Cómo ser madre de un graffitero … gustos y disgustos
¿Quieres conocer el mundo del hip hop? ¿Y a los adolescentes? Aquí podrás ver los sabores y sinsabores que ocasiona a una madre tener un hijo al que le gusta el graffiti.
Málaga, antes y ahora
Para conocer las curiosidades de nuestra tierra. Nuestros malagueños ilustres, nuestros platos, nuestros monumentos, nuestros museos y muchas cosas más.
Estaba una liebre siendo perseguida por un águila, y viéndose perdida pidió ayuda a un escarabajo, suplicándole que le salvara.
Le pidió el escarabajo al águila que perdonara a su amiga. Pero el águila, despreciando la insignificancia del escarabajo, devoró a la liebre en su presencia.
Desde entonces, buscando vengarse, el escarabajo observaba los lugares donde el águila ponía sus huevos, y haciéndolos rodar, los tiraba a tierra. Viéndose el águila echada del lugar a donde quiera que fuera, recurrió a Zeus pidiéndole un lugar seguro para depositar sus futuros pequeñuelos.
Le ofreció Zeus colocarlos en su regazo, pero el escarabajo, viendo la táctica escapatoria, hizo una bolita de barro, voló y la dejó caer sobre el regazo de Zeus. Se levantó entonces Zeus para sacudirse aquella suciedad, y tiró por tierra los huevos sin darse cuenta. Por eso desde entonces, las águilas no ponen huevos en la época en que salen a volar los escarabajos.
Nunca desprecies lo que parece insignificante, pues no hay ser tan débil que no pueda alcanzarte.
El “Allegretto en do menor” de la Sinfonía nº 3 de Schubert fue escrito en 1927 como despedida de su amigo Fernando Walcher que abandonaba Viena para unirse al ejercito. Primero empieza en forma de despedida y después pasa a una sección de felicidad y esperanza en que el amigo regrese con bien del ejército.
El bombo es un instrumento musical de percusión membranófono, es un tambor de gran tamaño: 70 cm de diámetro por 40 cm de altura. De afinación indeterminada, consiste en una caja cilíndrica de madera cerrada por sus extremos por dos membranas (de piel o de plástico) sujetas mediante aros opuestos con los que es posible regular su tensión. Se golpea con un mazo de cabeza de corcho o de fieltros, utilizándose dos mazos para los redobles. El sonido que produce es grave y potente.
El sonido del bombo es de una gran contundencia y poder en los fortísimo, delicado en el medio-fuerte y de sensualismo y misterio en el piano y pianísimo. Debido a la gran resonancia de este instrumento, el percusionista pone la mano en el parche a la hora de tocar para apagar las vibraciones resultantes. Podemos obtener un sonido seco y contundente si percutimos en el centro del parche; por otra parte, si percutimos a dos tercios del radio obtenemos un sonido más amplio.
Con el nombre de atabal y transportado a la espalda de un hombre para que lo tocara otro situado detrás, fue durante la Edad Media el instrumento indispensable en las fanfarrias, uso que aún perdura en nuestros días colgándolo de una correa que pasa detrás del cuello. Fue introducido en la orquesta en el S.XVIII utilizándose en obras de carácter descriptivo y pintoresco, como en el Rapto del Serrallo de Mozart.
Es muy utilizado en la batería de percusión que suele acompañar el rock & pop moderno, así como en las bandas musicales.
También resulta común en la música folclórica latinoamericana, especialmente la de la región andina, aunque su tamaño y nombre varía de zona en zona, como por ejemplo las cajas o tinyas de la zona del altiplano boliviano, norte de Argentina y Chile, consistentes en cilindros de escasa altura.
Gustav Mahler escribió esta preciosa Quinta Sinfonía durante el verano de 1901 (Movimientos primero y tercero) y de 1902 (Los otros tres restantes). Fue estrenada el 18 de octubre de 1904 en Colonia bajo su dirección y fue realizando modificaciones en la partitura hasta 1909.
Tocan en ella: 4 flautas, 3 oboes, 3 clarinetes, 3 fagots, 6 trompas, 4 trompetas, 3 trombones, tuba, timbales, bombo, platillos, glockenspiel, arpa y la sección de cuerda.
Dura aproximadamente alrededor de una hora y diez minutos.
La obra puede dividirse en tres partes, aquí podéis oír un breve fragmento, el scherzo, tercer movimiento (en el que se puede oír el instrumento que nos ocupa) , interpretado por la Orquesta Sinfónica de Chicago y dirigido por Sir George Solti:
Duerme, «Rosquillita»,
que ya son las ocho,
ni una oveja bala,
ya duerme Pinocho,
hasta el río
se ha quedado dormido,
encogido en el pozo.
Duerme, «Marmolejo»,
que ya son las nueve,
ni un pájaro pía
ni un árbol se mueve,
hasta el viento
se ha quedado dormido
porque ha visto que llueve.
Duerme, «Canutillo»,
que ya son las diez,
ni una rana canta
ni queda un ciempiés,
hasta el grillo
se ha quedado dormido,
dormido de pie.
El gato y la zorra, como si fueran dos santos, iban a peregrinar. Eran dos solemnes hipocritones, que se indemnizaban bien de los gastos de viaje, matando gallinas y hurtando quesos. El camino era largo y aburrido: disputaron sobre el modo de acortarlo. Disputar es un gran recurso; sin él nos dormiríamos siempre. Debatieron largo tiempo, y después hablaron del prójimo. Por fin dijo la zorra al gato:
- Pretendes ser muy sagaz, y no sabes tanto como yo. Tengo un saco lleno de estratagemas y ardides.
- Pues yo no llevo en mis alforjas más que una; pero vale por mil.
Y vuelta a la disputa. Que sí, que no, estaban dale que dale, cuando una jauría dio fin a su contienda. Dijo el gato a la zorra:
- Busca en tu saco, busca en tus astutas mientes una salida segura; yo ya la tengo.
Y así diciendo se encaramó bonitamente al árbol más cercano. La zorra dio mil vueltas y revueltas, todas inútiles; metiose en cien rincones, escapó cien veces a los valientes canes, probó todos los asilos imaginables, y en ninguna madriguera encontró refugio; el humo la hizo salir de todas ellas, y dos ágiles perros la estrangularon por fin.
Piérdase a veces un negocio por sobra de expedientes y recursos; se malgasta el tiempo buscando cuál es el mejor, probando esto, lo otro, y lo de más allá. Mejor es tener una sola salida; pero buena.