No hay director de orquesta que no se sienta halagado por sumarse al elenco de grandes maestros que han inaugurado el año con los valses de Strauss al frente de
la Orquesta Filarmónica de Viena en el concierto de música clásica más mediatizado del mundo. El elegido para dirigir el Concierto de Año Nuevo del 1 de Enero de 2010 ha sido, de nuevo, George Prêtre.
Prêtre nació en Waziers el 14 de agosto de 1924. Estudió armonía y dirección de orquestra en el Conservatorio de París. Después de graduarse, dirigió en varias compañías de ópera menores en Francia (a veces bajo el nom de plume de Georges Dherain) antes de realizar su debut en París en la Opéra-Comique con Capriccio de Richard Strauss. Su debut en la Royal Opera House, Covent Garden llegó en 1961, con sus primeras apariciones en la Ópera del Metropolitan, Nueva York, y el Teatro de La Scala, Milán, a fines de los años 1960. Trabajó con Maria Callas en varias ocasiones, y realizó grabaciones de Carmen y Tosca con ella, siendo su director musical favorito. Por un tiempo fue director musical de la Ópera de París.
Además de la ópera, Prêtre es muy conocido por sus interpretaciones de música francesa. Está especialmente asociado con Francis Poulenc, habiendo dado el estreno de su ópera La voix humaine en la Opéra-Comique en 1959 en sus Sept répons des ténèbres en 1963. En 1999 dio una serie de conciertos en París para celebrar el centenario del nacimiento de Poulenc. En 2008, contando con la edad de 83 años, se convierte en el primer director francés y el más longevo en dirigir el Concierto de Año Nuevo de Viena, que
abrirá con la obertura de Die Fledermaus, de Johann Strauss, la más célebre opereta jamás compuesta.
Entre los valses, polcas y mazurcas de los Strauss que darán la bienvenida con energía y espíritu positivo al nuevo año, se cuelan también las piezas de tres compositores ajenos a esa dinastía musical, como la obertura de la opera cómica Las alegres comadres de Windsor, de Otto Nicolai.
Los otros dos compositores ajenos a la saga musical más famosa serán el alemán nacionalizado francés Jacques Offenbach, con la obertura de su ópera romántica Die Rheinnixen, y el danés Hans Christian Lumbye, con su conocido Champagne Galop.
Durante los últimos quince años, Prêtre ha seguido siendo uno de los directores de orquesta más solicitados con producciones al frente de la Filarmónica de Berlín, de Viena, la Orquesta Sinfónica de Bamberg, la Orquesta Nacional de Francia y la Orquesta de París, entre otros.


















