarma de las propias aves que suelen acudir, incitándolas a la huída.

















