Fábulas

Las fábulas son composiciones literarias breves en las que los personajes que intervienen  son siempre animales, plantas u otros objetos que presentan características humanas como el habla, el movimiento, etc. y que concluyen con  una enseñanza o moraleja de carácter instructivo.

Opino en la educación de nuestros hijos pueden ser de gran ayuda ya que para ellos, este tipo de personajes,  son muy cercanos así que aprovechemos estas “historias” breves para educarles en valores, que realmente es lo que transmiten.

Iré introduciendo fábulas de Samaniego, Iriarte,  La Fontaine, … etc.

FABULAS:

 

El músico prodigioso

violin1 Había una vez un músico prodigioso que vagaba solito por el bosque dándole vueltas a la cabeza.

Cuando ya no supo en qué más pensar, dijo para sus adentros: “En la selva se me hará largo el tiempo, y me aburriré; tendría que buscarme un buen compañero.”

Descolgó el violín que llevaba suspendido del hombro y se puso a rascarlo, haciendo resonar sus notas entre los árboles. A poco se presentó el lobo, saliendo de la maleza:

“¡Ay! Es un lobo el que viene. No es de mi gusto ese compañero,” pensó el músico.

Pero el lobo se le acercó y le dijo:

- “Hola, músico, ¡qué bien tocas! Me gustaría aprender.”

- “Pues no te será difícil,” respondió le el violinista, “si haces todo lo que yo te diga.”

- “Sí, músico,” asintió el lobo, “te obedeceré como un discípulo a su maestro.”

El músico le indicó que lo siguiera, y, tras andar un rato, llegaron junto a un viejo roble, hueco y hendido por la mitad.

- “Mira,” dijo el músico, “si quieres aprender a tocar el violín, mete las patas delanteras en esta hendidura.”

Obedeció el lobo, y el hombre, cogiendo rápidamente una piedra y haciéndola servir de cuña, aprisionó las patas del animal tan fuertemente, que éste quedó apresado, sin poder soltarse.lobo

- “Ahora aguárdame hasta que vuelva,” dijo el músico y prosiguió su camino.

Al cabo de un rato volvió a pensar: “En el bosque se me va a hacer largo el tiempo, y me aburriré; tendría que buscarme otro compañero.”

Cogió su violín e hizo sonar una nueva melodía. Acudió muy pronto una zorra, deslizándose entre los árboles.

“Ahí viene una zorra,” pensó el hombre. “No me gusta su compañía.”

Llegó se la zorra hasta él y dijo:

- “Hola, músico, ¡qué bien tocas! Me gustaría aprender.”

- “No te será difícil,” contestó el músico, “sólo debes hacer cuanto yo te mande.”

- “Sí, músico,” asintió la zorra, “te obedeceré como un discípulo a su maestro.”

- “Pues sígueme ordenó él.” Y no tardaron en llegar a un sendero, bordeado a ambos lados por altos arbustos. Detúvose entonces el músico y, agarrando un avellano que crecía en una de las márgenes, lo dobló hasta el suelo, sujetando la punta con un pie; hizo luego lo mismo con un arbolillo del lado opuesto y dijo al zorro:

zorra-full – “Ahora, amiguito, si quieres aprender, dame la pata izquierda de delante.”

Obedeció la zorra, y el hombre se la ató al tronco del lado izquierdo.

- “Dame ahora la derecha,” prosiguió. Y sujetóla del mismo modo en el tronco derecho. Después de asegurarse de que los nudos de las cuerdas eran firmes, soltó ambos arbustos, los cuales, al enderezarse, levantaron a la zorra en el aire y la dejaron colgada y pataleando.

- “Espérame hasta que regrese,” díjole el músico, y reemprendió su ruta.

Al cabo de un rato, volvió a pensar: “El tiempo se me va a hacer muy largo y aburrido en el bosque; veamos de encontrar otro compañero.”

Y, cogiendo el violín, envió sus notas a la selva. A sus sones acercó se saltando un lebrato: “¡Bah!, una liebre,” pensó el hombre, “no la quiero por compañero.”

- “Eh, buen músico,” dijo el animalito. “Tocas m y bien; me gustaría aprender.”

- “Es cosa fácil,” respondió él, “siempre que hagas lo que yo te mande.”E_Durero2-Liebre

- “Sí, músico,” asintió el lebrato, “te obedeceré como un discípulo a su maestro.”

