¿Por qué hay un día para reivindicar los derechos de los niños?

derechos-poster Existen numerosos países que poseen leyes que protegen a los niños y jóvenes menores de edad, pero muchos no las cumplen. Para los niños, niñas y jóvenes -y 03_dtorresen especial para los grupos excluidos o minoritarios- esto significa con frecuencia vivir en situaciones de pobreza, sin hogar, sin protección jurídica, sin acceso a  la educación, en situaciones de abandono, afectados por enfermedades prevenibles, etc. Estos problemas no sólo afectan a los países pobres, a veces también están presentes en los países ricos.

Para esto se creó la “Convención de los Derechos del niño” que reconoce claramente el derecho de TODO niño y niña -y no sólo de algunos privilegiados a un nivel de vida adecuado. Es un tratado de las Naciones Unidas y la primera ley internacional sobre los derechos del niño y la niña “jurídicamente vinculante”. Esto quiere decir que su cumplimiento es obligatorio. Reúne derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, reflejando las diferentes situaciones en las que se pueden encontrar los niños, niñas y jóvenes de todo el mundo. La Convención tiene 54 artículos que reconocen que todos los menores de 18 años tienen derecho al pleno desarrollo físico, mental y social y a expresar libremente sus opiniones. Pero además, la Convención es también un modelo para la salud, la supervivencia y el progreso de toda la sociedad. 2111[1]

Contiene 54 artículos, entre otros:

  • La definición de niño o niña (son todos los menores de 18 años)
  • La no discriminación, la responsabilidad de la familia en los niños tengan sus derechos
  • La responsabilidad de los padres en su cuidado
  • La obligación de proteger su identidad, nombre, nacionalidad y relaciones familiares
  • Ningún niño o niña debe ser separado de sus padres, a menos que sea por su propio bien
  • Protección contra el traslado de forma ilegal a otro país o ser retenido ilegalmente
  • Derecho a opinar y que sea tenida en cuenta esa opinión
  • Derecho  a la educación
  • Derecho a estar protegido de las drogas ilegales y del tráfico de drogas.
  • Libertad de expresión, pensamiento, conciencia, religión y asociación
  • Protección contra los malos tratos, la explotación sexual, impedir la venta, la trata y el secuestro de niños y niñas
  • Protección a los niños sin familia, a los refugiados

Ser madre – Isabel Allende

madre

“Por culpa del azar o de un desliz, cualquier mujer puede convertirse en madre. panza 

Dios la ha dotado a mansalva del “instinto maternal” con la finalidad de preservar la especie.
Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver a esa criatura minúscula, arrugada y chillona, sería arrojarla a la basura.

Pero gracias al “instinto maternal” la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos 21 años.

Ser madre es considerar que es mucho más noble sonar narices y lavar pañales,que terminar los estudios, triunfar en una carrera o mantenerse delgada.

Es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantaleta de que se laven los dientes, se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen, tomen leche…

Es preocuparse de las vacunas, la limpieza de las orejas, los estudios, las palabrotas, los novios y las novias; sin ofenderse cuando la mandan a callar o le tiran la puerta en las narices, porque no están en nada.. Madre%20Horizon%20Correct

Es quedarse desvelada esperando que vuelva la hija de la fiesta y, cuando llega hacerse la dormida para no fastidiar.

Es temblar cuando el hijo aprende a manejar, anda en moto, se afeita, se enamora, presenta exámenes o le sacan las amígdalas.

Es llorar cuando ve a los niños contentos y apretar los dientes y sonreír cuando los ve sufriendo.

Es servir de niñera, maestra, chofer, cocinera, lavandera, médico, policía, confesor y mecánico, sin cobrar sueldo alguno.

Es entregar su amor y su tiempo sin esperar que se lo agradezcan. Es decir que “son cosas de la edad” cuando la mandan al carrizo.

Madre es alguien que nos quiere y nos cuida todos los días de su vida y que llora de emoción porque uno se acuerda de ella una vez al año : el Día de la Madre.

El peor defecto que tienen las madres es que se mueren antes de que uno alcance a retribuirles parte de lo que han hecho.

Lo dejan a uno desvalido, culpable e irremisiblemente huérfano.

Por suerte hay una sola. Porque nadie aguantaría el dolor de perderla dos veces.”

 Podemos oir, mientras leemos, el estudio Op. 10, n.º 3 en Mi Mayor  de Chopin llamado “Tristeza”:

Marta Ornelas Domingo

Directora de escena de ópera y soprano mexicana.

