Felicitación: Victoria (6 años)

El invierno – Vivaldi

muñeco en mov

 

Es el concierto nº 4 en Fa menor, pero lo conocemos como “El invierno”.

Escrito para violín y orquesta, al igual que el resto de las estaciones está basado en un soneto que canta al invierno:

Temblar helado entre las nieves fríasfrio
al severo soplar de tórrido viento,
correr golpeando el pié cada momento;
de tal frió trinar dientes y encinas.
Pasar al fuego alegres, quietos días
mientras la lluvia fuera baña a ciento;
caminar sobre hielo a paso lento
por temor a caer sin energías.
Fuerte andar, resbalar, caer a tierra,
de nuevo sobre el hielo ir a zancadas
hasta que el hielo se abra en la porfía.
Oír aullar tras puertas bien cerradas
Siroco, Bóreas, todo viento en guerra.
Esto es invierno, y cuánto da alegría.

Primer movimiento: Allegro non molto

En este movimiento Vivaldi ingeniosamente describe los efectos del frío, el castañeo de los dientes y el temblor del cuerpo. De nuevo aparece el elemento de tempestad, para mitigar un poco el frío los campesinos corren y patalean. Ahora Vivaldi expresa armonías disonantes para reflejar el ambiente gélido. El hombre disfruta ante el fuego hogareño.

tarde de lluviaSegundo movimiento: Largo

Con una placentera y larga melodía del violín solista, Vivaldi, evoca una tarde de lluvia disfrutando de ésta al abrigo de la casa y al calor del fuego de la chimenea.

Tercer movimiento: Allegro

El movimiento en su inicio hace referencia al caminar lentamente sobre el hielo por miedo a caerse, comienza el deshielo, el hielo comienza a agrietarse y todos ahora corren a refugiarse dentro de la casa en donde por la hendiduras de la puerta y de las ventanas se filtra el fuerte viento, así es el invierno que pese a todo nos deja grandes alegrías, la música se agita, todo es movimiento.

Juanito (para la honestidad)

Érase una vez un niño muy pobre que vivía con sus padres en una zona en las afueras de la ciudad. Juanito, que así se llamaba el niño, se iba todas las mañanas bien temprano al mercado de la ciudad, a tratar de buscar algo que hacer para que los comerciantes lo ayudaran con algunas cosas que le regalaban: frutas, nene con pelota pintado copyhortalizas, verduras, con las cuales él contribuía a la economía hogareña, a pesar de que como era un niño era bien poco lo que podía conseguir.

Un día, estando sentado frente a una tienda de frutas, vio a una anciana comprando algunas cosas, que echaba en una bolsa grande. Juanito se acercó a ella para tratar de ayudarla, pero la anciana, al verlo tan desarrapado, lo echó de su lado, porque temía que el niño le fuera a coger algunas frutas. Juanito no le hizo mucho caso, pensando que quizás la viejecita había tenido anteriormente algún tipo de experiencias desagradable, y se puso a mirar otras cosas.

En eso la anciana se va y, como era muy viejita, echó su bolsa del dinero en la bolsa, y esta se cayó al suelo sin que se diera cuenta. Juanito corrió donde la bolsa había caído, y cuando la abrió ¡Cielos, allí había dinero como para que toda su familia comiera una semana! ¡Qué suerte!.

¿Y sabéis lo que hizo Juanito? Corrió donde la anciana que ya se iba del mercado, y ésta al verle de nuevo le dijo:

-  “Mira niño, ¡ya te dije que no quiero que me ayudes!”

- “Señora, no es para eso, sino para devolverle esta bolsa que se cayó sin que usted se diera cuenta.”

La anciana incrédula tomó la bolsa, miró dentro y exclamó:

- “Que injusta he sido, un niño tan honesto y yo rechazándolo.” “Pero vamos, ven conmigo a mi casa, para que te de todo lo que necesites para ti y tu familia.”
Y dicen que desde entonces todo el mundo en la vecindad llama a Juanito “el honrado”, por lo honesto que había sido en su conducta.

Educar en valores: la honestidad

honestidad1La honestidad constituye uno de los valores más importantes en la formación de la personalidad del niño al ser la base de relaciones personales en las que la proyección hacia el otro implica un afecto personal desinteresado, y un respeto que se fortalece a través de las mismas interrelaciones.

Para desarrollar la honestidad en el niño es preciso formar nociones, conocimientos, habilidades, emociones, vivencias, sentimientos, que los preparen para una conducta honesta, que es necesario aprender. Por su propio desarrollo evolutivo el niño de la primera infancia cree que todo le pertenece, que todo gira entorno a él, y por lo tanto, todos los objetos del mundo circundante son suyos, así como aprobadas todas las acciones para obtenerlos, este egocentrismo inicial va cediendo poco a poco a comportamientos mas socializados, que lo obligan a no mentir, a no utilizar medios no adecuados, para obtener honestidad2007lo que quiere. Es por eso que en la formación de una cultura de paz la honestidad se convierte en un pilar de la misma.

El saber que se puede o no se puede hacer, y que conducta es buena, es un aspecto fundamental en el desarrollo de la  honestidad. Conocer porqué un comportamiento honesto logra buenos amigos y un reconocimiento moral, es básico para desarrollar este valor en los niños de esta edad. Esforzarse por hacer algo útil en beneficio de los demás, sin esperar recompensa y solo por el hecho de hacerlo es importante para estos fines.

Como se destaca, la honestidad es un valor o concepto general que engloba otros más específicos, como es el respetar a los demás, no apropiarse de lo ajeno, ser sincero en las relaciones, no mentir, decir siempre la verdad. Es una cualidad bastante abstracta de comprender para un niño en la primera infancia, y que solo mediante comportamientos particulares logra poco a poco consolidarse como un valor general.

Mensaje de Papá Noel a los niños

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