El tocador de cítara – Esopo

citara

Un tocador de cítara sin talento cantaba desde la mañana a la noche en una casa con las paredes muy bien estucadas.  Como las paredes le devolvían el eco, se imaginó que tenía una voz magnífica, y tanto se lo creyó, que resolvió presentarse en el teatro; pero una vez en la escena cantó tan mal, que lo arrojaron a pedradas.

No seamos nosotros jueces de nosotros mismos, no vaya a ser que nuestra parcialidad nos arruine.

Os dejo un vídeo para que podáis ver cómo se toca y suena la cítara

El violonchelo

violonchelo1Según la Real Academia Española de la Lengua se puede denominar chelo, violoncelo o violonchelo (con preferencia de este último). En algunos países, sin embargo, se utiliza también la palabra italiana violoncello (pronunciada como en italiano: violonchelo), que no está aceptada oficialmente. En italiano también se abrevia cello (chelo). Según la Academia, el ejecutante de violonchelo se llama violonchelista, violoncelista o chelista. La palabra proviene del termino italiano violoncello que significa “violón del cielo“.viola de gamba

Forman parte fundamental en la orquesta.

Este instrumento cordófono (que produce el sonido por la vibración de las cuerdas) representa el bajo de la familia del violín, apareció poco después de éste, alrededor de 1560. Los bajos de la viola da braccio, construidos por los Amati, Gasparo da Saló y Maggini en las últimas décadas del siglo XVI son verdaderos violonchelos, cuya forma, derivada del violín, los distingue de los bajos de las otras familias de instrumentos de arco.

celista Es un instrumento de cuerda que está entre la viola y el contrabajo. Mide 75 cm. de longitud, se toca con un arco, el instrumento apoyado en el suelo y sujeto entre las piernas del violonchelista.

Las partes del violonchelo son las mismas que las del resto de instrumentos de cuerda frotada. En la parte inferior lleva una pieza de hierro llamada pica, cuya misión es fijar el instrumento en el suelo y regular la altura del mismo.

Es el instrumento de cuerda que tiene un mayor parecido a la voz humana. A pesar de su tamaño, es uno de los más versátiles y expresivos, su extensión sonora abarca tres octavas y media.

Es contemporáneo a su hermano menor, el violín, aunque se desarrollo a partir del 1500, y convivió durante un tiempo, con su antecesora, la viola da gamba (en la lámina de la derecha), que fue desapareciendo gradualmente y fue dejándole paso.

Desde principios de 1700, se ha convertido en uno de los instrumentos favoritos para interpretar solos. La primera música dedicada específicamente al violonchelo solista fue escrita en Italia alrededor de 1689 (Ricercari e canzoni, de Domenico Gabrielli, y Sonare, de Jacchini). Hay que llegar hasta Beethoven para que este instrumento sea apreciado en su justo mérito en la orquesta.

Su tono es rico y sonoro, y sus cuerdas altas tiene una cualidad melódica inconfundible. Se adapta perfectamente tanto a la intimidad de un cuarteto de cuerdas como a una orquesta.

Podemos oir en este instrumento la “Barcarola” de los Cuentos de Hoffman compuesta por Jaques Offenbach:

¿Cómo contar un cuento? (III)

Transmitir entusiasmo

Como en tantas otras cosas, debemos intentar transmitir entusiasmo en lo que hacemos. Es cierto que a veces noscamasmall decimos “¿y ahora tengo que contar un cuento, que ya he repetido mil veces, después de estar todo el día trabajando y llegar a casa agotado?” Y también es cierto que nuestro hijo notará ese cansancio y ese fastidio si no intentamos superar esa situación con un poco de ánimo. Es importante recordar lo positivo que resulta contar cuentos a menudo a nuestro hijo y la enorme ilusión que eso le supone, luego ¿qué hacer entonces? Podemos empezar simulando que el cuento nos interesa. Seguramente no nos daremos cuenta, pero llegará un momento en que el interés simulado se convertirá en auténtico interés y nuestro esfuerzo inicial nos facilitará la disposición de ánimo que tanto buscábamos.

Despertar interés

2458913173_64026ff92e_o Los niños, con pocas excepciones, escuchan mucho más atentamente un cuento contado que un cuento leído. Narrar un cuento permite mucha más espontaneidad que leerlo. Nuestros ojos se encuentran continuamente con los de nuestro hijo, su expresión responde a la nuestra y la relación se estrecha de manera insospechada. En ocasiones necesitamos emplear algunas estrategias para que no se rompa ese encanto o, de romperse, para restablecerlo de inmediato. La mayoría son recursos expresivos, como el uso de pausas y de la entonación, ya comentados. Sin embargo, una forma de despertar el interés de nuestro hijo es incluir su nombre en el relato y darle un papel especial e inesperado en la historia. Por ejemplo: “el lobo dejó a Caperucita en el bosque y se fue corriendo a casa de la abuela, pero por el camino se encontró con Guillermo y se dio un susto tremendo, porque Guillermo era un niño que…”.

Repetir el mismo cuento almohada-libro

Si tu hijo quiere que le repitas una y otra vez el mismo cuento, hazlo. A veces los niños piden que se les cuente un  cuento concreto porque presenta un conflicto, un protagonista, una situación ideal, etc. que el niño tiene muy presente en ese momento, por eso aconsejamos respetar la elección que haga del cuento que quiere escuchar.

Para aquellos que quieran profundizar más en el tema, recomendamos leer a Arthur Rowshan y a Sara Cone Bryant, autores que, en sus obras, dan una serie de consejos prácticos para ser un buen narrador.

Esperamos que con estas indicaciones te animes a contar cuentos e introduzcas novedades en tus versiones. Contar un cuento siempre significa compartir momentos de placer y de alegría con tu hijo.

Elena Roger Camir

Pedagoga

Concierto para piano nº 21 – Mozart

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 1.023 seguidores