Marta Domingo, de soltera Marta Ornelas, comenzó su educación musical a una edad temprana. Viniendo de una familia que estaba profundamente inmersa en la escena cultural de su natal México, con el arte y la música es parte integrante de su vida diaria, la pequeña Marta ya había comenzado a estudiar el piano, lamarta ornelas composición, el arte y la pintura a los ocho años . En su adolescencia, entró en el Conservatorio de México para concentrarse en el estudio de la voz – se especializa en un primer momento en Mozart y lieder alemán. Mientras que en el Conservatorio, que también prestó especial atención a las lenguas. Finalmente, se unió a la Ópera de Bellas Artes en la Ciudad de México, cantando muchos papeles de soprano diferentes.

En 1961, recibió el mayor premio como mejor cantante mozartiana por sus interpretaciones de Susanna en “Le Nozze di Figaro”, junto a Le Figaro de Cesare Siepi y la condesa de Teresa Stitch Randall. Fue durante en este período en el que  Marta Ornelas, conoció a un joven colega llamado Plácido Domingo.

“Era tan hermoso, tan esbelto. Me llamó la atención, pero artísticamente. No pensé que me enamoraría de él y que nos casaríamos”

Después de un breve noviazgo, se casaron en 1962. Casi inmediatamente después, ambos fueron contratados por la entonces llamada Compañía de Ópera de Israel. En ese momento, el repertorio de Marta Ornelas incluye papeles tan diversos como Despina en” Così fan tutte “, Rosina en” Il Barbiere di Siviglia “, Rosalinda en” Die Fledermaus “, Micaela de” Carmen “, de Marguerite en” Fausto “, Tatiana , en “Eugene Onegin”, de Donna Elivra en “Don Giovanni”, Mimi en “La Bohème”, Lauretta en “Gianni Schicchi”, Maddalornelas domingoena en  “Andrea Chenier”, y Nedda en “I Pagliacci”.

Los dos ingresaron a la Opera Nacional israelí y actuaron juntos durante dos años en Tel Aviv. Después de salir de Israel, Marta abandonó su carrera como cantante con el fin de educar a sus hijos (Plácido, Jr., nació en 1965, Alvaro en 1968) y para ayudar a su carrera a florecer, y ha sido su ayudante y mejor crítico siempre desde que. Sin embargo, nunca dejó de su interés y aportación creativa en el campo de la ópera. Que fue de 25 años de viajes y la observación de las representaciones de ópera en teatros de ópera más importantes del mundo, que formaron el núcleo de su interés en la puesta en escena de ópera. Plácido Domingo se alegra de que, ahora que sus hijos hayan crecido, Marta ha adquirido una nueva actividad en la ópera como director de escena.

“Creemos en Dios y creemos que tenemos un destino”, dice la esposa. “Es una de esas cosas que no se pueden explicar”.

Su debut como directora tuvo lugar en 1991 con “Samson et Dalila” en el Teatro de la Opera de Puerto Rico, en la que fue su esposo,  Placido Domingo, el protagonista masculino.

domingo ornelasDesde entonces, ha dirigido “Tosca” para la inauguración del Teatro de la Maestranza de Sevilla, el “Barbiere di Siviglia” de Puerto Rico, “La Rondine” para la Ópera de Bonn, Opera Nacional de Washington. Opera de Varsovia y la Ópera de Los Ángeles. Esta producción se ha visto reconocida internacionalmente en la televisión (en los EE.UU. en la red de PBS). Ha dirigido los moldes en la producción de “Rigoletto”, tanto para la opera de Los Ángeles como para la de Washington.

Su nueva producción de  “La Traviata” se ha visto en Lieja, Washington, Los Ángeles y St. Etienne. Su producción de Wolf Ferrari, “Sly” en la Ópera Nacional de Washington, dirigiendo a José Carreras, fue su estreno teatral estadounidense y le sirvió también como debut en la dirección de la Opera Metropolitana en Nueva York. También dirigió en Tokio durante la gira de la Ópera de Washington de Japón y en la Ópera de Roma.

Creó su “Contes d’Hoffmann”  para la Opera de Kirov en San Petersburgo y se ha visto posteriormente en la Opera Nacional de Washington y la Opera de Los Angeles.

