La limosna – V. Rubio

Yo mismo, en cierta ocasión, mendigos

de esta escena fui testigo:

le arrojó pan a un mendigo

un niño desde un balcón.

Pero su padre, hombre humano,

le dijo:”¿No te sonroja?

La limosna no se arroja;

se besa, y se da en la mano.”

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 1.023 seguidores