Caminaron, pues, juntos un rato, hasta llegar a un claro del bosque en el que crecía un álamo blanco. El violinista ató un largo bramante al cuello de la liebre, y sujetó al árbol el otro cabo.

- “¡Ala! ¡Deprisa! Da veinte carreritas alrededor del álamo,” mandó el hombre al animalito, el cual obedeció. Pero cuando hubo terminado sus veinte vueltas, el bramante se había enroscado otras tantas en torno al tronco, quedando el lebrato prisionero; por más tirones y sacudidas que dio, sólo lograba lastimarse el cuello con el cordel.

- “Aguárdame hasta que vuelva,” le dijo el músico, alejándose.

Mientras tanto, el lobo, a fuerza de tirar, esforzarse y dar mordiscos a la piedra, había logrado, tras duro trabajo, sacar las patas de la hendidura. Irritado y furioso, siguió las huellas del músico, dispuesto a destrozarlo. Al verlo pasar la zorra, púsose a lamentarse y a gritar con todas sus fuerzas:

- “Hermano lobo, ayúdame. ¡El músico me engañó!” El lobo bajó los arbolillos, cortó la cuerda con los dientes y puso en libertad a la zorra, la cual se fue con él, ávida también de venganza. Encontraron luego a la liebre aprisionada, desatáronla a su vez, y, los leñadortres juntos, partieron en busca del enemigo.

En esto el músico había vuelto a probar suerte con su violín, y esta vez con mejor fortuna. Sus sones habían llegado al oído de un pobre leñador, el cual, quieras que no, hubo de dejar su trabajo y, hacha bajo el brazo, dirigió se al lugar de donde procedía la música. “Por fin doy con el compañero que me conviene,” exclamó el violinista, “un hombre era lo que buscaba, y no alimañas salvajes.” Y púsose a tocar con tanto arte y dulzura, que el pobre leñador quedó se como arrobado, y el corazón le saltaba de puro gozo.

He aquí que en esto vio acercarse al lobo, la zorra y la liebre, y, por sus caras de pocos amigos, comprendió que llevaban malas intenciones. Entonces el leñador blandió la reluciente hacha y se colocó delante del músico como diciendo:

- “Tenga cuidado quien quiera hacerle daño, pues habrá de entendérselas conmigo.”

Ante lo cual, los animales se atemorizaron y echaron a correr a través del bosque, mientras el músico, agradecido, obsequiaba al leñador con otra bella melodía.

Y aquí os pongo un vídeo que contiene la melodía que tocaba nuestro violista y enganchaba a todos por su belleza, corresponde al Concierto nº 1 de Paganini. Paganini era tan virtuoso al violín que le llamaban “el violinista diabólico”. Estoy segura de os sonara de haberla oído en algunos cuentos que salen en televisión:

Félix María Samaniego

Félix María Serafín Sánchez de Samaniego nació en bonito pueblo de Laguardia (Alava)  el 12 de octubre de 1745 y murió en el mismo lugar el 11 de agostFabulistasSamaniegoo de 1801.

Fue hijo de Félix Ignacio Sánchez de Samaniego y Munibe y de Juana María Teresa Zabala y Arteaga, de cuyo matrimonio nacieron nueve hijos, algunos de ellos de  vida breve.

Abandonó sus estudios de derecho en Valladolid y se fue a estudiar en Francia, lo que influyó posteriormente en sus obras. Fue músico, ensayista y dramaturgo. Como poeta, fue autor de fábulas y de un manual educativo. La enfermedad crónica de estómago que le inquietaba hacía tiempo, ya en 1795 había hecho el pertinente testamento, iba minando su salud. Después de recibir los sacramentos, murió en Laguardia el 11 de agosto de 1801. Fue enterrado en la capilla de la Piedad de la iglesia de san Juan, donde la familia poseía una sepultura.

Fue famoso por su fábulas morales, expresamente para agradar e instruir a los niños, utilizando un lenguaje acorde al público a quien iban dirigidas. Todas ellas contienen moraleja con el fin de transmitir un mensaje didáctico.

La gallina de los huevos de oro – Samaniego

Erase una Gallina que ponía
Un huevo de oro al dueño cada día.
Aun con tanta ganancia mal contento,
Quiso el rico avariento
gallinahenDescubrir de una vez la mina de oro,
Y hallar en menos tiempo más tesoro.
Matóla, abrióla el vientre de contado;
Pero, después de haberla registrado,
¿Qué sucedió? que muerta la Gallina,
Perdió su huevo de oro y no halló mina.

