Cuando salieron del Jardín del Edén, Adán y Eva vivieron en un terreno deshabitado. Tras algún tiempo tuvieron varios hijos, el mayor de ellos, Caín y el segundo Abel. ![]()
Cuando crecieron, el mayor se hizo agricultor y Abel fue pastor.
Caín cosechó buenas frutas y verduras después de trabajar duramente el campo mientras que el segundo, gracias a su trabajo multiplicó su rebaño de ovejas.
Ambos hicieron regalos a Dios, pero Caín, que era egoísta no ofrecía lo mejor de su cosecha, sin embargo Abel sacrificaba las mejores ovejas de su rebaño, así que Dios aceptó la ofrenda de Abel y no la de Caín.
Un día Dios contento con el corazón de Abel pero viendo que Caín sentía mucho odio, le preguntó:
- ¿Qué sucede Caín?
- No te agrada mi trabajo Señor.
- Tu hermano me ofrece lo mejor de su rebaño y tú no.
Entonces envidió y se puso muy celoso de su hermano pequeño.
Cierto día, a Caín, se le ocurrió, en lugar de tener paciencia, tolerancia y sobre todo quererlo, que si desapareciera Abel, Dios aceptaría mejor sus ofrendas y, cuando salieron a pasear, con una piedra lo mató y para que nadie se enterara, lo escondió.
- Caín, ¿qué has hecho?. ¿dónde está Abel?
- No lo sé, ¿acaso soy yo el guardián de mi hermano?
Dios, sabiendo todo lo sucedido le castigó diciendo:
- ¿Cómo pudiste hacer eso a tu hermano?, de ahora en adelante sufrirás de por vida siete veces por el dolor que causaste y trabajarás la tierra de la que no verás fruto alguno. Nunca te quedarás en un sitio, siempre irás de uno a otro
Caín contestó:
-¡ Mi castigo es demasiado duro !. ¡ Alguien me matará !.
Entonces Dios le dijo:
- No será así. Cualquiera que mate a Caín será castigado siete veces.
Y le puso una señal para que nadie lo matara.

