La zorra y las uvas – Esopo

Es voz común que a más del mediodíazorra
en ayunas la zorra iba cazando.
Halla una parra, quédase mirando
de la alta vid el fruto que pendía.
Causábale mil ansias y congojas
no alcanzar a las uvas con la garra,
al mostrar a sus dientes la alta parra
negros racimos entre verdes hojas.
Miró, saltó y anduvo en probaduras;
pero vió el imposible ya de fijo.
Entonces fue cuando la zorra dijo:
¡No las quiero comer! ¡No están maduras!


No por eso te muestres impaciente
si se te frustra, Fabio, algún intento;
aplica bien el cuento
y dí: ¡No están maduras!, frescamente.

Yumadi (para le diversidad)

Jaime vivía con sus padres en una bonita casa con jardín a las afueras de una gran ciudad. Por las mañanas iba al cole en el autobús que le recogía en la puerta y por las tardes se entretenía jugando con su balón, sus coches y sus piezas de construcción en el jardín. Las horas le pasaban volando mientras disfrutaba saltandoFamily_Dinner_1_kid_242 en la hierba, a pesar de que Mamá a veces le regañase por estropearle los geranios. Ella cuidaba de sus flores y sus tres árboles frutales con ilusión, pero le costaba subirse a la escalera y cargar con las ramas secas. Un día dijo papá en la cena: 

- Hoy ha llegado a la fábrica una persona buscando trabajo. Parecía muy triste y cansado. Ahora no tenemos puestos libres, pero como le he visto grande y fuerte se me ha ocurrido ofrecerle cuidar del jardín para que mamá pueda descansar un poco. ¿Qué te parece?

- ¡Creo que es una idea muy buena! Así podrá ayudarme con la poda pues casi no llego a las últimas ramas de los árboles.

A la semana siguiente, mientras Jaime jugaba con un tren entre las piedras del jardín, llegó papá y le dijo:

- Mira Jaime, quiero presentarte a Yumadi, nos ayudará a cuidar del jardín.

Yumadi, tímidamente, extendió la mano para saludarle. Jaime se quedó muy quieto, mirando con ojos grandes y asustados al gran hombre que tenía delante. No se atrevió a abrir la boca y después de unos segundos sin moverse salió corriendo hacia la casa. Se metió en su cuarto y cerró la puerta. No quiso salir hasta la hora de la cena y no sin antes preguntar si se había ido ya ese señor tan raro. Durante la cena, papá le preguntó:

- Jaime, ¿por qué no has querido saludar al nuevo jardinero? Se ha quedado un poco triste cuando te ha visto huir sin decir nada.

- ¡Es que me da miedo! – exclamó sorprendido de que no le entendiesen- ¿No habéis visto que es todo negro?

senegales – ¡Claro que sí! – dijo mamá.– Hay gente de otras razas y de otros colores, pero lo importante es que sean personas buenas y, en este caso, ha venido con ganas de trabajar.

- ¡Pues a mí no me gusta! Además, ¡es feo!

- Jaime, eso lo dices porque le ves diferente, pero tienes que aprender que no todos somos iguales y no por eso somos peores personas.

Ese día Jaime se acostó enfadado con sus padres, enfadado con Yumadi y hasta enfadado con el jardín por tener que necesitar que viniera alguien de fuera a cuidarlo. Se sentía incomprendido, le atemorizaba la imagen de ese hombre de manos grandes que le miraba con ojos saltones. “¡No y no! ¡No seré su amigo!”, pensó justo antes de dormirse.

Al llegar del colegio al día siguiente, Yumadi estaba ya subido a una escalera con las tijeras de podar y saludó al niño con la mano cuando pasó a su lado. Jaime se dirigió directamente a la casa y se metió en su cuarto sin merendar. Después de 00072un rato, aburrido por no salir fuera, se asomó a la ventana y vio como Yumadi hacía un montón con las ramas secas, después se fijó en el cuidado que ponía en plantar unas petunias y finalmente se entretuvo viéndole regar los setos. La tarde se le hizo así más entretenida, aunque no salió al jardín a pesar de que Papá le animó varias veces.

La tarde siguiente Jaime se encerró también en su dormitorio, pero cuando esta vez se asomó a la ventana se encontró en su alféizar una rama de hierbaluisa que, con su fuerte olor a limón, llenaba toda la habitación de un fresco perfume. Al mirar hacia el jardín Yumadi le saludó con su gorra. Jaime sonrió, pero no se atrevió a salir al exterior. Dos días después, Jaime se animó a ir al jardín con su colección de muñecos articulados. Mientras jugaba con ellos, miraba de reojo cómo Yumadi iba de un lugar a otro acarreando macetas, tierra, semillas y agua. Le sorprendía su agilidad y su fuerza y, al mismo tiempo, la delicadeza con la que trataba a las plantas. Al final de la tarde, pudo más la curiosidad y se acercó mirándole con intensidad. Yumadi no decía nada, pues se daba cuenta de que el niño necesitaba tomarse su tiempo.

