Canon en re mayor de Pachelbel

El Canon, cuyo nombre completo es Canon y Giga en re mayor para tres violines y bajo continuo; es la obra más conocida en la actualidad del compositor alemán Johann Pachelbel.

Pachelbel escribió esta obra alrededor de 1680, siendo originalmente una obra de música de cámara para tres violines y bajo contínuo; posteriormente se han realizado arreglos para una gran variedad de instrumentos y conjuntos.

El Canon suele incluirse en compilaciones musicales con otras piezas de la época barroca junto con el Adagio de Tomaso Albinoni y el Aria de Johann Sebastian Bach; también se utiliza frecuentemente en las celebraciones de bodas.

La versión original es interpretada por tres violines que tocan sobre la melodía del  bajo. Al inicio, el bajo solo toca dos compases,que se interpreta con el acorde. Al principio, el primer violín ejecuta la primera variación. Al llegar al final, comienza la segunda variación, mientras que el segundo violín arranca con la primera variación. Al final de la segunda variación, el primer violín comienza la tercera variación, el segundo la segunda, el tercero la primera, y se sigue esa pauta. La complejidad de la estructura del Canon aumenta hacia la parte central de la pieza cuando las variaciones se van haciendo más complejas. Después, la pieza vuelve gradualmente a una estructura menos compleja. En total hay 28 variaciones. El Canon es relativamente simple y no utiliza, por ejemplo, aumentos o disminuciones del ritmo. Así explicado es un poco difícil de entender pero cuando lo oigáis, lo entenderéis, es como un juego entre violines:

Relación entre enseñanza de la música y formación en valores

notas_musicales[1] La Música enriquece la formación integral del niño, no solo por su aspecto formativo sino también por su aporte en el sano desarrollo del individuo, de su personalidad. Según los resultados de un estudio realizado por Annely Séller en 1990, entre las ventajas más significativas de la música está el desarrollo del aspecto intelectual, socio afectivo, psicomotor, de crecimiento personal y formación de hábitos; definitivamente es una herramienta que ofrece muchos recursos y aplicaciones para la formación en valores en la educación básica.

En el aspecto intelectual, Séller considera que la música desarrolla una relación apropiada con el propio organismo (autoestima), permite la improvisación de respuestas creativas a situaciones imprevistas; favorece la atención,observación, concentración, memorización, experimentación, el conocimiento y percepción de conceptos globales como tiempo, espacio, y parciales como alto-bajo suave-fuerte, claro-oscuro, gordo-flaco, largo-corto, el lenguaje y desarrollo del cálculo, abrazo la agilidad mental y la creatividad, permite evaluar resultados mide capacidades, ayuda al conocimiento de sí mismo, enseña a pensar. En la formación en valores, la música sirve como indicador de las capacidades creativas del alumno y seguridad en sí mismo.

La música cumple una función muy importante en el desarrollo socio-efectivo del niño al enseñar a diferenciar roles y definir responsabilidades, lo capacita para una mayor y mejor participación en el aula, en la relación con los compañeros y hasta con los mismos adultos al compartir o interactuar con ellos a través de juegos y actividades musicales (canto y ejecución instrumental), dirigidas fundamentalmente a ejercitar destrezas.

El niño experimenta emociones y espontaneidad, así como también el crecimiento de sus sentimientos estéticos reforzados por los juegos con canciones que motivan al contacto físico (abrazos, roces de mano, caricias, etc.).

La música le produce placer y satisfacción al niño, despierta su observación y aceptación de todo cuanto lo rodea; le permite seguridad al desplazarse y ubicarse en el tiempo y en el espacio. Le facilita la integración grupal al compartir cantando y tocando los instrumentos con los compañeros, lo que refuerza, a su vez, la noción de trabajo cooperativo y otros indicadores de buena convivencia, como el respeto a la diversidad y el amor a sus semejantes.Justicia

El niño se sensibiliza ante el arte y la naturaleza, descubre un nuevo medio de expresión y comunicación, fortalece su autoestima, conoce y expresa sus capacidades, demuestra su perseverancia en el alcance de metas; se motiva a superar dificultades cuando, al participar en producciones artísticas, se esfuerza en aplicar correctamente los elementos básicos de la música.

La música “permite descargarse, relajarse, expresar sentimientos y canalizar sus energías de una manera apropiada”, le sirve como medio para expresar el respeto hacia vida de los demás y la suya. La música está entre las opciones a las que puede acceder el alumno ante actividades y consumo de sustancias que ponen en peligro su vida.

En el aspecto psicomotor, el estudio de Séller considera que la música condiciona el cuerpo, desarrolla la psicomotricidad fina y gruesa, la agilidad corporal y autonomía, y el combate o energía constructora, y en el aspecto relativo al crecimiento personal. La música desarrolla el sentido de la justicia, promueve la libertad, alivia el temor y la timidez, canaliza la agresión, desarrolla voluntad y autocontrol, enseña a delimitar libertades y a tomar decisiones, ofrece una visión del mundo y canaliza el logro de metas.

En cuanto a la adquisición y reforzamiento de hábitos, expone que la música enfrenta al individuo con sus propias habilidades y limitaciones, ofrece aprendizaje y cumplimiento de normas, enseña a respetar, a utilizar el tiempo permitiendo un uso constructivo del tiempo libre.

 Rebeca Matos en “Juegos musicales como recurso pedagógico en el Preescolar” (1998) concluye que la música permite representar situaciones personales para aprender de ellas, situaciones que se viven en el hogar, en la comunidad donde se desenvuelve el alumno y por supuesto en el aula de clases; ésta aplicación de la música de poner al alumno en contacto con su realidad inmediata es propicia para la formación en valores, ya que se evidencia un sentido netamente práctico. Los elementos básicos de la música también pueden ser aprovechados en la formación en valores, ya que “por medio del sonido, el ritmo, la melodía y la armonía, todos ellos inseparables en la música, se enriquece e impulsa la vida interior del ser humano, y se estimula su voluntad, sensibilidad, amor, inteligencia y su imaginación creadora”.

¿Recordáis esta canción infantil?:

2. Gallinas y gallos

La segunda de las piezas que componen el Carnaval de los animales está dedicada a Rameau, buen amigo de Saint – Saëns. Se basa en una de las suites orquestales de Rameau: La gallina.

Está escrita para clarinete, 2 pianos, 2 violines y viola.

Las gallinas cloquean con insistencia (notas repetidas en el primer piano), y su voz es imitada por los violines. El segundo piano presta su voz al gallo, y el clarinete se suma también al gallinero. Trinos y notas repetidas logran la ruidosa ambientación.

Ver Gallinas y gallos

Ahora, podéis ver a la orquesta tocando esta pieza:

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