¡Cuántos hay que teniendo lo bastante
Enriquecerse quieren al instante,
Abrazando proyectos
A veces de tan rápidos efectos
Que sólo en pocos meses,
Cuando se contemplaban ya marqueses,
Contando sus millones
Se vieron en la calle sin calzones.

El violín

violin barroco 2  El violín es uno de los instrumentos más importantes de la orquesta. Se lo clasifica como instrumento de cuerda frotada. El sonido se produce al frotar las cuerdas violincon el arco. Es muy importante para el sonido, la calidad del violín, es decir, el tipo de madera con el que se fabrica y el barniz que se le da. Tal y como lo  conocemos hoy, se comenzó a fabricar en el siglo XVI en Italia. Al principio no era un instrumento muy apreciado pero, empezaron a aparecer virtuosos y fue entonces cuando adquirió la fama que ahora tiene.

Está formado por una hermosa caja de resonancia con curvaturas muy elegantes. La caja está compuesta del fondo y la tapa, que le dan una forma abombada; la tapa presenta dos orificios de resonancia llamados oídos o efes (por su forma). Los aros, que son los que van alrededor del violín le dan la especial silueta; el puente, que está sobre la tapa y mantiene en alto las cuerdas del violín; por detrás del puente está el cordal, que es una estructura Violin_Player_For_Weddings triangular de madera que retiene las cuerdas. Las cuerdas siguen sobre el diapasón, que es liso, sin trastes como el de la guitarra. El diapasón está unido a la caja mediante el talón que a su vez está continuado por el mango. La parte trasera del diapasón es el clavijero, que recibe a las cuerdas mediante la cejuela. Las cuerdas van anudadas y tensionadas en las clavijas. El clavijero termina en un caracol llamado voluta (a veces la voluta tiene otras formas). Finalmente, se encuentran dentro de la caja, dos estructuras responsables del sonido del violín: la barra armónica y el alma. La barra armónica está a lo largo de la tapa por debajo de las cuerdas graves. El alma está debajo del pie derecho del puente bajo las cuerdas agudas. En cuanto al arco, está formado por pelos o “crines” de caballo que están tensados entre los dos extremos de la vara, que es muy delgada. La tensión de los pelos se puede modificar por un tornillo.

partes_del_violin_esp_1

 

En cuanto a su fabricación, los más famosos son los Stradivarius, por su sonoridad típica. Las características sonoras e individuales de estas obras de arte son 20090130230950!PalacioReal_Stradivarius1 consideradas únicas, y a menudo los instrumentos se identifican por el nombre de alguien, generalmente un músico famoso que fue su propietario o que simplemente lo utilizó en algún momento para sus interpretaciones.

Existen hoy diversas hipótesis sobre el secreto de dicha sonoridad: en primer lugar se considera que la época fue particularmente fría, motivo por el cual los árboles desarrollaron una madera más dura y homogénea. A esto se suma el uso de barnices especiales que reforzaban la estructura de los violines. También se supone que los troncos de los árboles eran trasladados por ríos cuyas aguas tenían un pH que reforzaba la dureza de las maderas; también influye un comprobado tratamiento químico de los instrumentos, que reforzó la dureza de las tablas, así mismo, ciertos violines Stradivarius tienen en susviolin_stradivarius partes internas un acabado biselado de los contornos en donde contactan las maderas, el cual parece beneficiar la acústica de estos violines. Por último y la teoría que parece más creíble es la presencia de partículas metálicas muy pegadas a la madera, lo que podría sugerir que el gran maestro hizo un fino tratamiento a las maderas que usaba con soluciones de sales metálicas, lo cual habría conferido a sus instrumentos la fuerza y riqueza de sonido que tanto se aprecian.

Un Stradivarius genuino cuesta generalmente más de un millón y medio de dólares, y los que fueron utilizados por los grandes solistas como Yehudi Menuhin o Jascha Heifetz tienen un valor incalculable.

Pero uno de esos fue subastado en 3.5millones de dolares.

Esta niña de 11 años toca “La Campanela” de Paganini. Paganini fue llamado “el violinista diabólico” por las extraordinarias dotes que tenía para tocar este instrumento:

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