Después de pensárselo mucho, Jaime dijo:

- ¿Por qué tienes los ojos y los dientes tan blancos?

00017 Yumadi se echó a reír, pero al ver la cara de susto de Jaime, le respondió con suavidad:

- Mis ojos son castaños, casi negros, pero te parecen blancos porque contrastan con el color oscuro de mi piel. ¡Mis dientes sí que son blancos de verdad!

- Nunca había visto a nadie así…

- En mi país, Etiopía, somos todos así. Mi mujer y mis hijos también son negros.

- ¿Tienes hijos? Pero, ¿dónde están?

- Muy lejos, – dijo Yumadi con tristeza. – Espero volver a verles algún día.

A partir de esa tarde, Jaime volvió a jugar en el jardín. Le gustaba sentirse acompañado cuando extendía sus juguetes entre los arbustos. De vez en cuando se acercaba a Yumadi a preguntarle sobre su país y su familia, le parecía muy interesante todo lo que le contaba sobre ese lugar tan lejano y misterioso, sobre todo por poder contárselo luego a los amigos de su clase con todo lujo de detalles.

Unos meses después, papá se acercó a Jaime y le dijo:

- Esta tarde Yumadi vendrá con su hijo mayor. Su familia acaba de llegar desde su país y la madre tiene que cuidar del bebé pequeño. Espero que te portes bien con él.

- ¡Qué emocionante!   TAF2473

Después de tanto hablar de ellos iba a conocerles. Al llegar del colegio Jaime fue directamente al jardín a buscar al nuevo visitante lleno de curiosidad. Encontró a Yumadi junto a los acebos y a un niño delgadito con el pelo muy rizado sentado a su lado.

Jaime se acercó y exclamó muy contento:

- ¡Hola!, ¿cómo te llamas?

De repente el niño rompió a llorar agarrándose a las piernas de su padre. Jaime no entendía nada.

Yumadi intentaba consolarlo diciéndole:

- Se llama Melaku. Todavía no habla tu idioma, pero espero que lo aprenda pronto para que seáis buenos amigos.

Mamá llegó en ese momento y cogiendo suavemente de la mano a Jaime le dijo:

- Mira, hijo, ¿te acuerdas de que cuando llegó Yumadi a esta casa tú te asustaste mucho y no querías hablar con él? Pues a este niño le pasa algo parecido. Acaba  de llegar de un viaje muy largo y todo es nuevo para él. Yo creo tren que incluso le asusta ver a personas de piel tan blanca y tan distintas de las que él conoce.

- ¿De verdad? – dijo Jaime a quien le costaba entender que un niño tuviese miedo de él.

Entonces Jaime se fue a su cuarto a buscar en la caja de juguetes su tren favorito. Lo llevó al jardín donde Melaku seguía enroscado a las piernas de su padre secándose las lágrimas. Le tendió el juguete, pero el niño miraba hacia abajo sin querer cogerlo. Jaime se lo dejó en la tierra y se echó unos pasos hacia atrás sentándose en una roca. Al principio Melaku no se atrevía a levantar los ojos, pero después de unos minutos miró al tren, después a Jaime y, luego, otra vez al tren. Muy despacito se puso de pie y lentamente se acercó al juguete cogiéndolo con cuidado. Jaime no decía nada, pero le observaba sonriente.

Jaime volvió a la casa a por su pelota, su barco pirata y sus coches de carreras y lo puso todo alrededor de Melaku. La mirada del niño se iluminó con alegría y al poco rato estaban los dos jugando sin darse cuenta de que ni siquiera les hacía falta hablar el mismo idioma. Esa noche, cuando su padre se acercó a darle un beso de buenas noches le dijo:

- Lo has hecho muy bien, hijo.

- ¿Vendrá Melaku mañana a jugar conmigo?

- Sí. Además, así podrás seguir ayudándole a perder su miedo a lo nuevo y desconocido.

Aquella noche Jaime durmió feliz por haber encontrado a un amigo tan diferente y especial.

Marta García Rodríguez

(Cuarta finalista concurso “guía del niño”)

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